Contexto geológico y biológico

El evento de extinción del Ordovícico final ocurrió al final del período Ordovícico, que siguió al Cámbrico y fue seguido por el Silúrico. Se trata del tercer mayor episodio de pérdida de biodiversidad del eón Fanerozoico. La vida macroscopica en esa época era casi exclusivamente marina: no existían ecosistemas terrestres complejos; en tierra apenas había bacterias y posiblemente algunas algas simples. La biota visible estaba dominada por organismos marinos, muchos de los cuales se desarrollaron en plataformas someras y en aguas pelágicas.

Cómo se desarrolló la extinción

El episodio tuvo lugar en dos pulsos principales durante la última etapa del Ordovícico, la hirnantiana. En términos generales el mecanismo básico implicó un cambio climático brusco: paso de condiciones muy cálidas a un periodo de enfriamiento profundo (glaciación) y, posteriormente, un rápido calentamiento con deshielo.

  • Primera fase (enfriamiento y glaciación): descenso del nivel del mar por formación de grandes capas de hielo; pérdida masiva de hábitats someros y cambios en la circulación oceánica. Esto expuso y eliminó muchos hábitats costeros y de plataforma continental.
  • Segunda fase (calentamiento y anoxia): con el deshielo el nivel del mar se recuperó; aguas anóxicas (poco o ningún oxígeno) se extendieron hacia las plataformas continentales, lo que provocó nuevos episodios de mortalidad masiva en fauna tanto bentónica como pelágica.

Un rasgo importante del registro sedimentario es la presencia de estratos con esquistos negros depositados en cuencas profundas (indicio de anoxia) mientras que, en plataformas someras, predominan depósitos carbonatados en condiciones más oxigenadas. En conjunto esto indica una reorganización de la circulación oceánica y de la distribución de oxígeno en los mares.

Causas propuestas

Las explicaciones más aceptadas combinan factores tectónicos, climáticos y oceanográficos:

  • Movimiento y posicionamiento de masas continentales: la colisión y el uplift relacionados con la orogenia de los Montes Apalaches habrían aumentado la exposición de rocas susceptibles de erosión y, por tanto, alterado el balance de dióxido de carbono atmosférico.
  • Reducción del CO2 atmosférico: el ascenso orogénico y la consiguiente erosión y meteorización química de rocas ricas en silicatos pueden haber extraído CO2 de la atmósfera, induciendo un enfriamiento global y la expansión de capas de hielo en Gondwana. Esa glaciación provocó el rápido descenso del nivel del mar.
  • Cambios en la circulación oceánica y anoxia: el enfriamiento, seguido del deshielo, produjo alteraciones en la estratificación y circulación de los océanos; en determinadas fases estas condiciones favorecieron la expansión de aguas anóxicas, responsables de la preservación de esquistos negros y de mortandades masivas en los filos marinos.
  • Otros factores propuestos (menos consensuados): pulsos volcánicos, cambios en la productividad marina y eventos biogeoquímicos que alteraron el ciclo del carbono. Hipótesis alternativas y complementarias incluyen impactos extraterrestres o aumentos puntuales de aporte de nutrientes que desencadenaron eutrofización y anoxia local.

Evidencias geológicas y geoquímicas

Las principales pruebas que sustentan el escenario descrito incluyen:

  • Depósitos glaciares y indicadores sedimentarios de bajada del nivel del mar en sedimentos de Gondwana.
  • Excursiones positivas en δ13C (indicativas de cambios importantes en el ciclo del carbono y en el almacenamiento de materia orgánica).
  • Capas con esquistos negros y facies anóxicas en cuencas profundas, que muestran la extensión temporal de condiciones con poco oxígeno.
  • Patrones biogeográficos: migraciones latitudinales de fauna y pérdida de comunidades costeras someras coincidentes con los pulsos de descenso del nivel del mar.

Grupos afectados y consecuencias biológicas

El impacto fue severo y selectivo. Más de 100 familias de invertebrados se extinguieron y se estima que casi la mitad de los géneros marinos desaparecieron. Entre los grupos fuertemente diezmados se encuentran los braquiópodos, los briozoos, muchas familias de trilobites, conodontes y graptolitos. Tanto la fauna bentónica (organismos del fondo) como la pelágica se vieron afectadas por la combinación de pérdida de hábitat por regresión marina y por episodios de anoxia.

Consecuencias a medio y largo plazo:

  • Reducción notable de la diversidad global, seguida de una recuperación gradual a lo largo del Silúrico, en la que grupos sobrevivientes se diversificaron y ocuparon nichos vacantes.
  • Transformación de ecosistemas marinos: cambios en la estructura de comunidades bentónicas, en los tipos de arrecifes y en la composición de faunas dominantes.
  • Implicaciones para la evolución posterior: la extinción reconfiguró líneas evolutivas y abrió oportunidades para grupos que más tarde dominarían comunidades marinas.

Resumen

El evento de extinción del Ordovícico final fue causado por un complejo conjunto de procesos que incluyen cambios tectónicos (ascenso y erosión de los Montes Apalaches), variaciones del CO2 atmosférico, una fuerte glaciación seguida de un deshielo y alteraciones en la circulación oceánica que provocaron anoxia. El resultado fue la pérdida de una parte significativa de la biodiversidad marina (entre ellos muchos braquiópodos, briozoos y trilobites), con efectos duraderos en la estructura de los ecosistemas y en la trayectoria evolutiva hacia el Silúrico.