Los milagros de Jesús son hechos extraordinarios que la Biblia y el Corán atribuyen a Jesús y que normalmente una persona no puede realizar por sus propios medios. Los creyentes de estas religiones sostienen que tales obras se realizan por el poder de Dios y que sirven como señales de la autoridad y la misión de Jesús.
Qué relatos hay en los evangelios y en el Corán
Los relatos evangélicos y coránicos coinciden en presentar a Jesús (Isa en el islam) realizando actos extraordinarios, aunque con diferencias importantes en su interpretación y en algunos detalles narrativos.
- Evangelios sinópticos: Los Evangelios de Mateo, Marcos y Lucas contienen numerosos episodios de curaciones (ciegos, cojos, sordos, leprosos), expulsión de demonios y otros prodigios. También recogen milagros sobre la naturaleza, como calmar la tormenta y alimentar multitudes.
- Evangelio de Juan: En el Evangelio de Juan aparecen solo siete milagros que Juan llama “señales”. Juan los presenta no solo como actos de ayuda material, sino como signos que revelan algo sobre la identidad y el poder de Jesús.
- Milagros mayores: Entre los milagros más significativos para la fe cristiana se cuentan el nacimiento virginal de Jesús y la resurrección, esta última central para la doctrina cristiana sobre la victoria sobre la muerte.
- Relatos en el Corán: El Corán también menciona milagros atribuidos a Jesús: habla desde su cuna, crea un pájaro de barro al que da vida, y relata el envío de una mesa con alimentos desde el cielo. El Corán presenta estos prodigios como señales del favor divino concedido a Jesús, aunque no recoge la resurrección tal como la entiende el cristianismo.
Ejemplos concretos
- Curaciones y exorcismos: sanación de enfermos, ciegos y cojos; expulsión de demonios.
- Milagros sobre la naturaleza: calmar una tormenta, caminar sobre el agua, multiplicar panes y peces.
- Actos extraordinarios en la infancia y vida profética (según el Corán): hablar desde la cuna, dar vida a una figura de barro, la mesa enviada del cielo.
- Resucitaciones: el Nuevo Testamento narra varios casos de resurrección de muertos; el Corán no apoya la muerte y resurrección de Jesús en los mismos términos que el cristianismo.
Significado teológico
En el cristianismo, los milagros de Jesús se interpretan como pruebas de su autoridad divina y su identidad como Mesías y Hijo de Dios. La resurrección, en particular, es el núcleo de la fe cristiana porque confirma la victoria de Dios sobre la muerte y garantiza la salvación prometida.
En el islam, Jesús (Isa) es un profeta muy reverenciado cuyas obras milagrosas confirman su vocación profética y la voluntad de Dios. Sin embargo, el islam rechaza la divinidad de Jesús; sus milagros son siempre signos del poder de Alá actuando por medio de él. Además, la narrativa coránica difiere sobre la crucifixión y la resurrección, enfatizando que Jesús no fue crucificado en la manera que sostienen algunas tradiciones cristianas.
Recepción histórica y práctica religiosa
A lo largo de la historia, los relatos de milagros han tenido un papel central en la devoción y la identidad religiosa:
- En la Iglesia católica, hay numerosas historias de curaciones y prodigios atribuidos a la intercesión de Jesús y de santos. Sitios como Lourdes son peregrinaciones donde se buscan curaciones y consuelo espiritual; algunos casos han sido investigados y reconocidos oficialmente como milagros.
- En comunidades evangélicas y pentecostales, las reuniones de sanación y las experiencias carismáticas sostienen la creencia en la continuidad de los dones milagrosos hoy.
- Otras tradiciones cristianas sostienen una postura cesacionista: creen que los milagros extraordinarios eran propios del tiempo apostólico y no ocurren de manera habitual en la actualidad.
- En el mundo islámico, los milagros de Isa son recordados como signos de su misión profética y aparecen en sermones, enseñanza y literatura religiosa.
Cómo se interpretan hoy — fe, historia y crítica
Existen varias formas de aproximarse a estos relatos:
- Interpretación teológica: Los milagros son actos sobrenaturales que confirman verdades de fe.
- Perspectiva histórica-crítica: Los estudiosos analizan los textos teniendo en cuenta fuentes, contextos literarios y teológicos, y cómo las comunidades tempranas usaron estas historias para afirmar la identidad de Jesús.
- Explicaciones naturales y psicológicas: Algunos buscan explicaciones médicas, sociales o psicológicas para ciertos relatos de curación o visiones.
- Testimonio y verificación: En contextos religiosos contemporáneos, las reclamaciones de milagros a menudo se investigan (por ejemplo, comisiones médicas en procesos de canonización) para distinguir entre explicación natural y lo que la comunidad considera intervención divina.
Conclusión
Los relatos de milagros de Jesús en la Biblia y en el Corán comparten la idea de hechos extraordinarios que apuntan a una acción divina. Sin embargo, difieren en la interpretación teológica: para el cristianismo son claves para afirmar la divinidad y la misión redentora de Jesús, mientras que en el islam son señales de su condición profética y del poder de Dios. Independientemente de la postura doctrinal, estos relatos han marcado la devoción, la ética y la imaginación religiosa de millones de personas y siguen siendo objeto de estudio, veneración y debate.

