Brasil (oficialmente llamado República Federativa de Brasil; cómo se dice: IPA: [bɾɐˈziw]) es un país de América del Sur. Es el quinto país más grande del mundo. El país tiene unos 212 millones de habitantes. La capital de Brasil es Brasilia. El nombre de Brasil se debe al palo de Brasil, que es un árbol que antiguamente crecía muy bien en la costa brasileña.


Geografía

Superficie y situación: Brasil ocupa aproximadamente 8,5 millones de km², lo que lo convierte en el mayor país de América del Sur y en uno de los mayores del planeta. Limita con diez países (Uruguay, Argentina, Paraguay, Bolivia, Perú, Colombia, Venezuela, Guyana, Surinam y la Guayana Francesa) y tiene una extensa costa sobre el océano Atlántico.

Regiones y paisajes: El territorio está dividido tradicionalmente en cinco grandes regiones geográficas: Norte, Nordeste, Centro-Oeste, Sudeste y Sur. En su enorme diversidad física conviven:

  • La Amazonia: la mayor selva tropical del mundo, con ríos como el Amazonas y una biodiversidad excepcional.
  • El Cerrado: una sabana tropical que ocupa gran parte del centro del país.
  • El Pantanal: uno de los humedales continentales más grandes y ricos en fauna.
  • Mata Atlántica: selvas costeras muy biodiversas pero fragmentadas por la urbanización.
  • La Caatinga y los campos (Pampa): ecosistemas propios del noreste semiárido y del sur, respectivamente.

Hidrografía y climas: Además del río Amazonas —el más caudaloso del mundo—, destacan sistemas como los ríos Paraná, Paraguay y São Francisco. El clima varía de ecuatorial y tropical en la mayor parte del país a subtropical y templado en el sur; existen zonas con estación seca marcada (interior del Nordeste) y áreas de lluvias constantes en la Amazonia.

Zonas horarias: Brasil tiene varias zonas horarias que van desde UTC−2 hasta UTC−5, según la región.

Población

Tamaño y distribución: Con unos 212 millones de habitantes (estimación aproximada), Brasil es uno de los países más poblados del mundo. La población está muy urbanizada: la gran mayoría vive en ciudades. Las aglomeraciones más grandes son São Paulo, Río de Janeiro, Salvador, Brasilia, Fortaleza, Belo Horizonte y Manaus.

Composición y diversidad: La sociedad brasileña es muy diversa por su mezcla histórica de pueblos indígenas, colonizadores europeos, africanos traídos durante la época colonial y migraciones más recientes de asiáticos y europeos. Esta diversidad se refleja en la cultura, la música, la gastronomía y las tradiciones regionales.

Idioma y religión: El idioma oficial es el portugués; además existen numerosas lenguas indígenas y comunidades que conservan otras lenguas. En el plano religioso, la mayoría de la población se identifica con el cristianismo (principalmente catolicismo y diversas iglesias evangélicas), aunque hay presencia significativa de religiones afrobrasileñas, espiritismo, religiones indígenas y otras confesiones.

Indicadores sociales: Brasil presenta contrastes marcados entre regiones y dentro de las ciudades: mientras en algunas áreas los indicadores de educación, salud y renta son comparables a países desarrollados, en otras hay pobreza y deficiencias en servicios básicos. En las últimas décadas ha habido progresos en alfabetización, esperanza de vida y reducción de la pobreza, aunque persisten desafíos en desigualdad y acceso a servicios.

División administrativa y capital

La República Federativa se organiza en 26 estados y el Distrito Federal, donde se ubica Brasilia, ciudad planificada inaugurada en 1960 para ser la capital federal. Cada estado tiene cierto grado de autonomía política y administrativa dentro del esquema federal.

Importancia ecológica y retos

Brasil es uno de los países megadiversos del planeta: alberga una enorme variedad de especies vegetales y animales, muchas de ellas endémicas. Esta riqueza convive con retos importantes, como la deforestación (especialmente en la Amazonia), la conservación de ecosistemas frágiles, el cambio climático y la necesidad de un desarrollo sostenible que equilibre crecimiento y protección ambiental.

En conjunto, la geografía y la población de Brasil explican gran parte de su papel regional y global: un país de dimensiones continentales, diversidad biológica y cultural, con grandes recursos naturales y desafíos sociales y ambientales significativos.