Madeira es un archipiélago portugués que se encuentra entre 32°22.3′N 16°16.5′W / 32.3717°N 16.2750°W y
33°7.8′N 17°16.65′W / 33.1300°N 17.27750°W , a poco menos de 400 kilómetros (250 mi) al norte de Tenerife, en las Islas Canarias, en el Océano Atlántico Norte y una región ultraperiférica de la Unión Europea.
El archipiélago comprende la mayor parte de una de las dos regiones autónomas de Portugal (la otra son las Azores, situadas al noroeste), que incluye las islas de Madeira, Porto Santo y las Desertas, administradas junto con el archipiélago separado de las Islas Salvajes.
El nombre de Madeira puede utilizarse para la región autónoma, el grupo geográfico de islas o simplemente la isla de Madeira. Estas islas forman parte de la Macaronesia.
Geografía y relieve
El archipiélago está formado por varias islas de origen volcánico. La isla principal, Madeira, presenta un relieve accidentado con montañas y valles profundos; su punto más alto es el Pico Ruivo. Porto Santo, situada al noreste de Madeira, tiene un perfil más llano y playas extensas de arena dorada. Las Desertas son un pequeño conjunto de islas rocosas y escarpadas al sureste de Madeira, con escasa población humana.
Clima y naturaleza
Madeira disfruta de un clima subtropical templado, con temperaturas suaves durante todo el año, inviernos frescos y veranos cálidos pero moderados por la influencia del Atlántico. La orografía favorece microclimas locales: las laderas expuestas al viento suelen ser más húmedas y verdes.
Una característica destacada es la presencia de la laurisilva, un bosque subtropical de hojas perennes que cubre importantes áreas de la isla y que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO por su alto valor ecológico y su gran riqueza de especies endémicas. Las Desertas y las Islas Salvajes son reservas importantes para aves marinas y fauna endémica.
Historia
Madeira fue ocupada y colonizada por navegantes portugueses a principios del siglo XV; los descubridores más asociados con su población son João Gonçalves Zarco y Tristão Vaz Teixeira. La isla desempeñó un papel en las rutas marítimas y en la producción de azúcar en los siglos siguientes, y con el tiempo se consolidó una economía basada en cultivos como la caña y, posteriormente, la vid que produce el famoso vino de Madeira.
Población y administración
La capital regional es Funchal, situada en la costa sur de la isla de Madeira, que concentra la mayor parte de la población y la actividad económica. La región es una región autónoma de Portugal y cuenta con su propio gobierno regional y Asamblea Legislativa, con competencias en áreas como educación, salud, transporte y planificación territorial. Madeira también tiene la condición de región ultraperiférica de la Unión Europea.
Economía
La economía de Madeira se basa principalmente en el turismo, la agricultura y los servicios. El turismo es el motor económico: la isla atrae visitantes por su clima, paisajes naturales, senderos (especialmente las conocidas levadas —canales de riego convertidos en rutas de senderismo—), y alojamientos turísticos. La agricultura incluye cultivos tradicionales como el plátano y la viticultura para la producción del vino de Madeira, apreciado internacionalmente. La pesca y actividades marítimas complementan la economía local.
Transporte
Madeira está conectada con el exterior por vía aérea y marítima. El Aeropuerto de Madeira (conocido popularmente por su pista y maniobras desafiantes) facilita enlaces regulares con el continente portugués y otras capitales europeas. El puerto de Funchal recibe ferris y cruceros que aportan un flujo importante de turistas. Dentro de la isla hay carreteras que salvan grandes desniveles, además de servicios de autobús y teleféricos en zonas turísticas.
Cultura y turismo
La cultura madeirense mezcla tradiciones portuguesas con particularidades locales: festivales llenos de música y folclore, artesanía (como bordados y trabajos en madera) y una gastronomía basada en productos del mar y del campo. Eventos destacados son las celebraciones de Navidad y Año Nuevo, y el famoso Festival de las Flores de Funchal. Madeira es también conocida por ser la tierra natal del futbolista Cristiano Ronaldo.
Conservación
Existe un marcado esfuerzo por proteger los ecosistemas singulares de Madeira y las islas adyacentes. Zonas como la laurisilva y las reservas de las Desertas y las Salvajes cuentan con medidas de conservación para preservar la flora y fauna endémica, así como para controlar el impacto del turismo y la urbanización.
Enlace con la Macaronesia
Como parte de la Macaronesia, Madeira comparte rasgos biogeográficos y culturales con otras islas atlánticas como las Azores, Canarias y Cabo Verde, formando un conjunto insular con importantes similitudes en flora, fauna y procesos geológicos.





