En el cristianismo, el Antiguo Testamento es el nombre de la primera parte de la Biblia, la que se escribió antes de Jesucristo. Comprende las tradiciones religiosas, históricas, legales y sapienciales que preceden al Nuevo Testamento y que en la doctrina cristiana anuncian y preparan su mensaje. El Corán llama a los cinco primeros libros del Antiguo Testamento el Tawrat, término que en el contexto islámico se identifica con la revelación dada a Moisés.
En el judaísmo, la colección de libros inspirados se conoce como Tanaj; los estudiosos suelen utilizar el nombre de Biblia hebrea. Tanto los judíos como los cristianos creen que estos textos son sagrados. Según ambas tradiciones, Dios inspiró a los autores humanos que composieron la colección.
Estructura y clasificación de los libros
La colección contiene diferentes textos, llamados "libros", sobre Dios y el pueblo de Israel. Se puede dividir de modo general en varias secciones, que en la tradición judía aparecen como:
- Torá (la enseñanza o Ley)
- Nevi'im (los Profetas)
- Ketuvim (los Escritos o libros sapienciales)
En la nomenclatura cristiana es habitual agruparlos en: la Torá, la Historia de Israel, los Profetas y los libros sapienciales. El número y el orden exacto de los libros varía según la tradición religiosa.
La Torá
La Torá (también llamada Pentateuco) está formada por los cinco primeros libros —Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio— y es la base legal y narrativa común tanto para judíos como para cristianos. Estos libros contienen legislación, relatos de los orígenes, la salida de Egipto y la formación de la comunidad israelita.
Origen del nombre y traducciones antiguas
El primero en utilizar el nombre "Antiguo Testamento" (en latín: vetus testamentum) fue probablemente Tertuliano en el siglo II. En la antigüedad se produjeron varias traducciones y recensiones que influyeron en cómo se transmitieron y ordenaron los textos:
- Septuaginta (LXX): antigua traducción al griego realizada en Alejandría entre los siglos III y II a. C. Es la versión de la Biblia hebrea más utilizada por los primeros cristianos y sigue siendo la base de la liturgia y las ediciones del texto griego en la iglesia ortodoxa oriental.
- Texto masorético: la tradición hebrea medieval que fijó el texto del Tanaj y que es la base de la mayoría de las traducciones modernas al español empleadas por judíos y protestantes.
- Vulgata: la traducción latina de la Biblia hecha por San Jerónimo. Aunque Jerome prefirió el hebreo para el Antiguo Testamento y fue crítico con algunos libros de tradición griega, la obra conocida como Vulgata finalmente incluyó varios libros considerados deuterocanónicos por la iglesia latina.
Variantes canónicas entre confesiones
Las distintas comunidades religiosas incluyen (o excluyen) determinados libros en la traducción latina del Antiguo Testamento realizada por San Jerónimo (su obra se llama Vulgata). La iglesia ortodoxa oriental utiliza la antigua traducción griega de las escrituras sagradas judías llamada Septuaginta. La lista de libros sagrados de los ortodoxos orientales tiene algunos libros más que la lista de los católicos romanos. Las Biblias protestantes se ciñen más a los libros del Tanaj, pero los enumeran en un orden diferente.
Es habitual distinguir entre:
- Protocanónicos: libros aceptados por todas las tradiciones principales (p. ej., los libros del Tanaj).
- Deuterocanónicos (o "apócrifos" en el uso protestante): libros presentes en la Septuaginta y en la Vulgata pero no en el canon hebreo final. Entre ellos figura Tobit (Tobías), Judit, Sabiduría, Eclesiástico (Sirácida), Baruc, 1 y 2 Macabeos, además de adiciones a Ester y a Daniel (Oración de Azarías, Susana, Bel y el Dragón).
- Canon ortodoxo ampliado: algunas iglesias ortodoxas incluyen otros libros presentes en diversas tradiciones griegas, como 1 Esdras, el Salmo 151, la Oración de Manasés, 3 Macabeos, e incluso 4 Macabeos en la tradición bizantina; la Iglesia ortodoxa etíope conserva un canon aún más amplio (p. ej. Libro de Enoc, Jubileos).
Textos, variantes y descubrimientos
Las diferencias entre Biblias no solo afectan al número de libros sino también a textos concretos. Los principales testigos textuales son el Texto Masorético (hebreo), la Septuaginta (griego) y varios manuscritos en arameo y hebreo encontrados en lugares como Qumrán (los Rollos del Mar Muerto), que han permitido verificar variantes antiguas y la evolución del texto. También existe el Pentateuco samaritanos, que contiene diferencias propias en los primeros cinco libros.
Función y uso
Para el judaísmo, el Tanaj es la Escritura sagrada y base de la ley y la práctica religiosa. En el cristianismo, el Antiguo Testamento se utiliza como preparación teológica para el Nuevo Testamento: se interpreta en clave tipológica y profética, buscando en sus textos prefiguraciones de la obra de Cristo. Las diferencias de canon influyen en liturgia, teología, devoción y estudio bíblico en cada confesión.
Términos y sensibilidades
El término "Antiguo Testamento" refleja la teología cristiana que distingue entre dos pactos o testamentos; sin embargo, algunos prefieren expresiones como "Biblia hebrea" o "Tanaj" cuando se habla desde la perspectiva judía, ya que para el judaísmo la alianza no es "antigua" en sentido derogatorio sino vigente. El uso del término varía según el contexto académico, religioso y ecuménico.

