El útero o matriz forma parte del sistema reproductor del cuerpo femenino. El útero es el lugar donde crece el bebé durante nueve meses de embarazo. Es un órgano con forma de pera dentro de la mujer. Se encuentra detrás de la vejiga y delante del recto. El útero pesa 70 gramos. El endometrio es el tejido que recubre el útero. Una hormona llamada estrógeno hace que el endometrio se engrose con sangre y líquido. Este revestimiento uterino proporciona al bebé en crecimiento lo que necesita para crecer. El endometrio sale del útero con el flujo mensual de sangre (menstruación). El endometrio vuelve a formarse. Esto ocurre cada 28 días. El número de días puede ser diferente para cada mujer. El óvulo fecundado se desplaza por la trompa de Falopio hasta el útero. A continuación, se fijará al endometrio.

Anatomía del útero

  • Ubicación: situado en la pelvis, por detrás de la vejiga y por delante del recto.
  • Forma y tamaño: tiene forma de pera; su tamaño y peso varían según la edad y los embarazos previos (en mujeres no embarazadas suele medir unos 7–8 cm y pesar entre 50–80 g, pero puede aumentar notablemente durante el embarazo).
  • Partes principales:
    • Fondo: la parte superior redondeada.
    • Cuerpo: la porción principal donde ocurre la implantación.
    • Istmo: zona de transición entre cuerpo y cuello.
    • Cuello uterino (cérvix): extremo inferior que conecta con la vagina; durante el parto se dilata para permitir el paso del bebé.
  • Capas del órgano:
    • Endometrio: mucosa interna que cambia cada ciclo menstrual y donde se implanta el embrión.
    • Mio­metrio: músculo grueso responsable de las contracciones durante el parto y también de las contracciones menstruales.
    • Perimetrio: capa externa serosa que recubre el útero.
  • Irrigación y nervios: recibe sangre principalmente de las arterias uterinas; está inervado por ramas autónomas que regulan el dolor y las contracciones.

Funciones del útero

  • Alojamiento y protección del embarazo: el útero nutre y protege al embrión y al feto a través del desarrollo de la placenta y del aporte sanguíneo.
  • Ciclo menstrual: el endometrio se prepara cada ciclo para una posible implantación y, si no hay embarazo, se desprende en forma de menstruación.
  • Participación en el parto: las contracciones del miometrio ayudan a expulsar al bebé durante el trabajo de parto.
  • Función endocrina-local: el útero responde a hormonas como los estrógenos y la progesterona; también libera sustancias locales que influyen en la receptividad endometrial.

Ciclo menstrual: fases y hormonas

El ciclo menstrual típico dura alrededor de 28 días, aunque el intervalo puede variar entre mujeres. Se divide en tres fases principales:

  • Fase menstrual (días 1–5 aprox.): si no hay fecundación, el endometrio se desprende y se elimina como sangrado menstrual (menstruación).
  • Fase proliferativa o folicular (día 6–14 aprox.): los niveles de estrógeno aumentan; el endometrio se regenera y se engrosa para prepararse para un posible embarazo.
  • Fase secretora o lútea (día 15–28 aprox.): después de la ovulación, la progesterona hace que el endometrio se vuelva más receptivo para la implantación; si no hay implantación, los niveles hormonales bajan y comienza la menstruación.

La ovulación (liberación del óvulo desde el ovario) suele ocurrir hacia la mitad del ciclo. Si el óvulo es fecundado en la trompa de Falopio, viaja al útero y se implanta en el endometrio, iniciando el embarazo.

Fecundación e implantación

Tras la fecundación el embrión viaja por la trompa de Falopio hasta el útero. Cuando llega al endometrio —preparado por hormonas— se produce la implantación. A partir de ahí, se formará la placenta que conectará al feto con la madre para el intercambio de nutrientes y desechos.

Variaciones normales y cambios durante la vida

  • Durante la adolescencia el útero crece y se adapta a los ciclos menstruales.
  • En el embarazo el útero puede aumentar de tamaño y peso muchas veces su medida habitual.
  • Tras la menopausia el útero suele disminuir de tamaño; el endometrio se vuelve más fino por la disminución de hormonas.

Problemas comunes relacionados con el útero

  • Miomas uterinos (fibromas): tumores benignos del músculo uterino que pueden causar sangrado abundante o molestias.
  • Endometriosis: tejido similar al endometrio fuera del útero que provoca dolor pélvico y a veces infertilidad.
  • Adenomiosis: presencia de tejido endometrial dentro del miometrio, asociada a dolor y sangrados intensos.
  • Prolapso uterino: descenso del útero hacia la vagina por debilidad de los músculos y ligamentos pélvicos.
  • Cáncer de endometrio o cervical: señales de alarma incluyen sangrado vaginal anormal, dolor pélvico, o flujo inusual; requieren evaluación médica.

Cuándo consultar al médico

Consulte con su profesional de salud si presenta:

  • Sangrado menstrual muy abundante o que interfiere con la vida diaria.
  • Dolor pélvico intenso o persistente.
  • Sangrado entre periodos, después de las relaciones sexuales o después de la menopausia.
  • Dificultad para quedar embarazada si lo desea.

En resumen, el útero es un órgano central en la reproducción femenina: aloja al embarazo, participa en el ciclo menstrual y su salud influye en la fertilidad y el bienestar general. Mantener controles ginecológicos regulares ayuda a detectar y tratar problemas a tiempo.