La Era Cenozoica, también escrita como Cainozoico, es la era geológica que abarca el intervalo más reciente de la historia de la Tierra y sigue hasta el presente. Comenzó tras la extinción masiva del límite Cretácico‑Paleógeno hace aproximadamente 66 millones de años, cuando terminó el Mesozoico. El término proviene del griego kainos («nuevo») y zoe («vida»), y se emplea para destacar la renovación de la biota tras aquel evento de extinción.

Durante el Cenozoico la configuración de los continentes evolucionó hacia las posiciones modernas por la acción de la tectónica de placas; la fragmentación y desplazamiento de masas continentales influyeron en los patrones climáticos y marinos. El clima general mostró una tendencia de enfriamiento desde episodios cálidos en el inicio de la era hasta la formación de glaciaciones periódicas en el norte y sur, incluyendo las edades de hielo del Pleistoceno.

Características biológicas y ecológicas

El Cenozoico se caracteriza por la radiación y diversificación de los mamíferos, las aves modernas y muchas familias de plantas con flor. En distintos momentos surgieron biomas como bosques tropicales, sabanas y extensas praderas: la expansión de las gramíneas en el Mioceno favoreció la proliferación de herbívoros y sus depredadores. En la parte final de la era se desarrollaron los primeros homínidos, conduciendo eventualmente a la aparición de humanos modernos y a cambios ecológicos intensos por la actividad humana.

Subdivisiones y términos

El Cenozoico se divide hoy en tres periodos principales y sus correspondientes etapas o épocas. Estos nombres son usados por la comunidad estratigráfica internacional y reemplazaron a clasificaciones antiguas:

  • Paleógeno: incluye las épocas Paleoceno, Eoceno y Oligoceno.
  • Neógeno: comprende el Mioceno y el Plioceno, periodos clave para la evolución de ecosistemas continentales.
  • Cuaternario: engloba el Pleistoceno y el Holoceno, épocas con marcado control glacial‑interglacial y la aparición de civilizaciones humanas.

Históricamente se usó el término Terciario para referirse al tramo que hoy comprenden el Paleógeno y el Neógeno, pero esa denominación ha caído en desuso en favor de las divisiones actuales.

Desde un punto de vista práctico, estudiar el Cenozoico implica combinar evidencias paleontológicas, sedimentológicas y climáticas para entender la evolución de paisajes, climas y la propia biosfera. La era sigue siendo objeto de intensa investigación, por ejemplo en temas como la correlación de registros glaciares, la migración de especies a través de puentes terrestres y el papel humano en la modificación del entorno.

Para ampliar información sobre unidades de tiempo, eventos climáticos y registros fósiles puede consultarse bibliografía especializada y recursos de estratigrafía actualizados: introducción general, organización por periodos y detalles de etapas. Otros recursos útiles tratan específicamente el origen de nombres (etimología), la cronología de Millones de años y la comparación con el Mesozoico y con el registro del clima glacial.

En síntesis, el Cenozoico es la era en la que se forjaron los rasgos ecológicos y climáticos que definen el mundo actual y en la que la actividad humana ha empezado a jugar un papel geológico reconocible.