Una estación es una parte del año. La mayoría de las zonas de la Tierra tienen cuatro estaciones en un año: primavera, verano, otoño (inglés británico) u otoño (inglés estadounidense) e invierno.
En algunas zonas hay un número diferente de estaciones. Por ejemplo, las zonas tropicales de Australia (las zonas del norte de Queensland, Australia Occidental y el Territorio del Norte) tienen estaciones húmedas y secas. Éstas se suman o sustituyen a los nombres de las estaciones habituales.
En los lugares tropicales y subtropicales, hay dos estaciones: la estación de las lluvias (o húmeda, o monzón) y la estación seca. Esto se debe a que la lluvia cambia más que la temperatura.
El verano es una estación cálida porque los días son más largos y el Sol está alto en el cielo, dando luz directa al suelo. El invierno es una estación fría porque los días son más cortos y el Sol está bajo en el cielo, dando luz indirecta al suelo. Tanto los cambios en la duración del día como la altura del Sol al mediodía están causados por la inclinación del eje de rotación de la Tierra con respecto al plano de la trayectoria terrestre alrededor del Sol. En cualquier momento, en cualquier estación, los hemisferios norte y sur (mitades de la Tierra) tienen estaciones opuestas.
Causas de las estaciones
Las estaciones se deben principalmente a la inclinación del eje de la Tierra (~23,4°) respecto al plano de su órbita alrededor del Sol. Esa inclinación hace que, a lo largo del año, diferentes latitudes reciban distinta cantidad de radiación solar. Los factores clave son:
- Duración del día: cuando un hemisferio está inclinado hacia el Sol, sus días son más largos.
- Ángulo del Sol: si el Sol está más alto en el cielo al mediodía, sus rayos inciden de forma más directa y calientan más la superficie.
- Solsticios y equinoccios: los solsticios marcan los días más largo y más corto del año; los equinoccios (primavera y otoño) son los momentos en los que día y noche tienen aproximadamente la misma duración.
Tipos de estaciones según la zona climática
Dependiendo de la latitud y del clima local, el número y las características de las estaciones cambian:
- Zonas templadas: suelen tener cuatro estaciones bien definidas: primavera, verano, otoño e invierno. En estas zonas las variaciones de temperatura juegan un papel importante.
- Zonas tropicales y subtropicales: muchas presentan dos estaciones: estación húmeda (o monzónica) y estación seca. Aquí la diferencia principal es la precipitación, no tanto la temperatura.
- Zonas polares: experimentan periodos prolongados de luz continua (día polar) y oscuridad continua (noche polar), además de variaciones extremas en temperaturas.
- Regímenes locales: en algunas culturas y regiones se reconocen más de cuatro estaciones (por ejemplo, en la tradición india se describen seis ritus), o se usan nombres distintos según la agricultura y la fenología local.
Cómo se definen las estaciones
- Estaciones astronómicas: se basan en los solsticios y equinoccios (fechas que cambian ligeramente cada año, en torno al 21 de marzo, 21 de junio, 23 de septiembre y 21 de diciembre).
- Estaciones meteorológicas: son más sencillas para la climatología y la estadística: primavera (marzo-mayo), verano (junio-agosto), otoño (septiembre-noviembre) e invierno (diciembre-febrero) en el hemisferio norte; invertidas en el hemisferio sur.
Consecuencias ecológicas, agrícolas y sociales
Las estaciones afectan numerosos procesos naturales y actividades humanas:
- Fenología: ciclos de la naturaleza como la floración, la caída de hojas, la reproducción y las migraciones dependen de las estaciones y de la cantidad de luz y temperatura.
- Agricultura: siembras, cosechas y riegos se planifican según las estaciones y la disponibilidad de agua (por ejemplo, la temporada de monzones es crucial para cultivos en regiones tropicales).
- Economía y cultura: festividades, turismo y actividades económicas se adaptan a las estaciones (vacaciones de verano, festivales de cosecha, deportes de invierno, etc.).
Cambios observados y futuro
El calentamiento global está modificando la duración y la intensidad de las estaciones en muchas regiones:
- Primaveras más tempranas y otoños más tardíos en algunas zonas (desajustes en la fenología).
- Alteraciones en patrones de precipitación, con temporadas de lluvias más intensas o más erráticas.
- Impacto en la agricultura, los ecosistemas y la gestión del agua.
En resumen, las estaciones son variaciones periódicas en el clima a lo largo del año causadas principalmente por la inclinación del eje terrestre. Su manifestación concreta depende de la latitud y de factores atmosféricos, y tienen consecuencias importantes sobre la naturaleza y la vida humana.

