Ansiedad: qué es, síntomas, causas y tratamiento

Descubre qué es la ansiedad, sus síntomas, causas y tratamientos efectivos para recuperar tu bienestar: diagnóstico, terapias y consejos prácticos.

Autor: Leandro Alegsa

La ansiedad es una reacción normal ante una amenaza percibida: es la angustia o inquietud mental que aparece cuando sentimos temor frente a un peligro real o imaginado. Muy a menudo, las personas con ansiedad también sienten preocupaciones persistentes sobre el futuro o sobre situaciones concretas. La ansiedad puede acompañarse de síntomas físicos, como tener dolor de cabeza o malestar estomacal, así como cambios en el sueño y en el comportamiento diario.

¿Qué es y cuándo se convierte en un problema?

La ansiedad es una emoción humana común y frecuentemente está relacionada con el miedo, el pánico y la respuesta de lucha o huida. Todos sentimos ansiedad en algún momento (antes de un examen, una entrevista de trabajo o un examen médico). Normalmente, ese malestar disminuye cuando la situación pasa.

Sin embargo, cuando la ansiedad es intensa, persistente o interfiere en la vida diaria (trabajo, relaciones, escuela), puede indicar un trastorno que requiere ayuda profesional. Estas condiciones se denominan trastornos de ansiedad y con frecuencia responden bien a la combinación de terapia y medicamentos.

Tipos comunes de trastornos de ansiedad

  • Trastorno de ansiedad generalizada (TAG): preocupación excesiva y sostenida sobre múltiples aspectos de la vida.
  • Trastorno de pánico: episodios intensos de miedo súbito con síntomas físicos fuertes.
  • Fobia específica: miedo marcado a un objeto o situación (alturas, animales, agujas, etc.).
  • Fobia social (trastorno de ansiedad social): miedo intenso a situaciones sociales o a ser juzgado.
  • Trastorno obsesivo‑compulsivo (TOC) y trastorno de estrés postraumático (TEPT): presentan rasgos de ansiedad importantes y requieren evaluación específica.

Síntomas de la ansiedad

Los síntomas varían según la persona. Pueden incluir manifestaciones emocionales, cognitivas, físicas y conductuales.

  • Síntomas cognitivos/emocionales: preocupación contínua, miedo irracional, sensación de peligro inminente, dificultad para concentrarse, baja autoestima, inseguridad.
  • Síntomas físicos: cansancio, tensión muscular, dolores de cabeza, problemas digestivos, náuseas, diarrea, sudoración, temblores, palpitaciones, hiperventilación.
  • Síntomas conductuales: evitación de situaciones (miedo a los lugares públicos o a socializar), conductas compulsivas, llanto frecuente, cambios en el apetito y en el sueño (pesadillas o patrones alterados).

Durante un ataque de ansiedad o de pánico son habituales: sudoración, temblores, palpitaciones, dificultad para respirar, sensación de pérdida de control, hormigueo en manos o pies y miedo intenso a sufrir un problema grave como un ataque al corazón.

Causas y factores de riesgo

La ansiedad surge por una combinación de factores:

  • Biológicos: genética, desequilibrios químicos en el cerebro (neurotransmisores), enfermedades crónicas.
  • Psicológicos: rasgos de personalidad (por ejemplo, tendencia al perfeccionismo), experiencias tempranas de estrés o trauma.
  • Ambientales: eventos estresantes (pérdida de empleo, duelo, accidentes), presión laboral o familiar, consumo de sustancias (cafeína, alcohol, drogas).
  • Otros factores: problemas de sueño, dolor crónico o condiciones médicas que aumentan la vulnerabilidad.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico lo realiza un profesional de la salud (médico de familia, psiquiatra o psicólogo) mediante:

  • Historia clínica completa (síntomas, duración, impacto en la vida diaria).
  • Evaluación psicológica o escalas de ansiedad.
  • Descartar causas médicas (exámenes de sangre, tiroideo, etc.) y uso de sustancias que puedan mimetizar ansiedad.

Tratamientos disponibles

El tratamiento depende del tipo y la gravedad de la ansiedad. Muchas personas mejoran con intervenciones combinadas:

  • Terapia psicológica: la terapia cognitivo‑conductual (TCC) es la más estudiada y eficaz; también pueden ayudar terapia de exposición, terapia interpersonal, terapia de aceptación y compromiso (ACT) y otras modalidades.
  • Medicamentos: antidepresivos (SSRIs, SNRIs) suelen ser la primera opción para trastornos crónicos; ansiolíticos (benzodiacepinas) pueden usarse a corto plazo para crisis agudas; beta bloqueantes ayudan a controlar síntomas físicos puntuales. La elección y seguimiento deben hacerlos profesionales médicos.
  • Intervenciones de autocuidado: ejercicio regular, sueño adecuado, reducción de cafeína y alcohol, técnicas de relajación (respiración diafragmática, mindfulness) y manejo del estrés.
  • Grupos de apoyo y educación: informarse y compartir experiencias con otras personas puede ser útil.

Qué hacer durante un ataque de ansiedad

  • Respirar lentamente: inhalar 4 segundos, mantener 4 y exhalar 6–8 segundos.
  • Reconocer que es un ataque de ansiedad y que pasará; decirse frases tranquilizadoras.
  • Usar técnicas de grounding (por ejemplo, identificar 5 cosas que ves, 4 que puedes tocar, 3 que escuchas, 2 que hueles, 1 que saboreas) para volver al presente.
  • Buscar un lugar seguro y sentarse; evitar estimulantes (cafeína, tabaco).
  • Si los ataques son frecuentes o intensos, consultar a un profesional para tratamiento específico.

Prevención y hábitos saludables

  • Mantener actividad física regular (30 minutos al día ayuda a reducir la ansiedad).
  • Dormir las horas necesarias y establecer una rutina de sueño.
  • Practicar técnicas de relajación y mindfulness con regularidad.
  • Limitar el consumo de estimulantes y sustancias psicoactivas.
  • Construir una red de apoyo social y aprender estrategias de afrontamiento.

Cuándo buscar ayuda profesional

Consulte con un profesional si:

  • La ansiedad interfiere con las actividades diarias o las relaciones.
  • Experimenta ataques de pánico recurrentes.
  • Tiene pensamientos de hacerse daño o siente desesperanza.
  • No mejora con cambios en el estilo de vida o manejo propio.

Pronóstico

Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas con trastornos de ansiedad mejoran significativamente. Algunos necesitan tratamiento a largo plazo; otros encuentran alivio con terapia breve y cambios en el estilo de vida. Buscar ayuda pronto mejora las probabilidades de una recuperación más rápida y completa.

Chica con aspecto asustado, sufriendo de ansiedad  Zoom
Chica con aspecto asustado, sufriendo de ansiedad  

Medicina

Estos síntomas, más o menos, definen la ansiedad, pero también pueden ser signos de otros problemas, por lo que el primer puerto de escala tiene que ser un médico u otro profesional de la salud. Ellos podrán definir cuál es exactamente el problema y proponer el tratamiento adecuado.

El tratamiento de primera línea de un médico suele ser la medicación basada en fármacos; por ejemplo, antidepresivos, pastillas contra la ansiedad y betabloqueantes. Estos pueden ser muy eficaces, pero todos tienen efectos secundarios, algunos peores que otros. Esto puede desanimar a la gente a seguir con ellos. Tenga en cuenta, sin embargo, que muchos fármacos que se han tomado durante un tiempo prolongado, deben dejarse de tomar de una manera especial (normalmente, con la ayuda de un médico); la simple interrupción del fármaco puede provocar síntomas de abstinencia.

Otras terapias no farmacológicas se están haciendo populares como; la autohipnosis, la meditación, el yoga, la terapia cognitiva conductual, el asesoramiento, la acupuntura, etc. Se trata de terapias para ayudar a las personas a "gestionar" o "hacer frente" a su ansiedad y/o ataques de ansiedad.

Pero, ¿qué pasa con la(s) causa(s) subyacente(s) de la ansiedad? Los dos tipos de tratamiento anteriores se centran en reducir los síntomas de la ansiedad, o bien, en ayudar a la persona a sobrellevar su trastorno. No parecen hacer nada sobre la(s) condición(es) subyacente(s) que está(n) causando la ansiedad.

Y el propio "miedo" a otro ataque de ansiedad puede provocar uno. Mientras exista este miedo irracional es muy difícil detener los ataques y resolver la ansiedad general. Eliminar este miedo puede prevenir nuevos ataques y deshacerse de la ansiedad general de forma mucho más eficaz.


 

Trastornos de ansiedad

Los trastornos de ansiedad son cualquier tipo de trastorno causado por una gran cantidad de ansiedad. Hay muchos trastornos diferentes, cada uno de los cuales puede ser diagnosticado por un profesional capacitado. Algunos ejemplos de estos trastornos son

Trastornos cerebrales

  • Trastorno obsesivo-compulsivo: es cuando alguien está obsesionado con pensamientos intrusivos (no deseados) que hacen que la persona realice ciertas acciones (compulsiones) que no quiere hacer pero que se siente forzada a hacerlo, de lo contrario siente que algo malo le sucederá o que los pensamientos no desaparecerán a menos que responda a ellos realizando rituales.
  • Trastorno de estrés postraumático: es cuando alguien lo pasa muy mal al intentar superar un suceso muy aterrador que le ocurrió en el pasado y cuando piensa en él, le provoca ataques de ansiedad. Por ejemplo, alguien con TEPT ha sufrido un accidente de coche en el pasado y evita conducir o montar en coche y, en cambio, prefiere caminar, coger el tren o, a veces, viajar en autobús para sentirse seguro.

Miedo a cosas específicas

  • Miedo a ciertos animales: La aracnofobia es el miedo a las arañas
  • Miedo a determinadas situaciones: La agorafobia es el miedo a las multitudes (y a no poder escapar fácilmente), la acrofobia es el miedo a las alturas
  • Miedo a los puentes: La gefirofobia es el miedo a los puentes que las personas que lo padecen conducen a menudo por los puentes, o si van como pasajeros, se sentirán muy ansiosos si el conductor los cruza por un puente.
  • Los generalizados, como el trastorno de estrés postraumático (que se da en personas que han estado expuestas con frecuencia a situaciones estresantes, como las guerras).
  • Hay muchas más que no figuran en esta lista. Consulte la lista de fobias para saber más.

General

  • El Trastorno de Ansiedad Generalizada es la preocupación excesiva por muchas cosas.
  • El trastorno de pánico es cuando una persona sufre ataques de pánico aleatorios, a menudo puede conducir a la agorafobia.

 

Tratamientos no médicos y religiosos

El estado de ansiedad puede calmarse con la devoción del Rosario que permite a la persona rezar y meditar con una gran sensación de paz.


 

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Preguntas y respuestas

P: ¿Qué es la ansiedad?


R: La ansiedad es un sentimiento de angustia o intranquilidad mental causado por el miedo al peligro o a la desgracia.

P: ¿Cuáles son algunos de los síntomas físicos asociados a la ansiedad?


R: Los síntomas físicos asociados a la ansiedad pueden incluir dolores de cabeza, malestar estomacal, cansancio/agotamiento, incapacidad para relajarse y dolores musculares.

P: ¿Existen efectos a largo plazo de la ansiedad?


R: Sí, si alguien sufre periodos severos y prolongados de ansiedad puede derivar en un trastorno de ansiedad que puede tratarse mediante terapia y medicamentos.

P: ¿Cuáles son algunos de los síntomas generales de la ansiedad?


R: Los síntomas generales de la ansiedad pueden ser la falta de confianza, la baja autoestima, el miedo a los lugares públicos o a socializar, el comportamiento compulsivo, la preocupación por cometer errores, las pesadillas y los trastornos del sueño.

P: ¿Cuáles son los signos habituales durante un ataque de ansiedad?


R: Los signos habituales durante un ataque de ansiedad incluyen sudoración, temblores y sacudidas, palpitaciones (latidos rápidos del corazón), falta de aliento o hiperventilación (respirar demasiado rápido), hormigueo en manos y pies, así como la sensación de que algo malo va a suceder.

P: ¿Cómo afecta el nivel de estrés de una persona a su experiencia con los sentimientos de ansiedad?


R: La cantidad de estrés necesaria para provocar sentimientos de ansiedad variará de una persona a otra, pero podría incluir cosas como la pérdida del trabajo o la muerte de un ser querido.

P: ¿Hay alguna forma de reducir los sentimientos de ansiedad con el tiempo?


R: En la mayoría de los casos sí, para muchas personas sus sentimientos de ansiedad se calmarán con el tiempo sin necesidad de intervención médica y volverán a su estado normal.


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