El Papa Julio II (en latín: Iulius Secundus; 5 de diciembre de 1443 - 21 de febrero de 1513), originalmente Giuliano Della Rovere, fue un sacerdote italiano de la Iglesia Católica Romana y el 217º Papa desde 1503 hasta su muerte en 1513. Fue conocido como "el Papa guerrero" por su protagonismo directo en la política militar italiana de su tiempo y por liderar campañas para consolidar y ampliar los Estados Pontificios.
Era sobrino del Papa Sixto IV.
Primeros años y carrera eclesiástica
Nacido en la Liguria, Giuliano Della Rovere pertenecía a una familia con fuerte presencia en la curia romana. Tras la promoción de su tío Sixto IV ocupó altos cargos eclesiásticos y fue creado cardenal en la década de 1470, lo que le dio una posición destacada en la política papal. Durante los años finales del siglo XV se enemistó con la familia Borgia y, en distintas ocasiones, buscó refugio en Francia, donde cultivó la amistad de monarcas importantes que luego resultaron decisivos para su retorno a la escena italiana.
Elección al papado y objetivos
Fue elegido Papa en 1503. Desde el inicio de su pontificado se propuso reforzar la autoridad temporal del papado, recuperar territorios perdidos por los Estados Pontificios y situar a la Santa Sede como un actor central en la política italiana y europea. Para lograrlo no dudó en emplear tanto la diplomacia como la fuerza militar, una combinación que le valió el apodo de papa guerrero.
Política y campañas militares
Julio II impulsó alianzas y coaliciones para sus objetivos. En 1508 promovió la Liga de Cambrai, una alianza contra la República de Venecia, y más adelante reorganizó alianzas para oponerse a la influencia francesa en Italia mediante la formación de la llamada Santa Liga (o Holy League) en 1511. Lideró campañas militares directas en la región de la Romagna y en otros territorios peninsulares para someter señores locales y reincorporar ciudades al dominio pontificio, recurriendo tanto a ejércitos mercenarios como a fuerzas aliadas.
Patrocinio artístico y obras
Además de sus actividades políticas y militares, Julio II fue uno de los grandes mecenas del Renacimiento. Impulsó la reconstrucción de la basílica de San Pedro en Roma y nombró a Donato Bramante como arquitecto principal; la primera piedra del nuevo San Pedro se colocó durante su pontificado en 1506. Promovió asimismo importantes encargos artísticos: fue el pontífice que encargó a Miguel Ángel la pintura del techo de la Capilla Sixtina (comenzada en 1508) y le confió la realización de su mausoleo (un proyecto que quedó inacabado). A Rafael le encomendó la decoración de las estancias vaticanas (las "Stanze") y apoyó a numerosos artistas y humanistas que contribuyeron a la grandeza cultural de la época.
Reformas eclesiásticas
Consciente de la necesidad de afirmar la autoridad papal y modernizar la administración, convocó el Quinto Concilio de Letrán en 1512, orientado a tratar cuestiones disciplinarias y doctrinales y a reafirmar prerrogativas de la sede romana. Aunque muchas reformas quedaron incompletas o tuvieron aplicación limitada, el concilio fue un intento significativo de renovación institucional en los años previos a la Reforma protestante.
Muerte y legado
Julio II falleció el 21 de febrero de 1513. Su pontificado dejó una huella compleja: por un lado, fortaleció y amplió los Estados Pontificios y situó de nuevo a la corte romana en un papel central en la política italiana; por otro, su método belicoso y los costes humanos y económicos de sus campañas fueron objeto de críticas. Su mecenazgo artístico, sin embargo, transformó el paisaje cultural de Roma y aseguró su memoria como uno de los papas que más impulsaron el Renacimiento en la ciudad. Fue sucedido por Giovanni de' Medici, que tomó el nombre de León X.