El periodo ediacarano (hace unos 635–541 millones de años) recibe su nombre de las colinas de Ediacara, en el sur de Australia. Es el último período geológico del eón Proterozoico y precede al Cámbrico, el primer periodo del Paleozoico. El límite inferior del Ediacárico (≈635 Ma) se asocia con el final de la glaciación Marinoana —uno de los episodios de "Tierra bola de nieve"— y su establecimiento formal como periodo geológico fue ratificado en 2004 por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas (UICG). El tope del período coincide con la base del Cámbrico (≈541 Ma), definida internacionalmente en un GSSP distinto.

Fósiles y la biota ediacarense

Este periodo es famoso por los primeros fósiles de mayor tamaño que conocemos, las llamadas Ediacaran biota. Muchas de estas formas son impresiones o rastros fósiles y se preservan en areniscas y lutitas como impresiones en relieve en la superficie sedimentaria. Los primeros descubrimientos datan de la región de Charnwood, en Leicestershire, en el bosque inglés conocido como Charnwood Forest, donde geólogos hallaron trazas y cuerpos blandos cuya interpretación resultó controvertida hasta que, décadas después, aparecieron y se describieron extensamente ejemplares del sur de Australia.

Los representantes más conocidos incluyen géneros como Charnia, Dickinsonia, Tribrachidium y Kimberella. Muchas formas eran de cuerpo blando, aplanadas y a menudo con simetrías poco habituales (fractal o en patrones "acolchados"). Su afinidad biológica es objeto de debate: algunos investigadores las consideran los primeros metazoos (animales pluricelulares), otros las interpretan como formas extintas sin equivalentes modernos (a veces agrupadas informalmente como "vendobionta") o como parentescos con cnidarios, artrópodos o bilaterianos tempranos.

Ambiente y taphonomía

Las biotas ediacarenses vivieron principalmente en ambientes marinos someros. La preservación tan extendida de cuerpos blandos se relaciona con la presencia de tapices microbianos (microbios y algas que formaban películas y costras sobre el sedimento) que favorecieron la impresión y protección de los cadáveres antes de la diagénesis —un proceso llamado "death mask".

Tras el final de la gran glaciación Marinoana hubo cambios importantes en los niveles de nutrientes y oxígeno en los océanos, lo que pudo favorecer la aparición y radiación de formas macroscópicas. No obstante, los niveles de oxígeno y la estructura ecológica eran todavía distintos a los que se darían en el Cámbrico, con menos depredación intensa y bioturbación (revolvimiento del sedimento por animales), condiciones que probablemente facilitaron la convivencia de organismos de cuerpo blando y comunidades estáticas.

Importancia evolutiva y final del periodo

El Ediacárico representa el primer registro global de organismos pluricelulares complejos y marca un antecedente directo al "estallido" de biodiversidad del Cámbrico. Sin embargo, la transición al Cámbrico supuso grandes cambios: aumentó la bioturbación, surgieron depredadores más activos y aparecieron esqueletos mineralizados. Muchas formas ediacarenses desaparecen en el límite Ediacárico–Cámbrico, posiblemente por cambios ecológicos, ambientales o ambos; el patrón exacto y las causas siguen siendo objeto de investigación activa.

Definición estratigráfica (GSSP) y cronología

  • Base del Ediacárico (≈635 Ma): definida por un GSSP ubicado en la sección de Enorama Creek, en el sur de Australia, que marca el techo de las capas asociadas a la glaciación Marinoana y el inicio de depósitos carbonatados interglaciares.
  • Tope del Ediacárico (≈541 Ma): coincide con la base del Cámbrico, con su propio GSSP (Fortune Head, Terranova, Canadá) y la aparición de trazas fósiles y bioturbación más complejas.

Preguntas abiertas y debate científico

Aunque el registro ediacarense ha aumentado mucho en las últimas décadas y su estatus estratigráfico está definido, persisten preguntas clave: ¿Qué proporción de la biota ediacarense corresponde a los antepasados directos de animales modernos y cuál representa linajes extintos? ¿Qué papel exacto jugaron los cambios en oxígeno, nutrientes y ecología en la aparición y desaparición de estas formas? La investigación continúa, apoyada por nuevos yacimientos, técnicas de datación más precisas y modelos paleoambientales.

En resumen, el Ediacárico (635–541 Ma) es un periodo crucial para entender el origen temprano de la multicelularidad compleja y los pasos que condujeron a la diversificación biológica masiva del Cámbrico.