Manto de los moluscos: definición, funciones y formación de la concha
Descubre el manto de los moluscos: definición, funciones y cómo se forma la concha. Anatomía, secreción de carbonato y adaptaciones claves.
El manto es una parte importante de la anatomía de los moluscos: es la pared dorsal del cuerpo que cubre los órganos de la digestión, la reproducción y el movimiento.
En muchas especies de moluscos, aunque no en todas, la epidermis (piel) del manto segrega carbonato cálcico y conquiolina, y crea una concha.
La palabra manto significa manto o capa, y a menudo se parece a una capa. Los bordes del manto pueden extenderse mucho más allá de la parte principal del cuerpo, formando colgajos, estructuras de doble capa adaptadas para muchos usos diferentes, incluyendo, por ejemplo, el sifón.
Estructura y localización
El manto es una lámina de tejido que recubre la cavidad del manto —un espacio entre el cuerpo visceral y la pared corporal— y en su parte más externa se continúa con la epidermis. Su borde libre (o margen del manto) es la zona responsable del crecimiento y modelado de la concha cuando la especie la posee. El interior del manto contiene células especializadas para la secreción de materiales orgánicos e inorgánicos.
Funciones del manto
El manto tiene múltiples funciones generales, que varían según el grupo de moluscos. Entre las más importantes se encuentran:
- Secreción de la concha: en especies con concha, el manto deposita capas de carbonato cálcico y de matriz orgánica (conquiolina y proteínas) que forman la concha.
- Protección: la concha y el propio manto protegen los órganos internos contra depredadores y daños físicos.
- Respiración y excreción: la cavidad del manto suele alojar las branquias (o pliegues respiratorios) y conductos excretores, por lo que interviene en el intercambio gaseoso y eliminación de desechos.
- Sensibilidad y defensa: el margen del manto puede tener órganos sensoriales (quimiorreceptores y mecanoreceptores) y en algunos bivalvos participa en el cierre rápido de valvas.
- Locomoción y alimentación: en cefalópodos el manto forma una musculatura potente que, mediante contracciones, impulsa al animal por propulsión a chorro; en algunos grupos contribuye a la formación de sifones o apéndices para filtrar alimento.
- Producción de perlas y otras estructuras: si un cuerpo extraño queda entre la concha y el manto, algunas especies depositan capas de nácar formando perlas.
Formación de la concha: proceso y capas
La concha se forma por la secreción continua de materiales desde la epitelio del manto. El proceso se denomina biomineralización y combina materiales inorgánicos (principalmente carbonato cálcico en formas cristalinas como aragonito o calcita) con una matriz orgánica de proteínas y polisacáridos (conchiolina) que regula la cristalización.
Las capas típicas de una concha son:
- Periostraco: capa más externa y orgánica formada por proteínas, protege las capas minerales frente a la corrosión y la abrasión.
- Capa prismática: compuesta por cristales minerales (calcita o aragonito) incrustados en matriz orgánica; aporta resistencia estructural.
- Capa nacarada (o hiponiquel): en especies que la presentan, está formada por finas láminas de aragonito dispuestas en mosaico y una matriz orgánica; es la responsable del brillo de la nácar.
El crecimiento ocurre en el margen del manto: nuevas capas se añaden en la periferia y en la cara interna, lo que permite tanto el aumento de tamaño como la reparación de daños.
Variaciones según los grupos de moluscos
- Gasterópodos (caracoles y babosas): en los caracoles el manto secreta la concha espiral; en babosas terrestres la concha puede estar reducida o ausente y el manto puede cubrir gran parte del dorso.
- Bivalvos (almejas, mejillones): el manto forma dos valvas que secretan las capas de la concha; también forma el sifón y la cavidad paleal donde están las branquias.
- Cefalópodos (pulpos, calamares, sepias): la mayoría no tienen concha externa visible: el manto es una estructura muscular que impulsa al animal por propulsión; algunos, como las sepias, poseen una concha interna (hueso de jibia) o plumas internas en calamares.
- Poliplacóforos (quitones): el manto forma múltiples placas articuladas que constituyen la coraza dorsal.
- Escafópodos (trompetas de mar): el manto secreta una concha tubular cerrada en un extremo.
Aspectos ecológicos, evolución y aplicaciones
La actividad del manto es sensible a las condiciones ambientales: la disponibilidad de iones de calcio, el pH del agua y la temperatura influyen en la biomineralización. Fenómenos como la acidificación oceánica reducen la capacidad de muchos moluscos para formar conchas fuertes. El estudio del manto y la nácar también tiene aplicaciones biomiméticas (materiales resistentes y estructuras compuestas) y económicas (cultivo de perlas).
Regeneración y reparación
Muchos moluscos pueden reparar daños en la concha secretando material nuevo desde el manto; la velocidad y eficacia dependen de la especie, la edad y las condiciones ambientales. Si la lesión compromete el margen del manto, la reparación puede verse limitada.
En resumen, el manto es una estructura multifuncional clave en la anatomía de los moluscos: protege, participa en la respiración y excreción, permite la construcción de conchas y adaptaciones morfológicas y, en los cefalópodos, es el motor principal de la locomoción por chorro.

Calamar europeo (Loligo vulgaris). El manto es todo lo que se ve detrás de la cabeza: la pared exterior del cuerpo y las aletas forman parte del manto.

El manto de colores brillantes de esta almeja gigante se muestra.
La cavidad del manto
La cavidad del manto es una característica central de la biología de los moluscos. Esta cavidad está formada por la falda del manto, un doble pliegue del manto que encierra un espacio acuático. Este espacio contiene las branquias, el ano y los órganos gustativos, excretores y reproductores del molusco.
La cavidad del manto funciona como cámara respiratoria en todos los moluscos. En los bivalvos suele formar parte de la estructura de alimentación. En algunos moluscos, la cavidad del manto es una cámara de cría, y en los cefalópodos y algunos bivalvos, como las vieiras, es un órgano locomotor.
El manto es muy musculoso. En los cefalópodos, la contracción del manto se utiliza para forzar el agua a través de un sifón tubular, lo que impulsa al animal rápidamente a través del agua. En otros moluscos, se utiliza como una especie de "pie" para la locomoción.
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