La anafilaxia es una reacción alérgica grave. Comienza repentinamente y puede causar la muerte. La anafilaxia tiene muchos síntomas, como una erupción que pica, hinchazón de la garganta, problemas respiratorios y presión arterialbaja. Las causas más comunes son las picaduras de insectos, los alimentos y los medicamentos.

La anafilaxia se produce cuando una persona come, respira o se le inyecta un alérgeno (algo a lo que es alérgica). Su sistemainmunitario reacciona de forma exagerada. Envía proteínas especiales desde el interior de ciertos glóbulos blancos. Estas proteínas pueden desencadenar una reacción alérgica o agravarla.

La anafilaxia se diagnostica a partir de los signos y síntomas de la persona. El mejor tratamiento es una inyección de epinefrina (adrenalina). A veces los médicos administran otros medicamentos junto con la epinefrina.

En todo el mundo, entre el 0,05 y el 2% de las personas sufren anafilaxia en algún momento de su vida. La anafilaxia parece ser cada vez más frecuente.

Qué ocurre en la anafilaxia

La reacción anafiláctica provoca una liberación masiva de mediadores inflamatorios (como histamina) que producen vasodilatación, aumento de la permeabilidad vascular y broncoconstricción. Esto explica los síntomas cutáneos (urticaria, enrojecimiento), respiratorios (sibilancias, tos, estridor), cardiovasculares (hipotensión, mareo, síncope) y digestivos (náuseas, dolor abdominal, vómitos).

Causas y factores de riesgo

  • Causas frecuentes: alimentos (cacahuetes, frutos secos, mariscos, leche, huevo), picaduras de insectos (abejas, avispas), medicamentos (penicilinas, AINEs, insulina, etc.), látex y en algunos casos el ejercicio o el contraste radiológico.
  • Factores que aumentan el riesgo de reacciones graves: asma no controlada, antecedentes de anafilaxia previa, edad avanzada, enfermedades cardiovasculares y el uso de ciertos fármacos (por ejemplo, beta-bloqueantes o inhibidores de la ECA).
  • Casos especiales: la anafilaxia inducida por ejercicio puede darse sólo con actividad física o en combinación con alimentos.

Síntomas y signos

Los signos de anafilaxia suelen aparecer en minutos u horas tras la exposición al alérgeno y pueden progresar rápidamente. Entre los más habituales están:

  • Cutáneos: urticaria, picor generalizado, enrojecimiento y angioedema (hinchazón de labios, párpados, lengua).
  • Respiratorios: dificultad para respirar, sibilancias, tos, sensación de opresión en el pecho, estridor (ruido al inspirar) por hinchazón laríngea.
  • Cardiovasculares: mareo, síncope, pulso débil, presión arterial baja (hipotensión) y colapso circulatorio.
  • Digestivos: náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea.
  • Síntomas generales: ansiedad, sensación de muerte inminente, pérdida de conciencia.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico: se basa en la historia de exposición a un posible alérgeno y la aparición de signos y síntomas compatibles en piel, respiratorio o cardiovascular. En urgencias se realizan monitorización, medición de constantes y, si procede, pruebas de laboratorio como triptasa sérica (elevada en muchas reacciones anafilácticas) para confirmar la activación mastocitaria.

Tratamiento urgente — qué hacer inmediatamente

La epinefrina (adrenalina) intramuscular es el tratamiento inicial y más importante. No debe retrasarse por la espera de confirmación diagnóstica ni por la administración de otros fármacos.

  • Administración de epinefrina: adulto: 0,3–0,5 mg intramuscular (1:1000, es decir 1 mg/mL) en la cara externa del muslo; pediatría: 0,01 mg/kg por dosis intramuscular, hasta 0,3 mg en niños pequeños y según indicación en mayores (las dosis de autoinyectores varían: 0,15 mg y 0,3 mg son las más habituales).
  • Si no hay mejoría tras 5–15 minutos, puede repetirse la dosis de epinefrina. En el hospital pueden ser precisas infusión continua en casos refractarios.
  • Colocar a la persona acostada con las piernas elevadas (posición supina) salvo que tenga vómitos, dificultad respiratoria severa o esté embarazada; si hay vómitos o dificultad para respirar, mantenerla sentada o semisentada según tolerancia.
  • Solicitar ayuda médica de urgencia inmediatamente (llamar al servicio de emergencias) y mantener monitorización de signos vitales.
  • Administrar oxígeno suplementario y fluidos intravenosos (suero) si hay hipotensión o shock.
  • Antihistamínicos (H1) y corticosteroides pueden usarse como tratamiento complementario para aliviar prurito y reducir inflamación tardía, pero no sustituyen a la epinefrina.
  • En pacientes que toman beta-bloqueantes y no responden a la epinefrina, se puede considerar glucagón en el entorno hospitalario.

Seguimiento y riesgos posteriores

Tras una anafilaxia es habitual la observación en urgencias. El tiempo de observación depende de la gravedad: suele recomendarse un mínimo de 4–6 horas en reacciones leves a moderadas; en reacciones graves o si fue necesaria más de una dosis de epinefrina, puede ser prudente observar 24 horas. Existe riesgo de reacción bifásica (recurrencia de los síntomas horas después de la resolución inicial); su incidencia es variable pero puede ocurrir, por lo que la observación y las instrucciones de alta son importantes.

Prevención y medidas a largo plazo

  • Identificar y evitar el alérgeno responsable (etiquetado de alimentos, precaución con medicamentos, medidas para prevenir picaduras de insectos).
  • Personas con riesgo deben llevar siempre un autoinyector de epinefrina recetado y no caducado, y saber cómo usarlo. Es recomendable llevar >1 autoinyector si hay antecedentes de reacciones severas o riesgo de retraso en la atención médica.
  • Elaborar un plan de acción por escrito y recibir formación a familiares, cuidadores y centros educativos o laborales.
  • Valoración por un alergólogo para pruebas (prick test, IgE específicas) y opciones como inmunoterapia (por ejemplo para veneno de himenópteros) o, en algunos casos seleccionados, terapias específicas para alergias alimentarias.
  • Uso de brazaletes o identificaciones médicas que indiquen la alergia grave.

Cuándo acudir a urgencias

Si sospecha anafilaxia: administrar epinefrina sin demora, llamar a urgencias y acudir al servicio de emergencias. No espere a ver si los síntomas desaparecen por sí solos; la rapidez en el tratamiento salva vidas.

Si tiene dudas sobre dosis, el manejo de su autoinyector o cómo prevenir nuevas reacciones, consulte con su médico o alergólogo para recibir un plan personalizado y formación práctica.