Placenta: estructura, funciones y clasificación en mamíferos
Placenta en mamíferos: órgano temporal que conecta madre y feto; explica su estructura, desarrollo, funciones (intercambio, endocrina, inmunitaria) y clasificación por forma e invasión tisular.
La placenta es un órgano temporal que se desarrolla en el útero durante el embarazo de muchas mamíferas. Actúa como interfase entre la circulación materna y la fetal, permitiendo el intercambio de gases, nutrientes y residuos, produciendo hormonas y participando en la protección inmunitaria del feto. Está unida a la pared uterina y conectada al feto mediante el cordón umbilical. Tras el nacimiento del bebé, la placenta se separa del útero y es expulsada en un proceso llamado alumbramiento.
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10 ImágenesEstructura y desarrollo
La placenta se forma a partir de tejidos maternos y fetales tras la implantación del embrión. Sus componentes principales incluyen:
- Porción fetal: compuesta por el trofoblasto y las vellosidades coriónicas que forman la placa coriónica y la placa fetal.
- Porción materna: la decidua basal, que es la capa endometrial transformada por la implantación.
- Cordón umbilical: contiene los vasos sanguíneos que conectan la circulación fetal con la placenta.
Durante la gestación las vellosidades se ramifican formando una extensa superficie de intercambio. El grado de invasión del trofoblasto en el tejido materno varía según la especie y determina el tipo de implantación.
Funciones principales
- Intercambio de gases: permite la transferencia de oxígeno hacia el feto y la eliminación de dióxido de carbono.
- Transporte de nutrientes: glucosa, aminoácidos, lípidos, electrolitos y diversas vitaminas necesarias para el crecimiento fetal.
- Eliminación de residuos: transfiere productos metabólicos fetales hacia la circulación materna para su eliminación.
- Función endocrina: sintetiza hormonas como la gonadotropina coriónica, progesterona y estrógenos que mantienen el embarazo.
- Protección inmunitaria: modula la respuesta inmune materna y permite el paso selectivo de anticuerpos maternos (inmunidad pasiva).
Clasificación
La placenta puede clasificarse según su forma y según el grado de contacto/invasión entre tejidos fetales y maternos:
- Por la distribución en la superficie uterina:
- Discoidal (humana): una sola área densa de intercambio.
- Difusa (caballos, cerdos): múltiples áreas distribuidas.
- Cotiledonaria (rumiantes): varias unidades llamadas cotiledones.
- Zona (perros y gatos): banda circunferencial de intercambio).
- Por el grado de invasión:
- Hemocorial: la sangre materna baña directamente las vellosidades (humana).
- Endoteliochorial: barrera más gruesa, la sangre materna queda dentro de vasos endoteliales (algunos carnívoros).
- Epiteliocorial: varias capas de separación entre sangre materna y fetal (rumiantes, cerdos).
Eventos al final del embarazo y posparto
- Al término del parto, la placenta se desprende de la pared uterina y es expulsada; este proceso se denomina alumbramiento.
- Tras el nacimiento, la manipulación del cordón umbilical y el momento del pinzamiento o corte influyen en el volumen de sangre transferido al neonato (transfusión placentaria).
- En muchos controles obstétricos se inspecciona la placenta para detectar signos de infección, restos placentarios o malformaciones que puedan explicar hemorragias o problemas neonatales.
Importancia clínica
La placenta es clave en la salud materna y fetal; sus alteraciones pueden originar complicaciones obstétricas:
- Placenta previa: implantación baja que cubre parcial o totalmente el orificio cervical, con riesgo de hemorragia.
- Desprendimiento prematuro (abruptio placentae): separación parcial o total antes del parto, que puede ser potencialmente grave.
- Spectrum de placenta accreta: implantación anormalmente profunda que dificulta la separación tras el parto.
- Infecciones placentarias: agentes como TORCH pueden afectar desarrollo fetal o producir inflamación placentaria.
- Estudios diagnósticos: la evaluación placentaria macroscópica y microscópica aporta información sobre causas de parto prematuro, crecimiento intrauterino restringido o muerte fetal.
Investigación y aplicaciones
- El cordón umbilical y la sangre placentaria son fuentes de células madre hematopoyéticas empleadas en trasplantes.
- La placenta y sus derivados se estudian en investigación obstétrica, inmunología y terapias regenerativas, aunque muchas aplicaciones clínicas requieren validación científica rigurosa.
- La excreción y metabolismo de fármacos durante el embarazo se estudian teniendo en cuenta la barrera placentaria y su capacidad de transporte.
En resumen, la placenta es un órgano multifuncional esencial para la gestación: facilita el intercambio materno‑fetal, produce hormonas que sostienen el embarazo y contribuye a la protección inmunitaria del feto. Su estudio y cuidado son fundamentales para la salud materno‑fetal.
Funciones
La placenta alimenta al bebé y elimina sus desechos
El bebé en el útero obtiene todo lo que necesita a través de la placenta. El oxígeno viaja en la sangre de la madre desde sus pulmones hasta la placenta y luego en la sangre del bebé a través del cordón umbilical hasta el bebé. Los residuos de dióxido de carbono recorren la misma ruta en sentido inverso, desde la sangre del bebé hasta la sangre de la madre y hacia fuera a través de sus pulmones. Las moléculas de nutrientes (azúcares, grasas, proteínas y vitaminas) viajan a través de su sangre desde su tracto digestivo hasta la placenta, y luego en la sangre del bebé hasta el bebé, y los productos de desecho viajan de vuelta a sus riñones para su eliminación.
La placenta protege a la madre y al feto
Uno de los trabajos de la placenta es asegurarse de que la sangre de la madre y del feto nunca se mezclen. La placenta actúa como una superficie de intercambio entre la madre y el feto. Los nutrientes y el oxígeno pasan de un torrente sanguíneo al otro sólo por difusión. Si la sangre de la madre y del feto se mezclaran, podría ser mortal para ambos. Si la madre y el feto tuvieran tipos de sangre diferentes, ambos podrían morir si su sangre se mezclara.
La barrera placentaria protege al feto
La placenta tiene dos partes, una de las cuales es genética y biológicamente parte del feto, la otra parte de la madre. Está implantada en la pared del útero, donde recibe los nutrientes y el oxígeno de la sangre de la madre y expulsa los desechos. Esto forma una barrera llamada barrera placentaria, que filtra algunas sustancias que podrían dañar al feto.
Sin embargo, la barrera placentaria no es capaz de proteger al feto de todo lo que pueda perjudicarle. Por ejemplo, el alcohol atraviesa la barrera placentaria y llega al feto. Por eso, beber alcohol durante el embarazo puede provocar el síndrome alcohólico fetal. La placenta tampoco es capaz de filtrar muchas otras cosas. Las sustancias químicas que pueden atravesar la barrera placentaria y dañar al feto se denominan teratógenos. Algunos virus también pueden atravesar esta barrera e infectar al feto. El lado bueno es que muchos de los anticuerpos de la madre pueden atravesar la placenta, y éstos pueden ayudar al bebé a resistir las enfermedades en su primer año.
La placenta produce hormonas
A lo largo del embarazo, la placenta produce hormonas que viajan por la sangre de la madre y ayudan a su cuerpo a adaptarse al embarazo. Una de estas hormonas se detecta en las pruebas de embarazo; también es responsable de las náuseas que muchas mujeres experimentan al principio del embarazo ("náuseas matutinas"). Una vez que el bebé está listo para nacer, la placenta produce hormonas que estimulan el parto.
Órganos similares a la placenta en otros animales
Los mamíferos que ponen huevos (el equidna y el ornitorrinco) y los mamíferos marsupiales producen un tipo de placenta que proporciona nutrientes principalmente del saco del huevo, en lugar de la sangre de la madre. Se sitúa en el cuerpo de la hembra de forma similar a los mamíferos euterios. Los no mamíferos que dan a luz a crías vivas en lugar de poner huevos (algunas serpientes y lagartos, e incluso algunos peces), también han desarrollado sistemas de desarrollo interno con un tejido similar a la placenta: son ejemplos de evolución convergente.
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es la placenta?
R: La placenta es un órgano temporal en el útero (matriz) de las hembras mamíferas embarazadas.
P: ¿Cuáles son las principales funciones de la placenta?
R: Las principales funciones de la placenta son transferir el oxígeno y los nutrientes de la sangre de la madre a la del bebé, y devolver las moléculas de desecho de la sangre del bebé a la de la madre. También protege al bebé de las sustancias nocivas presentes en la sangre de la madre y produce hormonas que favorecen el embarazo.
P: ¿Cómo está unida a la madre y al bebé?
R: La placenta está unida a la pared del útero y conectada al bebé por los grandes vasos sanguíneos del cordón umbilical.
P: ¿Qué ocurre después del nacimiento?
R: Tras el nacimiento, tanto la placenta como el cordón umbilical son expulsados del útero. En este momento se les suele llamar posparto.
P: ¿Tiene alguna otra función además de la de transferir oxígeno y nutrientes?
R: Sí, también protege al bebé de las sustancias nocivas de la sangre de la madre, además de producir hormonas que favorecen el embarazo.
P: ¿Hay algo más que salga con él cuando se va después del parto?
R: Sí, cuando sale después del nacimiento lo hace acompañado del cordón umbilical que los unía antes del nacimiento.
P: ¿Cómo llama la gente a estas dos cosas juntas una vez que salen después del nacimiento? R: La gente suele referirse a ellas como "posparto" cuando salen juntas después del nacimiento.
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Autor
AlegsaOnline.com Placenta: estructura, funciones y clasificación en mamíferos Leandro Alegsa
URL: https://es.alegsaonline.com/art/77192

