Anne Hutchinson (bautizada el 20 de julio de 1591 - agosto o septiembre de 1643) fue una influyente disidente religiosa en la Nueva Inglaterra puritana, recordada por desafiar la autoridad religiosa y política de su tiempo. Nació como Anne Marbury en Alford, Lincolnshire, Inglaterra, hija de Francis Marbury y Bridget Dryden. Su padre, que era clérigo, se encargó de su educación en casa, y gracias a ello recibió más formación que la mayoría de las niñas de su época, algo poco común en el siglo XVII.
En 1634, Anne, su esposo William y sus hijos emigraron a la Colonia de la Bahía de Massachusetts, como tantas otras familias puritanas que buscaban construir una comunidad religiosa en el Nuevo Mundo. Ya instalada allí, Hutchinson comenzó a celebrar reuniones semanales en su casa para comentar sermones y teología. Estos encuentros, al principio privados, terminaron atrayendo a numerosos vecinos, incluidos hombres con influencia, y pronto se convirtieron en un foco de debate doctrinal.
Sus opiniones religiosas no coincidían con las de sus vecinos puritanos. Mientras muchos líderes defendían que las buenas obras eran necesarias para la salvación, Hutchinson sostenía que la fe era suficiente, siguiendo la idea de Sola fide. También afirmaba que Dios podía revelarse directamente a las personas, sin depender de la mediación del clero. En una sociedad donde la unidad religiosa era vista como esencial para el orden social, estas ideas fueron interpretadas como una grave amenaza.
El conflicto se intensificó hasta convertirse en el más célebre de los juicios destinados a reprimir la disidencia religiosa en la colonia. Los líderes de la comunidad la acusaron de herejía en 1637. El proceso no sólo juzgó sus creencias, sino también su papel como mujer que enseñaba, interpretaba y discutía públicamente asuntos de fe. Finalmente, fue declarada culpable y obligada a abandonar la colonia. Este episodio se conoce como una de las primeras grandes controversias sobre libertad de conciencia en la América colonial.
Tras su expulsión, Hutchinson y su familia se trasladaron primero a Rhode Island, donde hallaron un ambiente más tolerante que en Massachusetts. Después de la muerte de su marido en 1642, se estableció cerca de la actual bahía de Pelham, en el estrecho de Long Island. Allí, en 1643, Anne Hutchinson, todos sus hijos excepto uno y todos sus sirvientes murieron en un ataque perpetrado por nativos americanos. Su muerte fue interpretada por algunos colonos de la Bahía de Massachusetts como una confirmación del juicio divino, mientras que para otros su caso quedó como símbolo del costo de la intolerancia religiosa.
La figura de Anne Hutchinson ha sido valorada posteriormente como la de una mujer de gran inteligencia, convicción y valentía, capaz de enfrentarse a una estructura religiosa dominada por hombres. Su legado suele asociarse con:
- la defensa de la libertad religiosa y de conciencia;
- la crítica a la autoridad eclesiástica cuando contradice la experiencia personal de la fe;
- el papel de las mujeres en los debates religiosos de la época colonial;
- la historia temprana de la disidencia en América del Norte.
Con el paso del tiempo, Anne Hutchinson pasó de ser vista por sus contemporáneos como una amenaza al orden puritano a ser reconocida como una figura clave en la historia religiosa y social de la Nueva Inglaterra. Su vida refleja las tensiones entre doctrina, poder y libertad individual en los primeros asentamientos ingleses de Norteamérica.

