El Reino de Marruecos (bereber: Tagldit n Murakuc, árabe: المملكة المغربية) es un país del norte de África. Conocido comúnmente como Marruecos (i/məˈrɒkoʊ/; árabe: المغرب al-Maghrib, lit. "El Oeste"; bereber: ⵍⵎⴰⵖⵔⵉⴱ Lmaɣrib; francés: Maroc), su denominación oficial es el Reino de Marruecos (árabe: المملكة المغربية al-Mamlakah al-Maghribiyah, lit. "El Reino Occidental"; bereber: ⵜⴰⴳⵍⴷⵉⵜ ⵏ ⵍⵎⴰⵖⵔⵉⴱ). Es un país soberano de la región del Magreb, en el norte de África. Geográficamente, Marruecos se caracteriza por un interior montañoso y escarpado, grandes extensiones de desierto y un extenso litoral a lo largo del océano Atlántico y el mar Mediterráneo.
Marruecos tiene una población de más de 33,8 millones de habitantes y una superficie de 446.550 km2. Su capital es Rabat, y la mayor ciudad es Casablanca. Otras ciudades importantes son Marrakech, Tánger, Tetuán, Salé, Fez, Agadir, Meknes, Oujda, Kenitra y Nador. Marruecos, potencia regional históricamente destacada, tiene una trayectoria de Estados y dinastías con continuidad política notable en África del Norte.
Geografía
El territorio marroquí incluye zonas montañosas como el Atlas (dividido en Alto Atlas, Medio Atlas y Anti-Atlas) y el Rif, así como mesetas y llanuras costeras. El Toubkal, en el Alto Atlas, es la cumbre más alta (4.167 m). Al sureste se extiende el desierto del Sáhara. Marruecos limita al este con Argelia (frontera cerrada desde 1994 en gran parte), tiene dos ciudades autónomas españolas en su norte (Ceuta y Melilla) y comparte fronteras marítimas con España y Portugal. El clima varía desde mediterráneo en las costas, continental en el interior hasta desértico en el sur, lo que favorece una biodiversidad rica y paisajes muy variados.
Historia
El territorio ha estado poblado desde la prehistoria y recibió influencias fenicias, cartaginesas y romanas (Mauretania Tingitana). La expansión árabe en los siglos VII–VIII introdujo la lengua árabe y el Islam. La primera entidad estatal marroquí es atribuida tradicionalmente al emir Idris I (siglo VIII), fundador de la dinastía idrisí. Entre los siglos XI y XIII se desarrollaron poderosas dinastías como los almorávides y los almohades, que llegaron a controlar amplias zonas de la Península Ibérica y del Magreb. Posteriormente gobernaron los meriníes, saadíes y, desde 1666, la dinastía alauita, que continúa en el trono en la actualidad.
En la era moderna, Marruecos evitó la ocupación otomana pero sufrió el reparto colonial europeo; en 1912 se establecieron un protectorado francés y zonas bajo control español, con una administración internacional en Tánger. El movimiento independentista culminó con la independencia en 1956 bajo el sultanato- posterior reino- de Mohammed V. En 1975 tuvo lugar la Marcha Verde y la ocupación administrativa de la mayor parte del Sáhara Occidental, iniciando un conflicto con el Frente Polisario que terminó temporalmente en un alto el fuego en 1991. Tras la muerte de Hassan II, Mohammed VI subió al trono en 1999 e impulsó reformas políticas y económicas, incluida una nueva constitución en 2011 tras las protestas de la Primavera Árabe que amplió algunos poderes del parlamento y del primer ministro.
Política y gobierno
Marruecos es una monarquía constitucional con un parlamento bicameral. El Rey de Marruecos conserva amplios poderes ejecutivos, legislativos y religiosos (como comandante de los creyentes) y juega un papel central en política exterior y defensa. El jefe del gobierno (primer ministro) es designado por el rey, normalmente entre el partido que obtiene la mayoría parlamentaria. El poder legislativo se reparte entre el gobierno y las dos cámaras del parlamento: la Asamblea de Representantes y la Asamblea de Consejeros. El rey puede promulgar decretos (dahirs) con fuerza de ley y disolver el parlamento tras consultar al primer ministro y al presidente del Tribunal Constitucional.
El sistema político ha experimentado liberalizaciones y reformas administrativas y sociales, pero organizaciones internacionales y ONG han señalado desafíos en materia de derechos humanos, libertad de prensa y reformas judiciales que se perciben como incompletas. El poder judicial cuenta con tribunales y un Tribunal Constitucional que supervisa la constitucionalidad de las leyes.
Conflicto del Sáhara Occidental
Marruecos reclama el territorio no autónomo del Sáhara Occidental como sus Provincias del Sur. Tras la retirada española en 1975 y la Marcha Verde, Marruecos se anexionó la mayor parte del territorio, lo que provocó un conflicto con el Frente Polisario, que proclamó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). La guerra de guerrillas terminó con un alto el fuego en 1991 y la presencia de la misión de la ONU MINURSO, pero los esfuerzos de paz y un referéndum de autodeterminación no se han concretado hasta la fecha. Marruecos ha propuesto un plan de autonomía para la región (presentado en 2007) que algunos actores internacionales consideran una base para negociaciones, mientras que el Frente Polisario y sus aliados reclaman la independencia plena.
Sociedad, lengua y religión
La religión predominante es el Islam suní, mayoritariamente de la escuela malikí. Las lenguas oficiales son el árabe y el tamazight (bereber). Además, el dialecto marroquí conocido como darija se usa en la vida cotidiana y el francés sigue siendo ampliamente empleado en la administración, la educación superior, los negocios y la ciencia. El español se habla en el norte y en algunas generaciones por la cercanía histórica con España, y el inglés ha aumentado su presencia, sobre todo entre la juventud y en sectores económicos internacionales.
Cultura
La cultura marroquí es una fusión de tradiciones árabes, bereberes, subsaharianas y europeas. Destacan:
- Gastronomía: platos emblemáticos como el cuscús, el tagine, pasteles y el té de menta.
- Arquitectura y patrimonio: medinas, riads, fuentes y zocos; numerosos sitios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO (p. ej. la medina de Fez, Marrakech y el Ksar de Ait-Ben-Haddou).
- Música y artes: tradición andalusí, música gnawa y amazigh; artesanía en cerámica, cuero, tejido y metalistería.
- Festivales: encuentros culturales y musicales como el Festival de Fez, el Festival de Marrakech y Mawazine.
Economía
Marruecos tiene una economía diversa en la que destacan la agricultura, la pesca, la minería (es el país con algunas de las mayores reservas mundiales de fosfatos y cuenta con el grupo OCP), la industria manufacturera (textil, automoción y aeroespacial en crecimiento), y el turismo. El avance en infraestructuras logísticas (puerto de Tanger Med, modernización portuaria en Casablanca) y el desarrollo de energías renovables (proyectos solares como Noor Ouarzazate) son prioridades nacionales. La moneda es el dírham marroquí (MAD). Marruecos se considera una de las economías más importantes del África del Norte y, como indica el texto inicial, está entre las mayores economías del continente.
Infraestructura y transporte
La red de carreteras y ferrocarriles se ha modernizado en las últimas décadas. La línea de alta velocidad ferroviaria Al Boraq conecta Tánger con Casablanca desde 2018. Los principales aeropuertos incluyen el Aeropuerto Mohammed V (Casablanca) y aeropuertos internacionales en Marrakech y Agadir. El puerto de Tanger Med es uno de los más activos del Mediterráneo occidental y de África en términos de carga.
Educación y sanidad
Marruecos ha aumentado la cobertura educativa y la esperanza de vida, con inversiones públicas en educación primaria, secundaria y superior; sin embargo, persisten retos en torno a la calidad educativa, el abandono escolar en zonas rurales y las disparidades regionales. El sistema sanitario ha mejorado, aunque la provisión y la calidad de servicios varían entre áreas urbanas y rurales.
Turismo
Marruecos es un destino turístico destacado por sus medinas, paisajes y patrimonio cultural. Ciudades como Marrakech, Fez, Essaouira y Chefchaouen atraen visitantes por su historia, arquitectura y artesanía. El ecoturismo en el Atlas y el turismo de aventura en el desierto también son relevantes. Se recomienda a los visitantes respetar las costumbres locales y las normas culturales, especialmente en zonas rurales y religiosas.
Relaciones internacionales
Marruecos es miembro de la Liga Árabe, la Unión por el Mediterráneo y la Unión Africana (reincorporado en 2017 tras décadas fuera de la organización). Mantiene estrechas relaciones con Europa, Estados Unidos y varios países africanos y árabes, impulsando acuerdos comerciales y cooperación en seguridad y desarrollo. La cuestión del Sáhara Occidental sigue siendo el principal punto de tensión en su política exterior.
En conjunto, Marruecos combina una herencia histórica rica y diversa con desafíos contemporáneos —políticos, sociales y económicos— y ambiciones de modernización y liderazgo regional.