Las estrellas de mar son equinodermos de la clase Asteroidea. p35
Todas viven en el océano, en el fondo marino. Muchas estrellas de mar viven en aguas profundas, otras en aguas poco profundas. Algunas viven en la zona intermareal, entre la marea baja y la alta. Tienen cinco o más brazos y pueden ser bastante grandes. La estrella de mar girasol (Pycnopodia helianthoides) es la más grande: cuando está completamente desarrollada, su brazo mide aproximadamente un metro. Es un poco más grande que la famosa estrella de mar "corona de espinas", que vive en pólipos de coral.
Aunque las estrellas de mar son invertebrados, tienen una especie de esqueleto. El cuerpo de las estrellas de mar está compuesto por placas de carbonato cálcico, conocidas como "huesecillos". Estos forman el endoesqueleto, que adopta diversas formas, como espinas y gránulos.
Tienen un sistema nervioso primitivo, pero no un cerebro. Tampoco tienen sangre, sino que utilizan el agua del mar para bombear cosas por su cuerpo.
Hay más de 1500 especies diferentes de estrellas de mar. La mayoría de las estrellas de mar son depredadoras. Comen mejillones, almejas y otros bivalvos. Ocasionalmente, capturan pequeños peces.
Anatomía y funciones principales
Además del endoesqueleto de placas calcáreas (huesecillos), las estrellas de mar poseen un complejo sistema ambulacral o sistema vascular acuífero, que utiliza el agua de mar para la locomoción, la alimentación y el intercambio de gases. Componentes importantes:
- Madreporito: placa porosa en la superficie que filtra el agua hacia el sistema vascular.
- Canal circular y canales radiales: distribuyen agua hacia los brazos.
- Pies ambulacrales (o pies de tubo): pequeños apéndices con ventosas que permiten desplazarse, agarrar presas y manipular objetos.
- Huesecillos, espinas y pedicelarias: estructuras externas que protegen y, en algunos casos, mantienen la superficie libre de parásitos.
- Órganos respiratorios y excretores: como las papulas (o branquias dérmicas), que participan en el intercambio gaseoso.
Las estrellas carecen de cerebro; en su lugar tienen un anillo nervioso alrededor de la boca y nervios radiales que coordinan movimientos y reflejos sencillos.
Locomoción y alimentación
La combinación de pies ambulacrales y el sistema vascular acuífero permite a las estrellas de mar moverse lentamente por el sustrato. Para alimentarse, muchas especies son capaces de evertir (extender hacia fuera) su estómago por la boca, introduciéndolo en la concha de un molusco para digerirlo externamente y luego absorber los nutrientes. Este método les permite consumir bivalvos como mejillones y almejas incluso si las conchas están cerradas.
Otras dietas incluyen carroña, algas, esponjas y pólipos de coral (como ocurre con la estrella "corona de espinas"). Algunas especies capturan peces pequeños o placton que encuentran en el fondo.
Reproducción y regeneración
Las estrellas de mar se reproducen tanto sexualmente como, en algunos casos, asexualmente. La reproducción sexual suele implicar la liberación de huevos y esperma en el agua (fecundación externa). De la fecundación nacen larvas planctónicas (p. ej. bipinnaria y etapa braquiolaria) que, tras varias etapas de desarrollo, se asientan en el fondo y se transforman en las juveniles.
Muchas especies tienen además una notable capacidad de regeneración: pueden regenerar brazos perdidos y, si parte del disco central permanece intacto, algunas incluso pueden regenerar un individuo completo a partir de un brazo.
Hábitat y distribución
Las estrellas de mar habitan desde las zonas intermareales rocosas hasta las grandes profundidades abisales. Se las encuentra en todos los océanos del mundo, incluida la cercanía de costas frías y tropicales. Algunas especies prefieren fondos arenosos, otras arrecifes de coral o praderas de algas. La abundancia y composición de especies varía según la profundidad, la temperatura y la disponibilidad de alimento.
Importancia ecológica y amenazas
Las estrellas de mar desempeñan papeles clave en los ecosistemas marinos: como depredadores regulan poblaciones de bivalvos y otros invertebrados; como carroñeras y detritívoras contribuyen al reciclado de materia orgánica. En algunos casos, especies como la Acanthaster planci (estrella corona de espinas) pueden causar daños a arrecifes de coral cuando sus poblaciones aumentan desproporcionadamente.
Entre las amenazas actuales están:
- Enfermedades, como la enfermedad del desgaste de las estrellas de mar (sea star wasting disease), que ha causado mortalidades masivas en algunas regiones.
- Cambio climático y calentamiento de las aguas, que afectan la distribución y la reproducción.
- Acidificación oceánica, que dificulta la formación de sus estructuras calcáreas.
- Impactos humanos, como la contaminación, la recolección y la destrucción de hábitats.
Curiosidades
- Aunque muchas tienen cinco brazos, existen especies con decenas (p. ej. la Pycnopodia mencionada).
- Los colores y patrones son muy variados y pueden servir de camuflaje o advertencia.
- Algunas especies son objeto de estudio por su capacidad regenerativa y por su papel en la salud de arrecifes.
En resumen, las estrellas de mar son organismos marinos diversos y adaptables, con anatomía y estrategias de vida singulares que las convierten en componentes importantes de los ecosistemas bentónicos.


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