Santa Juana de Arco o La Doncella de Orleans (Jeanne d'Arc, c.1412 - 30 de mayo de 1431) es una heroína nacional de Francia. También es una santa católica. Era una campesina nacida en el este de Francia. Juana decía que tenía visiones de Dios. En estas visiones, según ella, Dios le decía que recuperara el dominio inglés en su casa a finales de la Guerra de CienAños. Muchas victorias rápidas la hicieron famosa. En 1430 los soldados de Borgoña la capturaron y la entregaron a sus enemigos ingleses.
Juana de Arco ha seguido siendo una figura importante en la civilización occidental. Escritores famosos como Shakespeare, Tchaikovsky, Mark Twain y Voltaire escribieron sobre ella. Aparece en videojuegos, televisión, películas, canciones y bailes.
Origen y primeras experiencias
Juana nació alrededor de 1412 en Domrémy (hoy Domrémy-la-Pucelle), en la región de Lorena. Sus padres se llamaban Jacques d'Arc e Isabelle Romée y la familia era de campesinos modestos. Desde la adolescencia Juana afirmó haber recibido voces y visiones religiosas —que identificó con los santos Miguel, Catalina y Margarita— que la animaban a ayudar a Francia y a poner en el trono al delfín Carlos (futuro Carlos VII).
De campesina a líder militar
A los 16 ó 17 años buscó apoyo para llevar su misión a la práctica. Tras entrevistas con dirigentes locales fue enviada a ver al delfín en Chinon, donde logró convencer a varios consejeros y se le permitió acompañar a un destacamento hacia el sitio de Orléans. Llegó en la primavera de 1429 y participó activamente en las operaciones que pusieron fin al asedio el 8 de mayo de 1429. Sus éxitos militares y su presencia pública contribuyeron a levantar la moral francesa.
Tras la liberación de Orléans lideró o inspiró campañas que permitieron al delfín entrar en Reims, la ciudad tradicional de coronación, donde fue coronado Carlos VII el 17 de julio de 1429. La coronación reforzó la legitimidad de la monarquía y la fama de Juana como símbolo de la resistencia francesa.
Captura, juicio y muerte
En mayo de 1430 Juana fue capturada por tropas borgoñonas durante la defensa de Compiègne y vendida a los ingleses. Fue trasladada a Rouen, donde se celebró un proceso judicial bajo la supervisión del obispo Pierre Cauchon, aliado de los ingleses. El juicio (144 sesiones) la acusó de herejía, brujería y de vestir ropa masculina —un elemento importante en la acusación—. Aunque parte del proceso fue irregular y de clara motivación política, en mayo de 1431 Juana fue condenada y ejecutada: fue quemada en la hoguera el 30 de mayo de 1431, con unos 19 años.
Rehabilitación y canonización
En 1456 se celebró un proceso de revisión ordenado por el papa Calixto III que declaró el juicio de 1431 nulo y exoneró a Juana, reconociéndola como mártir. Con el paso de los siglos su figura creció en la memoria colectiva y en 1920 fue canonizada por el papa Benedicto XV. Hoy es una de las santos y una de las patronas de Francia; su festividad litúrgica se conmemora el 30 de mayo.
Legado y significado
Juana de Arco es una figura compleja: para muchos es un símbolo de valor, fe y patriotismo; para otros, un icono usado por corrientes muy distintas —monárquicos, republicanos, movimientos nacionalistas— a lo largo de los siglos. Su historia plantea preguntas sobre la religión, la política y el papel de las mujeres en la guerra. Aunque no dejó escritos extensos, su vida está bien documentada por testimonios del juicio y de sus contemporáneos.
Su influencia en la cultura es amplia: ha inspirado obras literarias, musicales y teatrales, pinturas, películas y producciones modernas como series y videojuegos. Además de su importancia religiosa, Juana sigue siendo un referente en debates sobre identidad nacional y heroísmo.
Datos breves y aclaraciones
- Nacimiento: c. 1412 en Domrémy (Lorena).
- Muerte: 30 de mayo de 1431 en Rouen (ejecución por la Inquisición aliada a intereses políticos ingleses).
- Edad aproximada: 17–19 años en sus actos más conocidos y al morir.
- Rehabilitación: 1456 (juicio declarado nulo); canonización en 1920.
Su figura sigue siendo estudiada por historiadores que discuten detalles como su educación, la naturaleza exacta de sus visiones y el papel real que tuvo en las operaciones militares; a pesar de las controversias, su impacto histórico y cultural es indiscutible.

