Los moluscos son un importante filo de animales invertebrados. La mayoría son marinos. Su número es enorme en la costa, es decir, en aguas poco profundas. Es el mayor filo marino, con unas 85.000 especies vivas, el 23% de todos los organismos marinos con nombre. También están presentes en el agua dulce y en la tierra.

Los moluscos son extremadamente variados: tienen una gran diversidad. Quizá por eso no existe una palabra en inglés para designar al filo en su conjunto. "En un sentido evolutivo, los moluscos son material plástico. Tienen mucha más variedad que sus antiguos rivales, los braquiópodos.

La mayoría de los moluscos tienen concha, pero algunos grupos no la tienen: los octópodos, las babosas y los gasterópodos conocidos como babosas de mar.

Anatomía y características principales

Aunque hay una enorme diversidad morfológica, la mayoría de los moluscos comparten una organización corporal básica con tres partes principales: cabeza (cuando está presente), masa visceral y pie muscular. Otras características comunes son:

  • Manto: capa de tejido que secreta la concha en las especies que la tienen y forma la cavidad paleal donde suelen encontrarse las branquias.
  • Concha: generalmente compuesta de carbonato cálcico; su forma y tamaño varían mucho (desde conchas espirales de caracoles hasta valvas de bivalvos). Algunos grupos carecen de concha o la han reducido.
  • Rádula: estructura raspadora presente en la mayoría de los gasterópodos y otros moluscos (ausente en los bivalvos) usada para alimentarse.
  • Sistemas circulatorio y nervioso: muchos moluscos tienen circulación abierta, aunque los cefalópodos poseen un sistema cerrado y un alto grado de especialización nerviosa y sensorial.
  • Respiración: branquias en especies acuáticas; pulmones o cavidades pulmonares en muchos gasterópodos terrestres y algunas adaptaciones cutáneas de intercambio gaseoso.
  • Tamaño: rango enorme: desde especies diminutas microscópicas hasta cefalópodos gigantes (calamares) que miden varios metros.

Clasificación principal

El filo Molusca se divide en varias clases bien definidas, entre las que destacan:

  • Gasterópodos: caracoles y babosas; incluyen formas marinas, dulciacuícolas y terrestres. Son el grupo más diverso dentro del filo.
  • Bivalvos: almejas, mejillones, ostras y navajas; poseen dos valvas articuladas y son mayoritariamente filtradores.
  • Cefalópodos: pulpos, calamares, sepias y nautilos; son depredadores activos con sistema nervioso muy desarrollado y capacidades cognitivas avanzadas.
  • Poliplacóforos (quitones): con placas dorsales, principalmente marinos en paredes rocosas.
  • Escafópodos (tusk shells): con conchas tubulares y hábitos fangosos.
  • Monoplacóforos: grupo poco común, de interés evolutivo, encontrado en aguas profundas.

Hábitat y distribución

La mayoría de los moluscos son marinos y son especialmente abundantes en zonas costeras poco profundas (intermareales y submareales). También ocupan:

  • Ambientes bentónicos de gran profundidad (muchas especies de bivalvos y cefalópodos).
  • Aguas dulces: ríos, lagos y estanques (varios gasterópodos y algunos bivalvos).
  • Ambientes terrestres: caracoles y babosas que han desarrollado pulmones o adaptaciones para evitar la desecación.

Ciclo de vida y reproducción

Los moluscos presentan estrategias reproductivas muy diversas:

  • Reproducción sexual: la mayoría son dioicos (sexos separados), aunque muchos gasterópodos son hermafroditas.
  • Fecundación: puede ser externa (común en muchos bivalvos) o interna (en varios gasterópodos y cefalópodos).
  • Desarrollo larvario: muchas especies marinas pasan por etapas larvarias como la trochófora y la véliger, que favorecen la dispersión; los cefalópodos suelen tener desarrollo directo, con juveniles ya reconocibles tras la eclosión.

Importancia ecológica y relación con el ser humano

Los moluscos desempeñan papeles clave en los ecosistemas: como herbívoros (raspadores de algas), filtradores (limpiando el agua), y depredadores (cefálopodos). Asimismo son fuente de alimento para multitud de especies marinas y humanas.

Para las personas, los moluscos son importantes por varias razones:

  • Alimentación: mariscos como mejillones, ostras, almejas, calamares, pulpos y caracoles son alimento preciado y base de industrias pesqueras y acuícolas.
  • Recursos y productos: producción de perlas, conchas usadas en artesanía y decoración, y materia prima en investigaciones sobre biomineralización.
  • Modelo científico: algunas especies (por ejemplo, el Aplysia) son modelos en neurobiología y fisiología.
  • Impactos sanitarios: ciertos gasterópodos de agua dulce actúan como hospedadores intermediarios de parásitos (por ejemplo, en la esquistosomiasis), lo que tiene implicaciones de salud pública.

Amenazas y conservación

Los moluscos enfrentan numerosas amenazas: sobreexplotación (pesca y recolección), pérdida y degradación de hábitats costeros, contaminación (vertidos, metales pesados), proliferación de especies invasoras (por ejemplo, mejillón cebra en ambientes de agua dulce), acidificación de los océanos que dificulta la calcificación de conchas, y los efectos del cambio climático (aumento de temperaturas, alteración de corrientes y eventos extremos).

Medidas de conservación incluyen el establecimiento de áreas marinas protegidas, regulaciones pesqueras y de recolección, programas de recuperación y cultivo (acuicultura sostenible), control de especies invasoras y monitoreo científico para valorar el estado de poblaciones y hábitats. Muchas especies tienen estado de conservación evaluado en listas como la de la UICN, aunque una gran parte aún no ha sido evaluada o carece de datos suficientes.

En resumen, los moluscos constituyen el filo marino más diverso y funcionalmente esencial, con una enorme variedad de formas, modos de vida y funciones ecológicas. Su estudio y conservación son fundamentales para proteger la salud de los ecosistemas acuáticos y asegurar recursos valiosos para las sociedades humanas.