Chile (oficialmente llamado República de Chile) es un país situado en el suroeste de Sudamérica. Limita al norte con Perú, al noreste con Bolivia y al este con Argentina; al oeste está bañado por el Océano Pacífico. La mayoría de sus habitantes hablan español, aunque en el territorio existen también lenguas indígenas y, en la Isla de Pascua, la lengua rapanui de origen polinesio.
Chile, que reclama una parte del continente antártico, es el país más largo del planeta en sentido latitudinal: se extiende por más de 4.300 km desde el desierto de Atacama hasta los canales subantárticos. Su superficie continental es de unos 756.000 km²; si se consideran los territorios insulares del Pacífico (como Rapa Nui y el archipiélago Juan Fernández) y la reivindicación antártica, la extensión total administrada y reclamada es muy superior.
El desierto de Atacama, en el norte del país, es uno de los lugares más secos del planeta. En sus áreas hiperáridas la precipitación media puede ser prácticamente nula —en algunos puntos se registran valores promedio inferiores a 0,05 mm al año— y ciertas localidades han registrado años sin lluvias medibles. Hacia el centro, en la zona donde se encuentran Santiago y Valparaíso, predomina un clima mediterráneo con una marcada estacionalidad: veranos secos y calurosos e inviernos frescos y lluviosos. En el sur, el clima se vuelve templado húmedo y lluvioso, con bosques valdivianos y una importante actividad forestal; más al sur aún aparecen climas fríos, con paisajes de fiordos, glaciares y una vegetación subantártica.
En Chile se localizan importantes cumbres andinas; entre ellas destaca el volcán Ojos del Salado (aprox. 6.893 m), el volcán más alto del mundo. La geografía incluye además extensas planicies costeras, valles transversales aptos para la agricultura y una variada línea de costa con numerosos puertos e islas.
La población ha crecido desde las cifras de principios del siglo XXI. En 2009 vivían en Chile unos 16,9 millones de personas; en años recientes la población supera los 19 millones (estimaciones de la década de 2020), con una fuerte concentración urbana: alrededor de la décima parte o más de la población reside en el área metropolitana de Santiago, y aproximadamente 10 millones de personas viven en el centro del país, en torno a Valparaíso y Santiago, ocupando cerca del 20% del territorio nacional.
Chile es un país con altos niveles de alfabetización en comparación con la región: la tasa de analfabetismo es baja (en torno al 2–3%), y el país cuenta con un sistema educativo que muchos consideran de los más sólidos de Sudamérica, aunque enfrenta desafíos de acceso y calidad en niveles superiores.
La composición étnica de la población es diversa. Gran parte de la población es mestiza o de ascendencia mixta europea e indígena; según censos recientes, un porcentaje significativo de la población se reconoce como perteneciente a pueblos indígenas (entre ellos mapuches, aymaras y quechuas, entre otros). También hay fuertes raíces europeas: alrededor del 95% de la población tiene ancestros europeos en mayor o menor grado, principalmente de origen europeo y español, pero también con aportes alemanes, ingleses, italianos y árabes. El fenómeno migratorio se ha intensificado en años recientes: los inmigrantes representan una proporción creciente de la población (venidos, entre otros países, de Perú, Bolivia, Colombia, Haití, China y varios países europeos).
En cuanto a la religión, la mayoría de la población se identifica tradicionalmente como católica, aunque la proporción ha ido descendiendo en las últimas décadas y hay un incremento de personas que declaran no tener credo. También hay comunidades protestantes y evangélicas, además de minorías de judíos y musulmanes, y otras confesiones.
La economía chilena es una de las más abiertas de América Latina y está fuertemente basada en la exportación de materias primas: Chile es el principal productor mundial de cobre, recurso fundamental de su economía. También sobresalen la pesca y la acuicultura (especialmente el salmón), la agricultura (frutas, vino y productos hortícolas), la silvicultura, la minería de otros minerales y un sector servicios en crecimiento. Chile es miembro de la OCDE y ha firmado numerosos tratados de libre comercio.
El territorio chileno destaca por su riqueza en biodiversidad y áreas protegidas: posee parques nacionales, reservas y monumentos naturales que abarcan desde los ecosistemas desérticos del norte hasta los bosques templados y la estepa magallánica del sur. El país es también un destino importante para el turismo de naturaleza, el enoturismo y el turismo científico (astronomía en el norte, por la calidad de sus cielos).
En materia cultural y gastronómica, la influencia hispánica convive con costumbres indígenas y aportes inmigratorios. Entre los alimentos emblemáticos figura el chile, aunque el nombre de este fruto picante no procede del país, y muchos platos tradicionales combinan productos del mar, carnes, verduras y frutas propias de los distintos valles y regiones.
La capital política y administrativa es Santiago, la ciudad más poblada y centro económico y cultural del país; Valparaíso es la sede del Congreso Nacional y un importante puerto histórico. Chile se divide administrativamente en 16 regiones, cada una con su propia estructura y especificidades regionales.
La moneda de Chile es el peso chileno.










.jpg)
.jpg)






