El Ordovícico es el segundo periodo de la era Paleozoica. Duró desde hace unos 485,4 millones de años (mya) hasta 443,4 mya. Sigue al período Cámbrico y le sigue el período Silúrico.

El Ordovícico debe su nombre a la tribu galesa de los Ordovices. Fue definido por Charles Lapworth en 1879. Reconoció que los fósiles de los estratos en disputa eran diferentes de los del Cámbrico o el Silúrico. Por lo tanto, razonó que debían situarse en un periodo propio.

El reconocimiento del periodo Ordovícico fue lento en Gran Bretaña, pero en otros lugares se aceptó rápidamente. En 1906, el Congreso Geológico Internacional lo adoptó como período oficial de la era paleozoica.

El Ordovícico terminó con una serie de eventos de extinción que, en conjunto, suponen la segunda mayor extinción del Fanerozoico. Se trata del evento de extinción del Ordovícico Final.

Cronología y subdivisiones

De forma resumida, el Ordovícico abarca aproximadamente desde 485 hasta 443 millones de años atrás. Se divide en tres grandes series (Inferior, Media y Superior) y en varias subdivisiones o pisos que, de más antiguo a más moderno, incluyen:

  • Tremadociense (inicia el periodo)
  • Floiense
  • Dapingiense
  • Darriwiliense
  • Sandbiense
  • Katiénse
  • Hirnantiense (piso final asociado a la gran crisis biológica)

Estas divisiones se definen principalmente por cambios en los fósiles guía (conodontos, graptolites y otros grupos marinos) y por dataciones radiométricas que acotan los límites temporales.

Paleogeografía y clima

Durante el Ordovícico los continentes estaban dispuestos de forma muy diferente a la actual: grandes masas como Gondwana ocupaban latitudes altas del sur, mientras que Laurentia, Baltica y Siberia se situaban en latitudes tropicales o templadas. Gran parte del planeta estaba cubierto por mares someros y cálidos, lo que favoreció la formación de extensas plataformas carbonatadas y una gran diversidad marina.

Hacia el final del periodo la deriva continental y los cambios en las corrientes oceánicas llevaron a un enfriamiento global y a la expansión de grandes capas de hielo sobre Gondwana. Esta glaciación produjo un marcado descenso del nivel del mar (regresión) y fue un factor clave en la extinción masiva del Ordovícico Final.

Vida en el Ordovícico

El Ordovícico es famoso por el llamado Great Ordovician Biodiversification Event (GOBE), una radiación evolutiva que multiplicó la diversidad y complejidad de los ecosistemas marinos. Entre los organismos más abundantes y variados estuvieron:

  • Braquiópodos: formaban densas asociaciones en los fondos marinos.
  • Trilobites: todavía presentes y diversificados, aunque con cambios en la composición de faunas.
  • Graptólitos: importantes fósiles guía, especialmente en sedimentos pelágicos.
  • Cefalópodos (nautiloideos): depredadores importantes en los mares ordovícicos.
  • Equinodermos (crinoideos, ect.): proliferaron en plataformas carbonatadas.
  • Briozoos y corales tabulados: contribuyeron a la formación de arrecifes y estructuras calcáreas.

También hay indicios de los primeros ecosistemas terrestres muy simples: esporas fósiles y restos que sugieren la presencia de plantas no vasculares (tipo musgo) y quizá hongos o microorganismos que colonizaron suelos incipientes en ambientes costeros y húmedos.

Extinción masiva del Ordovícico Final

La crisis del Ordovícico Final fue la segunda mayor extinción del Fanerozoico y afectó fundamentalmente a la biota marina. Se considera que la pérdida de especies fue extremadamente alta (estimaciones sugieren que entre el 60 % y el 85 % de las especies marinas desaparecieron), y se produjo en al menos dos pulsos, estrechamente relacionados con el enfriamiento y la glaciación de Gondwana.

Los mecanismos implicados incluyen:

  • Descenso del nivel del mar que destruyó hábitats costeros someros donde vivían muchas especies.
  • Enfriamiento climático rápido que alteró las condiciones térmicas y las corrientes oceánicas.
  • Cambios en la oxigenación y la química de los océanos (anoxia local y variaciones en la disponibilidad de nutrientes).

Tras la glaciación hubo una recuperación y reorganización de ecosistemas que preparó el terreno para la biodiversidad del Silúrico.

Importancia geológica y paleontológica

Las rocas ordovícicas son de gran interés para la geología y la paleontología: contienen abundantes fósiles que permiten reconstruir la evolución y paleogeografía del Paleozoico temprano y sirven como referencia en la correlación de estratos a escala global. Además, ciertos depósitos ordovícicos, como lutitas negras y calizas ricas en materia orgánica, pueden ser roca madre de hidrocarburos o contener otros recursos minerales.

En resumen, el Ordovícico fue un periodo de alta diversificación marina, cambios paleoclimáticos importantes y una crisis biológica final que remodeló la vida en los océanos. Su estudio aporta claves fundamentales sobre la interacción entre tectónica, clima y biodiversidad a escala global.