La temporada 2012 de Fórmula Uno fue la 63ª temporada del Campeonato Mundial de Fórmula Uno. La temporada tuvo 20 carreras, que comenzaron en Australia el 18 de marzo y terminaron en Brasil el 25 de noviembre. La temporada 2012 supuso el regreso del Gran Premio de Estados Unidos, que se celebró en el Circuito de las Américas, en Austin, Texas. Tras ser cancelado en 2011 debido a las protestas civiles, el Gran Premio de Bahréin también volvió al calendario.

Resumen del campeonato

El comienzo de la temporada fue extraordinariamente imprevisible: siete pilotos diferentes ganaron las siete primeras carreras del campeonato, un récord para la categoría. No fue hasta el Gran Premio de Europa de junio que un piloto, Fernando Alonso de Ferrari, consiguió su segunda victoria del año. Alonso se mantuvo como líder del campeonato durante las siete carreras siguientes, sumando otra victoria en Alemania y logrando podios en el Reino Unido, Italia y Singapur. Sin embargo, abandonos en la primera vuelta en Bélgica y en Japón permitieron que sus rivales le recortaran puntos.

el actual Campeón del Mundo, Sebastian Vettel -al igual que Alonso, obtuvo dos victorias aquella temporada y fue protagonista de una intensa lucha por el título. Vettel también sufrió problemas de fiabilidad y algunos incidentes: un contacto con otro piloto en Malasia le dejó fuera de los puntos; fallos del alternador en el Gran Premio de Europa y en Italia le costaron puntos valiosos; y su exclusión de la clasificación en Abu Dhabi le obligó a salir desde el carril de boxes. Pese a ello, Vettel tomó el liderato del campeonato en la decimosexta carrera y llegó a la última fecha con una ventaja de trece puntos sobre Alonso.

Decisión final y títulos

En la última carrera en Brasil Alonso necesitaba quedar en el podio para mantener opciones reales al título. La prueba final se disputó en circunstancias complicadas y terminó bajo la bandera del coche de seguridad; Sebastian Vettel concluyó en sexta posición, sumando los puntos necesarios para proclamarse Campeón del Mundo de Pilotos por tercera vez consecutiva, convirtiéndose así en el tercer piloto en lograr tres títulos seguidos. En el Campeonato Mundial de Constructores, Red Bull Racing aseguró su tercer título consecutivo cuando Sebastian Vettel terminó segundo en el Gran Premio de Estados Unidos.

Hechos destacados y contexto técnico

  • La temporada contó con un récord de veinte grandes premios en un año, superando las 19 pruebas que se habían registrado antes (primera vez desde 2005 que se acercaba ese número).
  • Seis actuales o antiguos campeones del mundo de pilotos -Sebastian Vettel, Fernando Alonso, Jenson Button, Lewis Hamilton, Kimi Räikkönen y Michael Schumacher- iniciaron la temporada, batiendo el récord de cinco establecido en 1970.
  • La gestión de neumáticos Pirelli y las distintas estrategias de parada influyeron de forma decisiva en muchas carreras, favoreciendo resultados inesperados y cambios de liderazgo dentro de las pruebas.
  • Hubo sanciones y episodios deportivos relevantes: por ejemplo, Romain Grosjean recibió una suspensión de una carrera tras el múltiple accidente que provocó en la salida del Gran Premio de Bélgica, y varios pilotos sufrieron sanciones por contactos o maniobras peligrosas a lo largo de la temporada.
  • La fiabilidad, las penalizaciones de parrilla y las exclusiones técnicas jugaron un papel importante en la disputa por el título, mostrando que no bastaba con tener el monoplaza más rápido: el conjunto piloto-equipo necesitó consistencia y gestión de errores para alzarse con los campeonatos.

Balance y legado

La temporada 2012 quedó marcada por su igualdad competitiva, la sorpresa de múltiples vencedores y una pelea por el título decidida en la última vuelta del último gran premio. El campeonato reafirmó a Sebastian Vettel como una de las figuras dominantes de la época y consolidó a Red Bull Racing como la escudería más fuerte de esos años; al mismo tiempo, la combatividad de pilotos como Fernando Alonso y las victorias inesperadas de equipos como Williams o McLaren en determinadas carreras recordaron que en la F1 pequeños márgenes pueden cambiar totalmente la clasificación.

En términos deportivos y comerciales, el regreso del Gran Premio de Estados Unidos y la continuidad del calendario ampliado subrayaron el interés global por la categoría, mientras que las variaciones en el reglamento técnico y las decisiones sobre neumáticos siguieron siendo temas de debate entre equipos, pilotos y aficionados.