El zorro ártico (o "zorro blanco", "zorro polar", "zorro de las nieves") es Vulpes lagopus. Es un zorro pequeño que vive en el Ártico. Mide entre 25 y 30 cm de altura y pesa entre 2,7 y 4,5 kg; las hembras suelen ser algo más pequeñas que los machos. Tiene el cuerpo compacto y redondeado, la nariz corta, las patas y las orejas cortas y esponjosas, y un pelaje muy denso: de color marrón o grisáceo en verano y blanco en invierno. En libertad vive por lo general entre 3 y 6 años.
Adaptaciones al frío
Este zorro puede sobrevivir a temperaturas extremas, incluso por debajo de -30 °F (aprox. -34 °C). Su grueso pelaje le proporciona un aislamiento excepcional —se considera uno de los mejores entre los mamíferos— y la capa de grasa acumulada le ayuda a conservar el calor. Sus patas anchas y peludas actúan como raquetas sobre la nieve y el hielo, facilitando el desplazamiento y reduciendo la pérdida de calor. Las orejas cortas y el contorno corporal compacto son adaptaciones que reducen la pérdida térmica (principios de Bergmann y Allen).
Tiene además una audición muy fina que le permite localizar pequeños animales bajo la nieve; cuando detecta la presa, realiza un característico salto y golpea la nieve para romperla y atrapar al animal.
Alimentación
Los zorros árticos son omnívoros y oportunistas: comen lo que está disponible según la estación y las fluctuaciones locales de presas. Su dieta incluye:
- Lemmings (una de sus principales fuentes de alimento cuando abundan)
- Liebre ártica
- Peces
- Pájaros
- Huevos
- Fruta y material vegetal en verano
- Insectos
- Pequeñas focas cuando es posible
- Carroña, especialmente los restos que dejan los osos polares
Además de cazar, suelen seguir a los osos polares para aprovechar los restos de sus presas. Gracias a su agudo sentido del olfato, pueden detectar cadáveres a largas distancias, en ocasiones entre 10 y 40 km.
Comportamiento y reproducción
Los zorros árticos no hibernan. En otoño aumentan mucho de peso y acumulan >50% de su masa corporal en forma de grasa, que sirve tanto para aislar como de reserva energética durante los meses más duros. Forman parejas en la época de cría y utilizan grandes madrigueras subterráneas —a menudo con múltiples entradas— que pueden ser ocupadas por generaciones sucesivas.
La gestación dura alrededor de 53 días. La madre suele tener entre 5 y 8 cachorros, aunque en años de gran abundancia de presas se han registrado camadas excepcionales de hasta 25 crías. Tanto la madre como el padre participan en la alimentación y el cuidado de las crías. Las crías nacen con pelaje oscuro (marrón) y, al crecer, adquieren el pelaje invernal más claro. Para dormir y conservar el calor, los zorros árticos suelen enrollarse con la cola sobre el rostro.
Distribución, hábitat y conservación
El zorro ártico tiene una distribución circumpolar: habita regiones costeras, tundra y áreas interiores del Ártico de Eurasia y América del Norte. Usa madrigueras en suelos helados (permafrost) donde excava o reusa túneles y cámaras para protegerse del viento y criar a las crías.
En términos de conservación, la especie está catalogada a nivel global en una categoría relativamente favorable, pero sus poblaciones pueden experimentar fluctuaciones marcadas relacionadas con los ciclos de presas como los lemmings. Además, el calentamiento global afecta su hábitat y la extensión del zorro rojo (Vulpes vulpes) hacia el norte aumenta la competencia por alimento y refugios en algunas zonas. La caza y la captura por su piel han afectado históricamente a poblaciones locales.
Datos adicionales
- El pelaje de verano les ayuda a camuflarse sobre rocas y vegetación, mientras que el blanco de invierno les camufla en la nieve.
- Las madrigueras que excavan pueden ser complejas y ofrecer refugio frente a depredadores y condiciones extremas.
- En cautividad pueden vivir más tiempo que en libertad.
En resumen, el zorro ártico es un mamífero bien adaptado a las duras condiciones polares: su fisiología, comportamiento y dieta flexible le permiten sobrevivir en uno de los entornos más extremos del planeta, aunque enfrenta amenazas crecientes por el cambio climático y la interacción con especies en expansión.