Miocardio: definición, estructura y función del músculo cardíaco

Miocardio: descubre la estructura y función del músculo cardíaco, sus células, papel en la sístole y la importancia vital de las arterias coronarias.

Autor: Leandro Alegsa

El músculo cardíaco (músculo del corazón) es uno de los tres tipos principales de músculos de los vertebrados. Es involuntario: una persona no puede controlarlo conscientemente. Además, es un músculo estriado en las paredes del corazón. Constituye el tejido llamado miocardio. Por su función y organización, el miocardio está especializado para generar contracciones rítmicas y coordinadas durante toda la vida, resistiendo la fatiga mediante un elevado contenido de mitocondrias y un metabolismo predominantemente oxidativo.

Los otros tipos de músculo son el esquelético y el liso. Las células que componen el músculo cardíaco tienen uno (74%) o dos (24,5%) núcleos. El miocardio forma una gruesa capa intermedia entre la capa externa del epicardio y la capa interna del endocardio. A nivel microscópico las fibras cardíacas son células largas y ramificadas llamadas cardiomiocitos, unidas entre sí por los discos intercalados, estructuras que contienen desmosomas (anclaje mecánico) y uniones en hendidura (gap junctions) que permiten la transmisión eléctrica rápida y la sincronía contráctil.

Las contracciones coordinadas de las células musculares cardíacas del corazón impulsan la sangre desde las aurículas y los ventrículos hacia los vasos sanguíneos de los sistemas circulatorios izquierdo/cuerpo/sistema y derecho/pulmones/pulmón. Este mecanismo ilustra la sístole (contracción) del corazón. Entre contracción y contracción se produce la diástole, periodo de relajación y llenado; la alternancia sístole‑diástole y la coordinación aurículo‑ventricular son esenciales para mantener el gasto cardíaco y la perfusión orgánica.

Las células del músculo cardíaco, a diferencia de la mayoría de los demás tejidos del cuerpo, dependen de las arterias coronarias para suministrar oxígeno y nutrientes y eliminar los productos de desecho directamente. No hay tiempo para que se difundan. La irrigación coronaria proviene de la arteria coronaria izquierda (con sus ramas descendente anterior y circunfleja) y de la coronaria derecha; la obstrucción de estas arterias provoca isquemia y puede causar infarto de miocardio, con pérdida irreversible de tejido contráctil si no se restablece el flujo.

Estructura celular y propiedades eléctricas

Los cardiomiocitos presentan sarcomeras y, por tanto, estriaciones similares al músculo esquelético, pero se distinguen por su ramificación, por uno o dos núcleos centrales y por la presencia de abundantes mitocondrias que suministran ATP para la contracción continua. El acoplamiento excitación‑contracción depende de la entrada de Ca2+ a través de canales L en la membrana y de la liberación de Ca2+ desde el retículo sarcoplásmico (mecanismo de calcio‑inducido calcio), que activa la interacción actina‑miosina mediante la troponina.

El tejido cardíaco contiene además células especializadas del sistema de conducción: el nódulo sinusal (marcapasos principal), el nódulo auriculoventricular, el haz de His y las fibras de Purkinje. Estas estructuras generan y propagan el impulso eléctrico que coordina la contracción y determinan el ritmo cardíaco; la modulación autonómica (sistema simpático y parasimpático) ajusta la frecuencia y la fuerza de la contracción según las necesidades del organismo.

Funciones mecánicas y hemodinámicas

La función principal del miocardio es bombear sangre: las contracciones ventriculares elevan la presión intraventricular para expulsar sangre hacia la aorta y la arteria pulmonar. Conceptos fisiológicos clave incluyen:

  • Volumen sistólico: cantidad de sangre expulsada por ventrículo en cada latido.
  • Gasto cardíaco: volumen sistólico × frecuencia cardíaca.
  • Fracción de eyección: porcentaje del volumen telediastólico que es expulsado en la sístole, parámetro clínico importante.
  • Ley de Frank‑Starling: la fuerza de contracción aumenta con el estiramiento inicial de las fibras (precarga), hasta un límite fisiológico.
  • Postcarga: resistencia contra la que trabaja el ventrículo (p. ej., presión arterial sistémica).

Metabolismo y demanda energética

El miocardio consume mucha energía y tiene gran capacidad oxidativa: utiliza preferentemente ácidos grasos libres, pero también glucosa, lactato y cuerpos cetónicos según el estado metabólico. La alta densidad de capilares y mitocondrias permite producción sostenida de ATP; sin embargo, esta dependencia del oxígeno explica la sensibilidad del corazón a la isquemia.

Regeneración y reparación

Las células cardiacas adultas tienen una capacidad de proliferación limitada. Tras una lesión extensa por isquemia, el tejido dañado es reemplazado mayoritariamente por tejido fibroso (cicatriz), lo que reduce la función contráctil. La investigación actual explora estrategias de medicina regenerativa, incluyendo terapias celulares y factores que estimulen la proliferación cardiomiocitaria, pero en la práctica clínica la regeneración funcional completa sigue siendo un reto.

Alteraciones y relevancia clínica

Las enfermedades que afectan al miocardio son frecuentes y de gran impacto:

  • Isquemia e infarto de miocardio: por obstrucción coronaria, producen necrosis y pérdida de función.
  • Miocardiopatías: dilatada, hipertrofia patológica, restrictiva, que alteran la capacidad de bombeo o la rigidez ventricular.
  • Arritmias: por alteraciones en el sistema de conducción o en la excitabilidad de los cardiomiocitos.
  • Insuficiencia cardíaca: situación en la que el corazón no puede mantener el gasto requerido para las necesidades tisulares.

En la práctica clínica se emplean marcadores (p. ej., troponinas), imagen (ecocardiografía, angiografía) y terapias (reperfusión, fármacos inotrópicos, dispositivos, trasplante) para diagnosticar y tratar las enfermedades del miocardio.

En resumen, el miocardio es un tejido especializado, estriado e involuntario, esencial para la vida por su función de bomba. Su estructura celular y su red vascular permiten actividad continua y coordinada, pero lo hacen vulnerable a la pérdida de flujo sanguíneo; comprender su anatomía, fisiología y patología es clave para prevenir y tratar las enfermedades cardiovasculares.

Reproducir medios de comunicación Una célula muscular cardíaca aislada, latiendo
Reproducir medios de comunicación Una célula muscular cardíaca aislada, latiendo

Problemas del miocardio

El músculo cardíaco puede enfermar y debilitarse. Por ejemplo, si una persona tiene la tensión arterial muy alta (hipertensión), parte del músculo cardíaco puede sobrecargarse. El músculo cardíaco se hace más grande y no puede hacer su trabajo tan bien. Esto se llama hipertrofia.

Si una persona tiene un problema con el sistema que controla el corazón, es posible que el músculo cardíaco no lata como debe. Puede latir con demasiada lentitud para hacer llegar la sangre al cuerpo (lo que se denomina bradicardia). O puede latir tan rápido que el corazón no tenga tiempo de llenarse de sangre y expulsarla al cuerpo. Esto se llama taquicardia (hay muchos tipos).

El corazón recibe sangre a través de las arterias coronarias. Se trata de unos vasos sanguíneos especiales que llevan la sangre sólo al corazón. Para hacer su trabajo, el músculo cardíaco necesita un suministro constante de sangre y oxígeno de las arterias coronarias. Si estas arterias coronarias se obstruyen, el flujo de sangre al músculo cardíaco puede detenerse. Sin flujo sanguíneo, el músculo cardíaco no recibe oxígeno. Si esto dura lo suficiente, la parte del músculo cardíaco que no recibe suficiente oxígeno muere. Esto se llama infarto de miocardio o ataque al corazón.

Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es un músculo cardíaco?


R: Un músculo cardíaco es uno de los tres tipos principales de músculo de los vertebrados que se encuentra en las paredes del corazón.

P: ¿Un músculo cardíaco está bajo control voluntario?


R: No, un músculo cardiaco es involuntario, lo que significa que una persona no puede controlarlo conscientemente.

P: ¿Cuáles son los otros dos tipos de músculos, además del músculo cardiaco?


R: Los otros dos tipos de músculos son los músculos esqueléticos y los músculos lisos.

P: ¿Qué es el miocardio?


R: El miocardio es el tejido que constituye la gruesa capa media del corazón.

P: ¿Cómo expulsan la sangre de las aurículas y los ventrículos las contracciones coordinadas de los músculos cardiacos del corazón?


R: Las contracciones coordinadas de los músculos cardíacos en el corazón fuerzan la salida de la sangre de las aurículas y los ventrículos hacia los vasos sanguíneos de los sistemas circulatorios izquierdo/corporal/sistémico y derecho/pulmonar/pulmonar.

P: ¿Qué es la sístole?


R: La sístole es la contracción del corazón que impulsa la sangre desde las aurículas y los ventrículos hacia los vasos sanguíneos de los sistemas circulatorios izquierdo/corporal/sistémico y derecho/pulmonar/pulmonar.

P: ¿Cómo reciben las células musculares cardiacas el oxígeno y los nutrientes y eliminan los productos de desecho?


R: A diferencia de la mayoría de los demás tejidos del cuerpo, las células musculares cardiacas dependen de las arterias coronarias para recibir oxígeno y nutrientes y eliminar los productos de desecho directamente porque no hay tiempo para que se difundan.


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