El sistema urinario (el tracto urinario) es un sistema de órganos que produce la orina/el pis y la elimina del cuerpo. Su función principal es filtrar y eliminar productos de desecho, regular el volumen y la composición de los líquidos corporales y mantener el equilibrio de electrolitos y el pH.
Órganos que lo componen
El sistema urinario está formado por varios órganos que actúan de forma coordinada:
- Riñones: son dos órganos en forma de frijol, situados a ambos lados de la columna vertebral. Filtran la sangre proveniente de los vasos sanguíneos, eliminan desechos y producen la orina.
- Uréteres: conductos que transportan la orina desde cada riñón hasta la vejiga.
- Vejiga urinaria: saco muscular que almacena la orina hasta que se excreta.
- Uretra: conducto que permite la salida de la orina al exterior durante la micción.
Cómo se forma la orina
La formación de la orina en los riñones ocurre en cada nefrón (unidad funcional del riñón) mediante tres procesos principales:
- Filtración: la sangre entra en el glomérulo y se filtra, separando el plasma sanguíneo de células y proteínas grandes. El filtrado inicial contiene agua, glucosa, electrolitos y desechos como la urea y la creatinina.
- Reabsorción: a lo largo del túbulo renal, el organismo recupera sustancias útiles (agua, glucosa, aminoácidos, parte de los iones) y las devuelve a la circulación sanguínea.
- Secreción: sustancias adicionales (como iones de hidrógeno, potasio y ciertos fármacos) se secretan desde la sangre hacia el túbulo para ser eliminadas.
El líquido final que queda en los túbulos pasa a los cálices y pelvis renal, viaja por los uréteres a la vejiga y, cuando se vacía, sale por la uretra como orina/el pis.
Composición típica de la orina
La orina está formada principalmente por agua (aprox. 95 %) y contiene sustancias disueltas:
- Productos de desecho: urea, ácido úrico, creatinina.
- Electrolitos: sodio, potasio, cloro, calcio, fosfato.
- Pequeñas cantidades de proteínas o células en condiciones normales (si aparecen en exceso pueden indicar enfermedad).
Enfermedades y alteraciones comunes
- Infecciones del tracto urinario (ITU): causan dolor al orinar, urgencia miccional y, a veces, fiebre. Son más comunes en mujeres.
- Cálculos renales (litiasis): depósitos minerales que pueden provocar dolor intenso, sangre en la orina y obstrucción.
- Insuficiencia renal aguda o crónica: pérdida rápida o progresiva de la función renal que puede requerir tratamiento médico intensivo o diálisis.
- Incontinencia urinaria: pérdida involuntaria de orina, frecuente en ancianos y mujeres tras embarazo/parto.
Pruebas diagnósticas
- Análisis de orina (urocultivo): detecta infecciones, glucosa, proteínas y sangre en la orina.
- Pruebas de sangre: creatinina y urea para estimar la función renal; cálculo del filtrado glomerular (TFG).
- Imágenes: ecografía renal, TAC o urografía para ver riñones, cálculos o anomalías estructurales.
Cuidados y prevención
- Beber suficiente agua a lo largo del día para ayudar a eliminar desechos y prevenir cálculos y algunas infecciones.
- Evitar retener la orina con frecuencia; orinar cuando exista necesidad.
- Mantener buena higiene genital y, si procede, vaciar la vejiga tras las relaciones sexuales para reducir el riesgo de ITU.
- Controlar enfermedades crónicas como la diabetes y la hipertensión, que afectan la función renal.
- Seguir las indicaciones médicas sobre fármacos y contraste radiológico, que pueden afectar a los riñones.
Cuándo consultar al médico
Acudir a urgencias o a su médico si presenta:
- Dolor intenso en la zona lumbar o en el costado.
- Orina con sangre visible.
- Fiebre con síntomas urinarios (p. ej., dolor o ardor al orinar).
- Disminución marcada de la cantidad de orina o hinchazón generalizada.
El conocimiento básico del sistema y sus órganos ayuda a reconocer problemas tempranos y a mantener una función renal saludable a lo largo de la vida.
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