El Mioceno es la primera época del periodo Neógeno y la cuarta del Cainozoico. Comenzó hace unos 23 millones de años y terminó hace unos 5,33 millones de años. Los lechos rocosos que marcan el inicio y el final son bien conocidos, pero las fechas exactas del inicio y el final del periodo son inciertas. El Mioceno fue bautizado por Charles Lyell. El nombre proviene de las palabras griegas μείων (meiōn, "menos") y καινός (kainos, "nuevo") y significa "menos reciente", porque tiene un 18% menos de invertebrados marinos modernos que el Plioceno.

Los animales del final del Mioceno son diferentes a los del principio. Lo que ocurrió fue un cambio climático. La biota se vuelve "moderna" porque el clima se ha vuelto más parecido al actual. Eso es seguro, pero lo que no es seguro es la causa exacta del cambio climático.

A medida que la Tierra se fue enfriando, pasó de la época del Oligoceno, al Mioceno y al Plioceno. Los límites del Mioceno no se fijan en ningún acontecimiento mundial concreto. Se establecen en los límites regionales entre las épocas más cálidas del Oligoceno y las más frías del Plioceno.

Las plantas y los animales del Mioceno aún no eran modernos y las especies familiares actuales aún no habían evolucionado. Existían familias modernas de mamíferos y aves. Las ballenas, las focas y las algas se extendieron. Aparecieron los tiburones modernos. Las praderas se hicieron más comunes. Los mamíferos ramoneadores se hicieron menos comunes y las especies herbívoras se hicieron más comunes. En esa época vivían unas 100 especies de simios. Vivían en África, Asia y Europa. Los cetáceos eran muy comunes en los mares. El gigantesco tiburón Carcharodon megalodon pudo haberlos depredado.


 

Subdivisión y cronología

El Mioceno suele dividirse en tres partes principales: temprano, medio y tardío, que a su vez se desglosan en etapas más cortas (Aquitaniense, Burdigaliense, Langhiense, Serravalliense, Tortoniense y Messiniense). Aproximadamente:

  • Mioceno temprano: ~23–16 Ma (millones de años).
  • Mioceno medio: ~16–11,6 Ma (incluye el óptimo climático medio-mioceno).
  • Mioceno tardío: ~11,6–5,33 Ma (termina con el Messiniense, que incluye la crisis de salinidad del Mediterráneo).

Clima y cambios ambientales

El clima del Mioceno mostró una tendencia general de enfriamiento y aridización respecto al Oligoceno tardío, aunque con variaciones importantes:

  • A mediados del Mioceno (aprox. 17–15 Ma) se registró el Óptimo Climático del Mioceno Medio (MMCO), un periodo relativamente cálido durante el cual las temperaturas globales fueron más altas y los hielos polares reducidos.
  • Tras el MMCO comenzó una fase de enfriamiento progresivo, con aumento de la glaciación en la Antártida y cambios en las corrientes oceánicas que afectaron la distribución de calor global.
  • El Messiniense (final del Mioceno) estuvo marcado por la Crisis de Salinidad del Mediterráneo (aprox. 5,96–5,33 Ma), cuando el Mar Mediterráneo se volvió parcialmente aislado y sufrió fuertes evaporaciones—un episodio con grandes implicaciones biológicas y sedimentarias.
  • La combinación de descenso de CO2 atmosférico, tectónica (uplift de cordilleras como los Himalayas y los Alpes) y cambios en la circulación oceánica contribuyó a la expansión de climas más fríos y estacionales en muchas latitudes.

Flora: expansión de praderas y adaptación de plantas

Durante el Mioceno se produjo la expansión de las praderas y de pastizales abiertos en muchas regiones, sustituyendo parcial o totalmente a bosques mixtos. Este cambio fue impulsado por la mayor estacionalidad, suelos más secos y, en el Mioceno tardío, por la expansión de gramíneas C4 en ambientes cálidos y estacionales. Las praderas favorecieron la aparición y diversificación de herbívoros especializados.

Fauna y evolución de los mamíferos

El Mioceno fue una época de gran diversificación para muchos grupos de mamíferos y aves. Entre los cambios más notables:

  • Los grandes herbívoros evolucionaron dientes más altos (hipsadontia) y mandíbulas robustas para masticar pastos abrasivos; esto incluye varios linajes de équidos, rumiantes y otros ungulados.
  • Se diversificaron los proboscídeos (elefantes y parientes), con grupos como los gomfoterios y otros representantes que poblaron distintos continentes.
  • Los roedores y los carnívoros modernos (familias próximas a cánidos, félidos y mustélidos) se establecieron y diversificaron.
  • En los océanos hubo una notable radiación de cetáceos (misticetos y odontocetos), así como la aparición y expansión de pinnípedos (focas y leones marinos). El gran tiburón depredador Carcharodon megalodon, aunque su filogenia exacta sigue debatida, fue un depredador tope del Mioceno marino.

Primates, simios y origen humano

Los simios (Hominoidea) fueron especialmente abundantes y diversos en el Mioceno: se conocen decenas de géneros y especies en África, Eurasia y Europa. Algunos géneros representativos son Proconsul en África, Dryopithecus en Europa y Sivapithecus en Asia (este último relacionado con la línea que conduce a los orangutanes modernos). Hacia el final del Mioceno aparecen fósiles que podrían corresponder a los primeros homíninos (posibles antepasados humanos), como restos atribuidos a géneros muy discutidos y fechados cerca del límite Mioceno–Plioceno.

Biogeografía y conexiones entre continentes

La fragmentación y formación de puentes terrestres y cadenas de islas favorecieron intercambios faunísticos entre continentes. Las corrientes oceánicas y la configuración de los mares cambiaron por continuos movimientos tectónicos y por variaciones en el nivel del mar, influenciando la dispersión de especies marinas y terrestres.

Eventos geológicos relevantes

  • Uplift de grandes cordilleras (Alpes, Himalaya) que modificaron la circulación atmosférica y los patrones de erosión.
  • Restricción y episodios de desecación del Mediterráneo durante el Messiniense.
  • Desarrollo de cuencas sedimentarias ricas en fósiles que han permitido reconstruir la evolución biológica y climática del periodo.

Importancia paleontológica

El registro fósil del Mioceno es muy rico y aporta claves para entender la transición hacia los ecosistemas modernos: cómo se establecieron muchas familias actuales de mamíferos y aves, la evolución de adaptaciones características (p. ej. dientes para pastar), y las primeras etapas de la historia evolutiva de los homíninos. Asimismo, los sedimentos marinos y continentales del Mioceno registran cambios climáticos globales bien reconocibles en los isótopos y en la composición faunística.

Resumen

  • Duración: ~23–5,33 Ma. Fue una época de transición hacia condiciones más frías y estacionales.
  • Clima: óptimo cálido medio-mioceno seguido por enfriamiento y aridización progresiva.
  • Vegetación: expansión de praderas y gramíneas C4 en el Mioceno tardío.
  • Fauna: diversificación de mamíferos modernos, radiación de cetáceos y aparición de formas marinas y terrestres próximas a las actuales.
  • Evolución humana: los simios alcanzaron gran diversidad; al final del Mioceno aparecen fósiles de interés para el origen de los homíninos.