Esta línea de tiempo pretende mostrar la historia del cristianismo desde sus inicios hasta el presente. Los signos de interrogación en las fechas significan que las fechas no son exactas.
La cultura occidental y las iglesias cristianas utilizan el calendario gregoriano. El calendario gregoriano se utiliza desde 1582, cuando sustituyó al menos preciso calendario juliano. El calendario gregoriano comenzó en Europa, en el reinado del Papa Gregorio XIII. En la actualidad, el calendario gregoriano se utiliza en casi todo el mundo (excepto para calcular los días sagrados de otras religiones).
El calendario gregoriano data los años anteriores o posteriores al nacimiento de Jesús. Los años que son anteriores al nacimiento de Jesús llevan las iniciales AC (antes de Cristo) y los años que son posteriores (tradicionalmente) llevan las iniciales AD (anno Domini - "en el año de nuestro Señor"). Hoy en día suelen escribirse AEC ("antes de la era común") y EC ("era común").
El "año uno" es el primer año del "anno Domini" (la Era Común). No existe el año cero. Cuando se calculó el calendario gregoriano, los eruditos trataron de averiguar cuándo ocurrió exactamente el nacimiento de Jesús. La fecha exacta no es segura, pero la mayoría coincide en que fue entre el 6 a.C. y el 4 a.C.
Calendarios y lecturas prácticas de las fechas
Al leer una cronología del cristianismo conviene tener en cuenta tres cosas principales: 1) muchas fechas antiguas son aproximadas y se marcan con signos de interrogación; 2) la diferencia entre los calendarios juliano y gregoriano puede afectar la fecha concreta de acontecimientos si se consultan fuentes de distintas tradiciones; 3) algunas iglesias (especialmente varias iglesias ortodoxas) siguen utilizando el calendario juliano o versiones revisadas para calcular sus fiestas litúrgicas, de modo que la celebración de la misma fiesta puede caer en días distintos según la tradición.
Por qué no hay "año cero" y cómo afecta al cálculo de periodos
En la convención usada para el conteo tradicional (AC/AD o AEC/EC) no existe un año cero: el 1 AEC es seguido por el 1 EC. Esto es importante al calcular duraciones que atraviesan el nacimiento de Cristo: por ejemplo, desde 1 AEC hasta 1 EC hay un intervalo de un año, no de dos. Para cálculos astronómicos y algunos usos académicos se emplea una numeración astronómica que sí incluye el año cero (equivalente al 1 AEC) y años negativos para fechas anteriores.
Fechas del nacimiento de Jesús y la evidencia histórica
La datación del nacimiento de Jesús se realiza combinando evidencias textuales (evangelios, escritos cristianos tempranos), referencias externas (como las crónicas judías y romanas) y hechos históricos conocidos (por ejemplo, la muerte del rey Herodes). Muchos estudiosos sitúan el nacimiento entre 6 y 4 a.C. debido a referencias a Herodes el Grande, quien murió alrededor del 4 a.C. Otras estimaciones (menos frecuentes) pueden situarlo en fechas cercanas dependiendo de la interpretación de fuentes antiguas; por eso en una cronología general se indicarían rangos y, cuando proceda, signos de interrogación para fechas inseguras.
Adopción del calendario gregoriano y efectos sobre la cronología
El calendario gregoriano se promulgó en 1582 por el Papa Gregorio XIII para corregir el desfase acumulado del calendario juliano respecto al año solar. Las fechas de adopción variaron: países católicos lo adoptaron en 1582; otros países europeos lo aceptaron más tarde (por ejemplo, Gran Bretaña y sus colonias en 1752; Rusia en 1918; Grecia en 1923). Estas diferencias causan que, al comparar documentos de distintas regiones y épocas, una misma fecha nominal pueda corresponder a días distintos en términos modernos. Por eso una cronología que abarque muchos siglos debe indicar si las fechas están convertidas al calendario gregoriano moderno o si se mantienen en el calendario original citado por la fuente.
Cómo interpretar esta línea de tiempo
- Las fechas con signos de interrogación (?) son aproximadas o discutidas entre los estudiosos.
- Las fechas anteriores a Cristo (AC/AEC) y posteriores (AD/EC) se indican según la convención explicada arriba; recuerde que no hay año cero en la convención tradicional.
- Cuando se muestran fechas litúrgicas o de celebraciones religiosas, pueden reflejar la práctica de una tradición particular (por ejemplo, calendario juliano) y por tanto diferir de otras tradiciones cristianas.
- Si necesita comparar eventos en diferentes fuentes, compruebe si las fechas están expresadas en calendario juliano, gregoriano o ya convertidas a la era común.
Esta cronología busca ofrecer una visión organizada de los acontecimientos principales del cristianismo, pero siempre es recomendable consultar las notas y las fuentes especializadas cuando se trata de fechas antiguas o controvertidas.