El Cámbrico es el primer periodo geológico de la era paleozoica. Duró aproximadamente desde hace 538,8 millones de años hasta hace 485,4 millones de años (valores establecidos por la Comisión Internacional de Estratigrafía). Su límite inferior marca el fin del Ediacaran, y al final del Cámbrico comienza el Ordovícico.

Contexto geológico y subdivisiones

El Cámbrico se subdivide en varias series y etapas —de forma general, se reconocen la Terreneuviense, la Serie 2, la Miaolingiense y la Furongiense—, cada una con múltiples etapas locales o internacionales que ayudan a datar con precisión los estratos. Estas subdivisiones reflejan cambios en la fauna fósil y en la estratigrafía global.

Ambiente y paleogeografía

Durante el Cámbrico la mayor parte de la vida se desarrolló en ambientes marinos. Los continentes estaban fragmentados tras la ruptura de un supercontinente anterior llamado Pannotia, y quedaron extensos mares someros epicontinentales que favorecieron la acumulación de sedimentos carbonatados y la vida bentónica. El clima era generalmente cálido; no existía hielo permanente en el Polo Norte ni en el Polo Sur. La elevación del nivel del mar y las amplias plataformas continentales crearon enormes hábitats marinos poco profundos, bien iluminados, ideales para organismos fotosintéticos y animales que vivían sobre o dentro del sedimento.

Fauna, fósiles y conservación

Casi toda la vida compleja estaba en los océanos; en tierra había muy poca diversidad, limitada principalmente a tapices de microbios y quizás algunos biofilms colonizando las orillas. A principios del Cámbrico surgieron por primera vez muchos animales con partes duras. En particular, varios grupos empezaron a producir conchas y esqueletos minerales —por ejemplo usando minerales de carbonato o fosfato— lo que permitió una mejor preservación fósil de sus estructuras externas (caparazón).

Los paleontólogos han obtenido información excepcional gracias a depósitos con preservación de tejidos blandos —los denominados Lagerstätten—: se han encontrado lugares donde se conservan tanto partes blandas como caparazones. Ejemplos famosos son la Burgess Shale (Canadá), el yacimiento de Chengjiang (China) y Sirius Passet (Groenlandia). Gracias a ellos, nuestra comprensión de la biota del Cámbrico y de la anatomía de muchos organismos es mucho mejor que la de algunos periodos posteriores.

Entre los grupos más característicos del Cámbrico destacan:

  • Trilobites: artrópodos muy abundantes y diversificados.
  • Braquiópodos: animales con concha bivalvada pero distintos de los moluscos.
  • Archaeocyaths: esponjas reef-formadoras tempranas (constructores de arrecifes).
  • Anomalocarídidos: grandes depredadores (por ejemplo, Anomalocaris), clave en la evolución de la depredación.
  • Moluscos, equinodermos primitivos, gusanos priapúlidos, cnidarios y esponjas.

La explosión cámbrica

Una de las características más célebres de este periodo es la llamada explosión cámbrica, un pulso evolutivo relativamente rápido en el que se incrementó notablemente la diversidad de formas corporales y aparecieron representantes tempranos de la mayoría de los grandes grupos animales (los phyla). Esta radiación adaptativa produjo muchos planes corporales novedosos y marcó la consolidación de ecosistemas complejos con productores, consumidores y depredadores activos.

Los metazoos —los metazoos multicelulares— ya habían empezado a evolucionaron durante el Proterozoico, pero fue en el Cámbrico cuando muchos adquirieron estructuras duras y complejas. El surgimiento de esqueletos y conchas aumentó la probabilidad de dejar fósiles, por lo que parte de lo que llamamos “explosión” refleja tanto un verdadero aumento de la diversidad biológica como una mejor preservación fósil.

Causas propuestas de la radiación

No existe una única explicación aceptada para la explosión cámbrica; probablemente fue el resultado de varios factores combinados:

  • Incremento de oxígeno en los océanos y en la atmósfera, que permitió mayores tasas metabólicas y animales de mayor tamaño.
  • Innovaciones genéticas y del desarrollo (por ejemplo, cambios en genes reguladores como los Hox) que facilitaron la diversificación de planos corporales.
  • Aparición de la depredación, que desencadenó una “carrera armamentista” evolutiva (armaduras, conchas, estrategias de escape).
  • Expansión de hábitats marinos poco profundos y mayor disponibilidad de nichos ecológicos.
  • Mejor preservación fósil en depósitos concretos (Lagerstätten), que intensifica la señal del registro fósil.

Impacto y legado

El Cámbrico establece la base de la fauna marina moderna: muchos linajes originarios del Cámbrico continuaron diversificándose en los periodos siguientes. Además, los cambios en la bioturbación (la actividad de animales que remueven sedimentos) alteraron la estructura de los fondos marinos y los ciclos de nutrientes, influyendo en la evolución posterior de los ecosistemas marinos.

En resumen, el Cámbrico es un periodo clave para entender la historia temprana de la vida animal: marca la aparición masiva de formas animales complejas, la consolidación de ecosistemas marinos variados y la emergencia de procesos evolutivos que modelaron la diversidad biológica que vemos hoy.