La placenta es un órgano temporal que se desarrolla en el útero durante el embarazo de muchas mamíferas. Actúa como interfase entre la circulación materna y la fetal, permitiendo el intercambio de gases, nutrientes y residuos, produciendo hormonas y participando en la protección inmunitaria del feto. Está unida a la pared uterina y conectada al feto mediante el cordón umbilical. Tras el nacimiento del bebé, la placenta se separa del útero y es expulsada en un proceso llamado alumbramiento.

Estructura y desarrollo

La placenta se forma a partir de tejidos maternos y fetales tras la implantación del embrión. Sus componentes principales incluyen:

  • Porción fetal: compuesta por el trofoblasto y las vellosidades coriónicas que forman la placa coriónica y la placa fetal.
  • Porción materna: la decidua basal, que es la capa endometrial transformada por la implantación.
  • Cordón umbilical: contiene los vasos sanguíneos que conectan la circulación fetal con la placenta.

Durante la gestación las vellosidades se ramifican formando una extensa superficie de intercambio. El grado de invasión del trofoblasto en el tejido materno varía según la especie y determina el tipo de implantación.

Funciones principales

  • Intercambio de gases: permite la transferencia de oxígeno hacia el feto y la eliminación de dióxido de carbono.
  • Transporte de nutrientes: glucosa, aminoácidos, lípidos, electrolitos y diversas vitaminas necesarias para el crecimiento fetal.
  • Eliminación de residuos: transfiere productos metabólicos fetales hacia la circulación materna para su eliminación.
  • Función endocrina: sintetiza hormonas como la gonadotropina coriónica, progesterona y estrógenos que mantienen el embarazo.
  • Protección inmunitaria: modula la respuesta inmune materna y permite el paso selectivo de anticuerpos maternos (inmunidad pasiva).

Clasificación

La placenta puede clasificarse según su forma y según el grado de contacto/invasión entre tejidos fetales y maternos:

  • Por la distribución en la superficie uterina:
    • Discoidal (humana): una sola área densa de intercambio.
    • Difusa (caballos, cerdos): múltiples áreas distribuidas.
    • Cotiledonaria (rumiantes): varias unidades llamadas cotiledones.
    • Zona (perros y gatos): banda circunferencial de intercambio).
  • Por el grado de invasión:
    • Hemocorial: la sangre materna baña directamente las vellosidades (humana).
    • Endoteliochorial: barrera más gruesa, la sangre materna queda dentro de vasos endoteliales (algunos carnívoros).
    • Epiteliocorial: varias capas de separación entre sangre materna y fetal (rumiantes, cerdos).

Eventos al final del embarazo y posparto

  • Al término del parto, la placenta se desprende de la pared uterina y es expulsada; este proceso se denomina alumbramiento.
  • Tras el nacimiento, la manipulación del cordón umbilical y el momento del pinzamiento o corte influyen en el volumen de sangre transferido al neonato (transfusión placentaria).
  • En muchos controles obstétricos se inspecciona la placenta para detectar signos de infección, restos placentarios o malformaciones que puedan explicar hemorragias o problemas neonatales.

Importancia clínica

La placenta es clave en la salud materna y fetal; sus alteraciones pueden originar complicaciones obstétricas:

  • Placenta previa: implantación baja que cubre parcial o totalmente el orificio cervical, con riesgo de hemorragia.
  • Desprendimiento prematuro (abruptio placentae): separación parcial o total antes del parto, que puede ser potencialmente grave.
  • Spectrum de placenta accreta: implantación anormalmente profunda que dificulta la separación tras el parto.
  • Infecciones placentarias: agentes como TORCH pueden afectar desarrollo fetal o producir inflamación placentaria.
  • Estudios diagnósticos: la evaluación placentaria macroscópica y microscópica aporta información sobre causas de parto prematuro, crecimiento intrauterino restringido o muerte fetal.

Investigación y aplicaciones

  • El cordón umbilical y la sangre placentaria son fuentes de células madre hematopoyéticas empleadas en trasplantes.
  • La placenta y sus derivados se estudian en investigación obstétrica, inmunología y terapias regenerativas, aunque muchas aplicaciones clínicas requieren validación científica rigurosa.
  • La excreción y metabolismo de fármacos durante el embarazo se estudian teniendo en cuenta la barrera placentaria y su capacidad de transporte.

En resumen, la placenta es un órgano multifuncional esencial para la gestación: facilita el intercambio materno‑fetal, produce hormonas que sostienen el embarazo y contribuye a la protección inmunitaria del feto. Su estudio y cuidado son fundamentales para la salud materno‑fetal.