Aspirina (ácido acetilsalicílico): guía, usos, riesgos y dosis

Aspirina (ácido acetilsalicílico): guía completa sobre usos (dolor, fiebre, prevención cardíaca), dosis, efectos secundarios y riesgos para su uso seguro.

Autor: Leandro Alegsa

La aspirina (ácido acetilsalicílico) es un fármaco ampliamente utilizado con varias acciones: analgésica (alivia el dolor), antipirética (reduce la fiebre) y antiinflamatoria (reduce la inflamación). También tiene un efecto antiplaquetario: inhibe la función de las plaquetas y, por tanto, disminuye la formación de coágulos; por esa razón se utiliza para prevenir los ataques al corazón y otros eventos trombóticos. La aspirina es uno de los medicamentos más usados en el mundo.

Cómo actúa

La aspirina bloquea de forma irreversible la enzima ciclooxigenasa (COX), lo que reduce la producción de prostaglandinas (mediadores del dolor, la fiebre y la inflamación) y de tromboxano A2 (que favorece la agregación plaquetaria). Debido a este mecanismo, su efecto antiplaquetario dura varios días, hasta que el organismo produce nuevas plaquetas.

Usos principales

  • Alivio del dolor leve o moderado (dolores de cabeza, musculares, dentales).
  • Reducción de la fiebre.
  • Tratamiento de procesos inflamatorios leves (con otras medidas y según indicación médica).
  • Prevención de trombosis arterial: en dosis bajas se usa para prevenir infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares en pacientes con riesgo o con antecedentes (prevención secundaria).

Dosis habituales (orientativas)

Las dosis y la pauta deben ajustarse por un profesional sanitario según la indicación y el paciente. A modo orientativo:

  • Dosis analgésica/antipirética en adultos: 325–1000 mg cada 4–6 horas según necesidad. No superar 3 000–4 000 mg en 24 horas salvo indicación médica.
  • Dosis antiplaquetaria (prevención cardiovascular): dosis bajas, habitualmente 75–100 mg al día (en algunos países 81 mg diarios).
  • Niños: la aspirina generalmente no se recomienda en niños o adolescentes con infecciones virales por el riesgo de síndrome de Reye. Cuando se prescribe en pediatría por indicación específica se calcula por peso (por ejemplo 10–15 mg/kg cada 4–6 horas), pero esta decisión debe tomarla un pediatra.

Importante: No sustituya ni modifique la dosis sin consultar a un profesional de la salud.

Efectos secundarios y riesgos

  • Trastornos digestivos: dolor abdominal, acidez, náuseas, y riesgo de úlceras y sangrado gástrico o intestinal.
  • Sangrados: al disminuir la agregación plaquetaria, aumenta el riesgo de hemorragias (más con anticoagulantes o en pacientes con trastornos de la coagulación).
  • Tinnitus (zumbido en los oídos) y vértigo: pueden ser signos de sobredosis por salicilatos.
  • Reacciones alérgicas: desde erupciones cutáneas hasta broncoespasmo en personas asmáticas sensibles (síndrome aspirina-exacerbada de asma).
  • Efectos renales y hepáticos: en dosis altas o con uso prolongado puede afectar riñones y, en pacientes vulnerables, el hígado.
  • Síndrome de Reye en niños: una complicación rara pero grave asociada al uso de aspirina en niños o adolescentes con infecciones virales; puede provocar insuficiencia hepática y edema cerebral.

Contraindicaciones y precauciones

  • No tomar aspirina sin consejo médico si tiene enfermedad renal o hepática grave, trastornos hemorrágicos (como hemofilia), antecedentes de úlcera péptica activa o alergia al ácido acetilsalicílico o a otros AINEs (por ejemplo ibuprofeno o naproxeno).
  • En personas con asma que empeora con la aspirina, debe evitarse cualquier antiinflamatorio relacionado.
  • Pacientes con gota o hiperuricemia (ácido úrico elevado) deben consultar al médico; la aspirina puede alterar la excreción de ácido úrico según la dosis.
  • En diabetes o hipertensión, su uso debe valorarse por el riesgo-beneficio y por interacciones con otros tratamientos.
  • Embarazo: evitar en el tercer trimestre porque puede provocar sangrado fetal y cierre prematuro del conducto arterial; en el primer y segundo trimestre usar solo si lo indica un profesional.
  • Cirugía: si va a someterse a una operación programada, informe al cirujano; suele recomendarse suspender la aspirina varios días antes para reducir el riesgo de sangrado (consultar plazos con el médico).

Interacciones importantes

  • Anticoagulantes (p. ej. warfarina) y otros antiplaquetarios: aumentan el riesgo de hemorragia.
  • Otros AINEs: el ibuprofeno puede disminuir el efecto antiplaquetario de la aspirina si se toman conjuntamente.
  • Antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): pueden aumentar el riesgo de sangrado gastrointestinal.
  • Alcohol: incrementa el riesgo de daño gástrico y sangrado.

Sobredosis y señales de alarma

La intoxicación por salicilatos puede causar náuseas, vómitos, tinnitus, mareo, respiración rápida, fiebre, confusión y, en casos graves, convulsiones o coma. Si sospecha una sobredosis o aparece sangrado inusual, dificultad para respirar, dolor abdominal intenso o signos neurológicos, busque atención médica de inmediato o contacte a servicios de urgencia.

Historia y datos adicionales

La aspirina fue sintetizada por primera vez en Alemania en 1897. La compañía Bayer registró la marca "aspirina" en muchos países; en algunos lugares la palabra se ha convertido en el nombre genérico del medicamento.

Consejos prácticos

  • Use la menor dosis eficaz durante el menor tiempo necesario.
  • Si toma aspirina a diario para prevención cardiovascular, siga las indicaciones de su médico y realice controles periódicos.
  • No administre aspirina a menores con fiebre o síntomas de infección viral sin consultar a un pediatra.
  • Informe siempre a su médico y farmacéutico de todos los medicamentos que toma (prescritos y sin receta), así como de sus antecedentes de enfermedades y alergias.

La información anterior es de carácter general y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. Consulte a un médico o farmacéutico si tiene dudas sobre el uso, la dosis o los riesgos de la aspirina en su caso particular.

Preguntas y respuestas

P: ¿Para qué se utiliza la aspirina?


R: La aspirina se utiliza sobre todo como analgésico o para reducir la fiebre o la inflamación. También tiene un efecto antiagregante plaquetario que reduce el número de plaquetas en la sangre y disminuye la coagulación sanguínea, por lo que resulta útil para prevenir los infartos de miocardio.

P: ¿Es la aspirina uno de los medicamentos más utilizados en el mundo?


R: Sí, la aspirina es uno de los medicamentos más utilizados en el mundo.

P: ¿Tiene efectos secundarios tomar aspirina?


R: Sí, existen algunos posibles efectos secundarios de este medicamento. Por ejemplo, en grandes cantidades puede dañar los riñones. Los niños que toman aspirina pueden desarrollar el síndrome de Reye, que hace que el hígado se vuelva graso y no funcione correctamente y también que el cerebro se agrande. El síndrome de Reyes puede ser mortal, pero la mayoría de los niños sobreviven a él con tratamiento.

P: ¿Quién no debe tomar aspirina sin consultar antes a un médico?


R: Las personas con enfermedades pulmonares, renales, gota, hiperuricemia (cantidades elevadas de ácido úrico en la sangre), hemofilia (un trastorno de la coagulación de la sangre), diabetes o hipertensión arterial no deben tomar aspirina salvo por consejo de un profesional médico cualificado. Tampoco deben tomarla las personas alérgicas a ella, al ibuprofeno o al naproxeno. Las personas asmáticas a las que la aspirina provoque ataques deben evitar el uso de cualquier antiinflamatorio basado en ella.

P: ¿Cuándo se inventó la aspirina?


R: La aspirina se inventó en Alemania en 1897.

P: ¿Tiene Bayer una marca registrada sobre la "aspirina"?


R: Sí, Bayer tiene una marca registrada sobre el nombre comercial "aspirina" en 80 países; sin embargo, "aspirina" se sigue considerando como nombre común para este medicamento también en otros países.


Buscar dentro de la enciclopedia
AlegsaOnline.com - 2020 / 2025 - License CC3