Viejos creyentes (cisma y tradición de la Iglesia ortodoxa rusa)
Movimiento religioso que se separó de la Iglesia ortodoxa rusa en el siglo XVII por reformas litúrgicas; conserva ritos pre reformistas, prácticas distintivas, tipos de comunidad y tradiciones culturales.
Los viejos creyentes son un conjunto de grupos ortodoxos orientales que se negaron a स्वीकारar los cambios litúrgicos y rituales introducidos a mediados del siglo XVII en Rusia. Su nombre en español alude a su apego a formas más antiguas de culto y de práctica eclesiástica. El cisma que los originó, llamado comúnmente raskol (término ruso para «división»), sigue siendo una de las rupturas eclesiásticas más importantes de la historia religiosa rusa. Muchas comunidades de viejos creyentes continúan usando libros litúrgicos antiguos, estilos de canto y gestos rituales que la iglesia oficial dejó de emplear hace mucho tiempo.
Galería de imágenes
10 ImágenesOrigen y contexto histórico
El movimiento surgió después de las reformas propuestas e impulsadas por el patriarca Nikon y aprobadas por las autoridades eclesiásticas en las décadas de 1650 y 1660. Los reformadores buscaban ajustar los ritos rusos a la práctica griega contemporánea, modificando textos, gestos rituales y algunas fórmulas litúrgicas. Quienes se opusieron consideraron estos cambios innovaciones dañinas y, tras los concilios de 1666 y 1667 que confirmaron las reformas, fueron declarados cismáticos y con frecuencia castigados. Esta oposición produjo una división duradera entre la jerarquía reformada y quienes mantuvieron los ritos más antiguos.
Prácticas distintivas y organización
- Rituales: los viejos creyentes suelen usar libros de servicio anteriores a la reforma, persignarse con dos dedos en lugar de tres y seguir una pronunciación y una coreografía litúrgica más antiguas.
- Lengua y textos: los oficios emplean con frecuencia formas del eslavo eclesiástico y ediciones antiguas de los libros litúrgicos; los iconos y el canto siguen patrones tradicionales.
- Tipos de comunidad: se dividen en términos amplios entre grupos sacerdotales (Popovtsy), que conservan un clero sacramental, y grupos sin sacerdotes (Bespopovtsy), que rechazaron el sacerdocio existente y desarrollaron estructuras alternativas de culto.
Persecución, supervivencia y diáspora
Después del cisma, los viejos creyentes afrontaron distintos grados de persecución, incluidas penas, exilio y confiscación de bienes. Muchas comunidades se trasladaron a regiones remotas de Rusia, a las zonas fronterizas de Europa oriental y, más tarde, a lugares de ultramar para preservar sus tradiciones. En el exilio y en el aislamiento mantuvieron una vestimenta distintiva, oficios artesanales, pintura de iconos e instituciones comunitarias; algunos comerciantes viejos creyentes también desempeñaron papeles destacados en el comercio y la industria, al tiempo que conservaban su singularidad religiosa.
Presencia moderna y relaciones
Desde el siglo XIX, las condiciones legales se fueron relajando gradualmente y, en los siglos XX y XXI, las comunidades de viejos creyentes han experimentado un resurgimiento, reconocimiento legal en muchos países y un renovado interés académico y popular. Las relaciones con la Iglesia ortodoxa rusa varían entre la hostilidad y la conciliación, con cierto diálogo y medidas ocasionales de reconciliación. Los viejos creyentes contemporáneos siguen siendo diversos en creencias y prácticas, desde grupos conservadores e introspectivos hasta otros más integrados en la sociedad en general.
Para quienes busquen más detalles lingüísticos o litúrgicos, véanse el nombre ruso y los términos (nombres rusos), el material histórico sobre el contexto de la iglesia establecida (Iglesia ortodoxa rusa) y las explicaciones de los usos litúrgicos anteriores a la reforma (prácticas litúrgicas).
Autor
AlegsaOnline.com Viejos creyentes (cisma y tradición de la Iglesia ortodoxa rusa) Leandro Alegsa
URL: https://es.alegsaonline.com/art/72260