El Gran Intercambio Americano fue un importante acontecimiento zoogeográfico hace unos tres millones de años. La fauna terrestre y de agua dulce migró entre Norteamérica y Sudamérica.

La migración se produjo durante el Plioceno, hace 3,6-2,6 millones de años (mya). El istmo volcánico de Panamá surgió del fondo marino y tendió un puente entre los dos continentes.

El puente de tierra en lo que ahora es Panamá unió las ecozonas neotrópica (más o menos América del Sur) y neártica (más o menos América del Norte) para formar las Américas.

El intercambio es visible tanto en la estratigrafía como en la naturaleza. Su efecto más dramático es en la distribución de los mamíferos, pero también migraron las aves de vuelo débil o no, los reptiles, los anfibios, los artrópodos e incluso los peces de agua dulce.

Las diferencias en la fauna de América del Norte y del Sur se conocían desde hacía tiempo. Tanto Humboldt como Darwin lo comentaron. El intercambio como concepto fue expuesto por primera vez en 1876 por el "padre de la biogeografía", Alfred Russel Wallace. Wallace había pasado entre 1848 y 1852 explorando y recogiendo especímenes en la cuenca del Amazonas. Otros que hicieron importantes contribuciones a la comprensión del hecho en el siglo siguiente son Florentino Ameghino y George Gaylord Simpson.

Intercambios similares se produjeron antes en el Cainozoico, cuando los antiguos continentes Gondwana de la India y África entraron en contacto con Eurasia, unos 50 y 30 mya respectivamente.