Los simios son mamíferos pertenecientes al grupo de los primates conocido como Hominoidea. Sus miembros se denominan hominoideos y son nativos principalmente de África y del sudeste asiático. Entre los simios vivos se distinguen dos familias:

Taxonomía y especies

Los hominoideos actuales se agrupan en dos familias. La familia Hylobatidae (gibones y siamangs) comprende varios géneros y aproximadamente 16–20 especies, según las clasificaciones recientes. La familia Hominidae incluye a los grandes simios y a los humanos: los géneros Pongo (orangutanes, 3 especies reconocidas), Gorilla (2 especies), Pan (2 especies: chimpancé común y bonobo) y Homo (Homo sapiens). En conjunto, los Hominidae cuentan con menos de una decena de especies vivas, pero con una gran diversidad ecológica y conductual.

Características físicas y dentición

Una diferencia obvia entre los monos y los simios es la presencia de cola: los monos casi siempre la tienen, mientras que los hominoideos carecen por completo de ella. Los simios presentan además un cerebro relativamente grande en relación con el tamaño corporal, una cara menos prognata en algunos géneros y una dentición característica. Como primates catarrinos, los hominoideos muestran la fórmula dental típica de los monos del Viejo Mundo y poseen el patrón de los molares denominado Y‑5 (cinco cúspides formando una Y en los molares inferiores), rasgo útil para distinguirlos en el registro fósil.

Locomoción y adaptaciones

Tienen un amplio grado de libertad en la articulación del hombro, lo que facilita la braquiación (balanceo de los brazos entre ramas), especialmente desarrollada en los gibones, que son los más especializados para desplazarse por las copas. Otros modos de locomoción entre los hominoideos incluyen el desplazamiento arbóreo y el knuckle‑walking (apoyo sobre los nudillos) característico de gorilas y chimpancés, y la marcha totalmente bípedal exclusiva de los humanos, con adaptaciones esqueléticas para la bipedestación y la marcha prolongada.

Dieta y alimentación

La dieta de los simios es amplia y similar a la de otros primates: consumen frutas, frutos secos, semillas, hojas, brotes, flores y, ocasionalmente, animales pequeños o carroña. Son en su mayoría omnívoros, aunque predominan los componentes vegetales, por lo que pueden considerarse mayoritariamente herbívoros‑frugívoros en muchos casos. Algunas poblaciones de chimpancés complementan su dieta con carne obtenida mediante coordinación de caza; los orangutanes consumen mucha fruta y hojas, y los gorilas incorporan grandes cantidades de vegetación fibrosa.

Comportamiento, cognición y vida social

Los simios muestran conductas sociales complejas: forman grupos con estructuras diversas (parejas monógamas, grupos familiares, comunidades grandes), mantienen relaciones de cuidado parental prolongado y poseen sistemas de comunicación variados (vocalizaciones, gestos, expresiones faciales). Los grandes simios han demostrado capacidades cognitivas notables: uso y fabricación de herramientas (chimpancés y orangutanes), aprendizaje social, memoria espacial para localizar recursos y, en los humanos, cultura acumulativa y lenguaje complejo.

Reproducción y ciclo de vida

Los simios tienen tasas reproductivas bajas en comparación con otros mamíferos: gestaciones relativamente largas, parto de crías únicas en la mayoría de las especies y largos periodos de dependencia juvenil. La edad de la primera reproducción y los intervalos entre nacimientos son prolongados (varios años), lo que hace a las poblaciones vulnerables ante pérdidas elevadas de individuos adultos. Las expectativas de vida varían: los gibones suelen vivir 25–35 años en la naturaleza, los grandes simios entre 30 y más de 50 años, y los humanos, en condiciones modernas, pueden vivir décadas adicionales.

Hábitat y distribución

Los hominoideos ocupan hábitats muy variados: selvas tropicales, bosques de montaña, sabanas y zonas ribereñas. Los gibones y orangutanes son principalmente arbóreos y restringidos al sudeste asiático; los gorilas y chimpancés habitan bosques y selvas de África central y occidental; los humanos han colonizado prácticamente todos los biomas del planeta.

Conservación

Muchas especies de simios están amenazadas por la pérdida de hábitat (deforestación, expansión agrícola), la caza, el comercio ilegal y enfermedades emergentes. Los esfuerzos de conservación combinan protección de hábitat, programas de cría en cautividad, educación local y medidas legales. Gran parte de los grandes simios figuran en las categorías más preocupantes de la Lista Roja de la UICN (en peligro o en peligro crítico), por lo que su conservación es una prioridad para la biodiversidad global.

En resumen, los simios (Hominoidea) son un grupo de primates sin cola, con alta capacidad de locomoción manual y cognitiva, una amplia diversidad ecológica y social, y una situación de conservación que requiere atención continua para proteger a sus especies silvestres y los ecosistemas que habitan.