Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni (6 de marzo de 1475 - 18 de febrero de 1564), conocido como Miguel Ángel, fue un pintor, escultor, arquitecto, poeta e ingeniero italiano del Renacimiento. Junto con Leonardo da Vinci, se le suele llamar "hombre del Renacimiento", lo que significa que tenía un gran talento en muchas áreas.
Miguel Ángel vivió una vida extremadamente ocupada, creando un gran número de obras de arte. Algunas de las obras de Miguel Ángel se encuentran entre las más famosas que se han realizado. Entre ellas se encuentran dos estatuas de mármol muy famosas, la Piedad de la Basílica de San Pedro y el David, que en su día estuvo en una plaza de Florencia pero que ahora se encuentra en la Galería de la Academia. Sus pinturas más famosas son los enormes frescos, el techo de la Capilla Sixtina y el Juicio Final. Su obra arquitectónica más famosa es el extremo oriental y la cúpula de la Basílica de San Pedro.
Se sabe mucho sobre la vida de Miguel Ángel porque dejó muchas cartas, poemas y diarios. Como era tan famoso, se convirtió en el primer artista cuya biografía (historia de su vida) se publicó en vida. Su biógrafo, Giorgio Vasari, dijo que era el mayor artista del Renacimiento. A veces se le llamaba Il Divino ("el divino"). Otros artistas decían que tenía terribilità, (sus obras eran tan grandiosas y llenas de fuerte emoción que daban miedo). Muchos otros artistas que vieron su obra intentaron tener la misma calidad emocional. De esta idea de la terribilità surgió un estilo de arte llamado manierismo.
Vida temprana y formación
Nacido en Caprese (actual Toscana), Miguel Ángel pasó su niñez en Florencia. Muy joven fue aprendiz en el taller de Domenico Ghirlandaio, donde aprendió el oficio del taller renacentista. Más tarde entró en la corte de Lorenzo de' Medici, donde estudió escultura y se formó entre humanistas y artistas, lo que influyó decisivamente en su concepción del arte como unión de técnica y pensamiento.
Obras principales (selección)
- Piedad (1498–1499): estatua de mármol realizada en Roma para la Basílica de San Pedro.
- David (1501–1504): colosal figura de mármol que se convirtió en símbolo de Florencia y del ideal renacentista del cuerpo humano.
- Techo de la Capilla Sixtina (1508–1512): ciclo de frescos con escenas del Génesis, figuras de profetas y sibilas, considerado una de las cumbres de la pintura occidental.
- El Juicio Final (1536–1541): gran fresco en la pared del altar de la Capilla Sixtina, polémico por su expresividad y desnudez.
- Laurentian Library y Capillas Mediceas en Florencia: proyectos arquitectónicos y escultóricos vinculados a la familia Medici.
- Basílica de San Pedro (trabajo en la cúpula y proyecto del ábside): su intervención marcó el aspecto definitivo de la iglesia vaticana.
Estilo y técnica
Miguel Ángel destacó por una intensa preocupación por la anatomía, la fuerza emocional y la monumentalidad. En escultura, decía que la figura ya estaba dentro del bloque de mármol y su tarea era liberarla, lo que explica su destino por el tratamiento de la materia. En pintura sus composiciones muestran dinamismo, tensión muscular y una luz dramática que aumentan la sensación de movimiento y emoción.
Arquitectura y otros intereses
Además de la escultura y la pintura, Miguel Ángel desarrolló proyectos arquitectónicos importantes: la Biblioteca Laurenciana, la Plaza del Campidoglio en Roma y la culminación del proyecto de San Pedro. También escribió numerosos poemas y cartas en los que expresa sus ideas estéticas, su visión religiosa y sus conflictos personales.
Personalidad, rivalidades y recepción
Tenía fama de carácter difícil, perfeccionista y solitario. Mantuvo rivalidades artísticas (por ejemplo con Leonardo y, en algún momento, con Rafael) y a la vez recibió encargos de las cortes papales y de familias poderosas. Su obra fue aclamada por contemporáneos y, al mismo tiempo, generó controversias por su intensidad expresiva.
Últimos años y legado
En sus últimos años siguió trabajando en esculturas, arquitectura y en la corrección de proyectos. Murió el 18 de febrero de 1564. Fue enterrado en la Basílica de Santa Croce en Florencia. Su influencia en la historia del arte es inmensa: dio forma a ideales estéticos del Alto Renacimiento y, a través de la terribilità, prefirió la emoción intensa sobre la mera belleza, lo que abrió caminos hacia el manierismo y la posterior evolución del arte europeo.
Datos prácticos y curiosidades
- Además de obras plásticas, dejó más de 300 poemas y numerosas cartas.
- La Piedad es una de las pocas obras firmadas por él; la firma aparece en la banda del pecho de la Virgen.
- Su taller y sus métodos fueron objeto de estudio por generaciones de artistas que buscaron emular su fuerza expresiva.












