Los Ankylosauridae son una familia de dinosaurios acorazados que aparecieron durante el Cretácico temprano (hace aproximadamente 125 millones de años) y persistieron hasta el final del Cretácico, extinguiéndose en el evento límite Cretácico–Paleógeno hace ~66 millones de años. Los Ankylosáuridos y su grupo hermano, los Nodosauridae, forman el infraorden Ankylosauria.
Se han encontrado restos en el oeste de América del Norte, Europa y Asia oriental. Los ejemplares completos son relativamente raros; muchas especies se conocen solo por fragmentos o por piezas aisladas de su armadura fosilizada.
Morfología y armadura
Los anquilosáuridos se caracterizan por un cuerpo bajo y ancho, perfectamente adaptado a una vida cuadrúpeda y de movimiento lento. Su rasgo más distintivo es la armadura formada por osteodermos (placas óseas implantadas en la piel) que podían fusionarse formando escudos y prominentes protuberancias. Muchas especies presentan grandes espinas laterales o placas para defensa y camuflaje. Un rasgo diagnóstico de los anquilosáuridos —que los diferencia de los nodosáuridos— es la presencia de un maza caudal (tail club): una estructura ósea en el extremo de la cola que probablemente servía para defensa frente a depredadores y quizá para enfrentamientos entre individuos.
Tamaño y cráneo
El tamaño variaba entre especies: había formas relativamente pequeñas (unos pocos metros de largo) hasta gigantes como Ankylosaurus, que alcanzaba longitudes cercanas a los 6–8 metros y un peso estimado de varias toneladas. El cráneo era amplio y bajo, con mandíbulas y dientes pequeños y en general adecuados para una dieta herbívora de plantas bajas; muchas especies muestran adaptaciones para triturar material vegetal menos fibroso.
Alimentación y comportamiento
Los anquilosáuridos eran herbívoros que se alimentaban predominantemente de vegetación baja: helechos, cicadáceas, colas de caballo y, más tarde en el Cretácico, plantas con flores (angiospermas). Sus dientes no eran complejos como los de algunos ornitisquios más especializados, por lo que probablemente complementaban la masticación con un gran intestino fermentador y, en algunos casos, gastrolitos. El uso de la maza caudal sugiere comportamientos defensivos activos; también se han propuesto funciones de exhibición y comunicación intraespecífica.
Registro fósil y ejemplos notables
Aunque los esqueletos completos son infrecuentes, existen varios géneros bien conocidos gracias a hallazgos relativamente completos y a esqueletos montados en museos. Entre los anquilosáuridos destacados se encuentran Ankylosaurus (América del Norte), Euoplocephalus (América del Norte), Saichania y Tarchia (Asia). En Asia también se han descubierto formas con caparazones muy robustos como Pinacosaurus. Los nodosáuridos, por contraste, carecían de maza caudal y tendían a tener espinas y placas más desarrolladas a lo largo del cuerpo.
Clasificación y evolución
Los Ankylosauridae forman, junto con Nodosauridae, el conjunto de anquilosaurios. La familia Ankylosauridae incluye varias sublíneas que fueron diversificándose durante el Cretácico, adaptándose a distintos ambientes paleogeográficos. La evolución de la maza caudal y la extrema modificacíon de la dermis ósea son ejemplos de especialización defensiva remarkable en dinosaurios herbívoros.
Importancia científica
El estudio de los anquilosáuridos aporta información sobre la evolución de las defensas óseas, la biomecánica de la cola con maza y las interacciones depredador–presa en ecosistemas mesozoicos. Además, su preservación en distintos continentes ayuda a reconstruir patrones de dispersión y paleobiogeografía durante el Cretácico.
Resumen: los Ankylosauridae fueron dinosaurios herbívoros fuertemente acorazados, de cuerpo bajo y robusto, con osteodermos extensos y, en muchos casos, una maza en la cola; vivieron desde el Cretácico temprano hasta la extinción masiva al final del Cretácico y se conocen principalmente por hallazgos en América del Norte, Europa y Asia oriental.

