La grasa es uno de los tres tipos principales de macronutrientes. Las grasas se encuentran en muchos alimentos. Están formadas por macromoléculas llamadas lípidos. Los lípidos se basan en ácidos grasos de cadena larga. Algunos de ellos son esenciales porque el cuerpo no puede fabricarlos.
¿Qué son las grasas y cómo se clasifican?
Las grasas (o lípidos) son compuestos orgánicos insolubles en agua que cumplen funciones estructurales y energéticas. Se clasifican según la estructura de sus ácidos grasos:
- Grasas saturadas: sus ácidos grasos no tienen dobles enlaces. Suelen encontrarse en carnes grasas, lácteos enteros, mantequilla y algunos aceites tropicales (coco, palma). A temperaturas ambiente suelen ser sólidas.
- Grasas monoinsaturadas: contienen un doble enlace en la cadena. Ejemplos: el ácido oleico del aceite de oliva y del aguacate. Son líquidas a temperatura ambiente y se asocian a efectos positivos sobre la salud cardiovascular cuando sustituyen a las saturadas.
- Grasas poliinsaturadas: tienen dos o más dobles enlaces. Incluyen a los ácidos grasos omega-6 (por ejemplo, ácido linoleico) y omega-3 (por ejemplo, ácido alfa-linolénico). Se encuentran en aceites vegetales, semillas, frutos secos y pescados grasos.
- Grasas trans: pueden formarse de forma natural en rumiantes o de forma industrial al hidrogenar aceites vegetales. Las trans industriales elevan el riesgo cardiovascular y su consumo se recomienda minimizarlo al máximo.
- Esteroles y fosfolípidos: como el colesterol (un esterol) o los fosfolípidos presentes en las membranas celulares; no siempre se consideran "grasas" alimentarias pero son lípidos esenciales para funciones celulares.
Funciones principales de las grasas
- Fuente de energía concentrada: proporcionan aproximadamente 9 kcal por gramo, más del doble que proteínas o carbohidratos.
- Almacenamiento de energía: el tejido adiposo almacena triglicéridos que el cuerpo moviliza en periodos de ayuno o necesidad energética.
- Estructura celular: los fosfolípidos y el colesterol forman las membranas celulares y regulan su fluidez.
- Absorción de vitaminas liposolubles: las grasas son necesarias para absorber las vitaminas A, D, E y K.
- Protección y aislamiento: la grasa subcutánea protege órganos y ayuda a mantener la temperatura corporal.
- Precursores de moléculas de señalización: algunos ácidos grasos son base para hormonas y mediadores inflamatorios (eicosanoides).
Ácidos grasos esenciales
Los ácidos grasos esenciales son aquellos que el organismo no puede sintetizar y deben obtenerse con la dieta. Los principales son:
- Ácido linoleico (LA, omega-6): presente en aceites vegetales (maíz, girasol, soja) y frutos secos.
- Ácido alfa-linolénico (ALA, omega-3): presente en semillas de lino, chía, nueces y algunos aceites vegetales. El ALA puede transformarse en cantidades limitadas en EPA y DHA, los ácidos grasos omega-3 de cadena larga que abundan en pescados grasos (salmón, caballa, sardina).
Los omega-3 de cadena larga (EPA y DHA) tienen beneficios específicos sobre la salud cardiovascular, la función cerebral y la reducción de procesos inflamatorios.
Digestión, absorción y metabolismo
La digestión de las grasas comienza en menor medida en la boca y el estómago, y continúa principalmente en el intestino delgado gracias a las lipasas y la acción de las sales biliares que emulsionan las grasas formando micelas. Los productos de la digestión (ácidos grasos libres, monoglicéridos) se incorporan a quilomicrones para su transporte por el sistema linfático y sanguíneo hacia tejidos y el hígado.
Impacto sobre la salud y recomendaciones
- Balance y calidad: la cantidad de grasa en la dieta importa, pero también su tipo. Sustituir grasas saturadas y trans por grasas mono- y poliinsaturadas suele mejorar el perfil lipídico y reducir el riesgo cardiovascular.
- Recomendaciones generales: la mayoría de guías aconsejan que la grasa aporte entre el 20–35% de la energía diaria, limitando las grasas saturadas a menos del 10% (y menos aún en personas con riesgo cardiovascular) y evitando las grasas trans industriales.
- Exceso: un consumo excesivo de calorías procedentes de grasas puede contribuir al aumento de peso y a alteraciones metabólicas; grasas saturadas y trans elevan el colesterol LDL y el riesgo de enfermedad cardiovascular.
- Déficit: niveles muy bajos de ingesta de grasas o la carencia de ácidos grasos esenciales pueden provocar piel seca, problemas de crecimiento en niños, alteraciones neurológicas y mala absorción de vitaminas liposolubles.
Fuentes alimentarias y consejos prácticos
- Aceites vegetales (oliva, canola, girasol, lino): fuentes de grasas insaturadas; use aceite de oliva virgen extra en crudo o cocciones suaves.
- Pescados grasos (salmón, caballa, sardina): ricos en EPA y DHA.
- Frutos secos y semillas: aportan ácidos grasos saludables, fibra y micronutrientes.
- Carnes y lácteos enteros: contienen grasas saturadas; prefiera cortes magros y lácteos bajos en grasa si necesita reducir la ingesta de saturadas.
- Evitar o limitar alimentos con grasas trans industriales: productos ultraprocesados, margarinas parcialmente hidrogenadas y frituras de baja calidad.
Consejos para cocinar y almacenar
- Para cocciones a altas temperaturas use aceites con punto de humo alto (por ejemplo, oliva refinado, aguacate, aceite de semilla de girasol alto oleico) y evite reutilizar aceites muchas veces.
- Consuma aceites vegetales ricos en omega-3 y frutos secos crudos o tostados con moderación para preservar sus propiedades.
- Almacene aceites en envases opacos y en lugar fresco para evitar la oxidación.
En resumen, las grasas son macronutrientes esenciales con múltiples funciones. La elección y el equilibrio entre distintos tipos de lípidos en la dieta influye directamente en la salud: priorice grasas insaturadas y fuentes ricas en omega-3, limite las saturadas y reduzca al mínimo las trans.






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