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Transmisión vertical (madre a hijo): causas, vías y prevención

Proceso por el cual una madre transmite una infección al feto o recién nacido durante el embarazo o el parto; causas, vías de transmisión, diagnóstico, prevención y consecuencias.

La transmisión vertical, también denominada transmisión madre a hijo (TMI), es el proceso por el cual una infección se transmite de la madre al feto durante el embarazo o en el momento del parto. Cuando la infección persiste y produce signos al nacer o anomalías, suele hablarse de infección congénita. La transmisión puede ocurrir en distintas fases gestacionales y sus consecuencias dependen del agente causal, del tiempo de exposición y del estado inmunitario materno.

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Características y vías de transmisión

Existen varias rutas por las que un patógeno puede alcanzar al feto o al recién nacido: la transmisión transplacentaria (a través de la placenta), la infección ascendente desde la vagina o cérvix, el contagio durante el trabajo de parto por contacto con fluidos maternos y la infección postnatal por lactancia o contacto cercano. El periodo de mayor riesgo varía según el microorganismo; algunas infecciones afectan más en el primer trimestre y otras en etapas tardías.

Agentes causales y ejemplos

Los agentes responsables son diversos: bacterias, virus, parásitos y, con menor frecuencia, hongos. Entre los ejemplos clínicos más conocidos figuran la sífilis, la toxoplasmosis, la rubéola, el citomegalovirus, el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el virus herpes simplex. Cada agente tiene un patrón propio de transmisión, riesgo de daño fetal y opciones terapéuticas.

Prevención, diagnóstico y tratamiento

La prevención se apoya en el cribado prenatal, la vacunación antes del embarazo (cuando procede), el tratamiento de infecciones maternas identificadas y medidas obstétricas específicas (por ejemplo, considerar cesárea en contagios activos de herpes genital). El diagnóstico combina pruebas serológicas maternas, técnicas de imagen fetal y, en casos seleccionados, estudios de líquido amniótico o exámenes microbiológicos del neonato. El tratamiento depende del agente: antibióticos para ciertas bacterias, antivirales para algunos virus y terapias dirigidas para parásitos.

Consecuencias y distinciones relevantes

Las consecuencias pueden ir desde ausencia de síntomas hasta malformaciones, retraso del crecimiento intrauterino, pérdida fetal o secuelas neurológicas y sensoriales. Se distingue la infección congénita (presente al nacer por contagio intrauterino) de la infección perinatal (adquirida durante el parto) y de la infección postnatal temprana. Algunas manifestaciones aparecen de forma inmediata, otras se revelan meses o años después.

Importancia en salud pública

La transmisión vertical es una prioridad para salud pública y obstetricia porque intervenciones relativamente simples —cribado sistemático, acceso a tratamiento, programas de vacunación y educación sanitaria— reducen significativamente la morbilidad neonatal. La atención prenatal regular y la coordinación entre atención primaria, obstetricia y pediatría son fundamentales para minimizar riesgos y detectar complicaciones tempranas.

Ejemplos

Estos son algunos ejemplos de infecciones que pueden transmitirse verticalmente.

Infecciones de transmisión sexual

Muchas (pero no todas) las infecciones de transmisión sexual (ITS) pueden transmitirse verticalmente. Las ITS que pueden transmitirse de la madre al feto son:

  • VIH (el virus que causa el SIDA)
  • Sífilis
    • La sífilis puede provocar abortos espontáneos, mortinatos, muertes infantiles y problemas en muchos órganos diferentes en los bebés que sobreviven
  • Chlamydia
    • Si no se trata, la clamidia puede provocar un parto prematuro, bajo peso al nacer e infecciones en los pulmones y los ojos del bebé
  • Virus del herpes simple
    • Este virus se contagia fácilmente si la madre se infecta por primera vez al final del embarazo, o si tiene ampollas de herpes en los genitales durante el parto
  • Gonorrea
    • Si no se trata, la gonorrea puede provocar abortos, partos prematuros, infecciones en el líquido que rodea al feto en el útero e infecciones oculares graves una vez que el bebé ha nacido
  • Virus del papiloma humano (VPH)
    • El VPH tiene más probabilidades de propagarse durante el parto si la madre tiene verrugas genitales durante el mismo

Hepatitis

Casi todos los tipos de hepatitis pueden transmitirse verticalmente. Las hepatitis C, D y E pueden contagiarse durante el embarazo o el parto.

La hepatitis B no se transmite durante el embarazo. Sin embargo, puede contagiarse durante el parto si el bebé entra en contacto con la sangre u otros fluidos corporales de su madre.

Infección por estreptococos del grupo B

En los países desarrollados, la infección por estreptococos del grupo B es la causa más común de infecciones bacterianas en los recién nacidos. Puede causar infecciones muy peligrosas para los recién nacidos, como meningitis, septicemia y neumonía. Estas infecciones pueden matar al recién nacido o causarle graves problemas de salud a largo plazo.

Otros ejemplos

  • Toxoplasmosis
    • Esta enfermedad está causada por un parásito. Puede provocar abortos y partos muertos. En los recién nacidos, puede causar discapacidad intelectual y problemas en el sistema nervioso central.
  • Varicela
    • Especialmente si la madre contrae la varicela en los primeros 7 meses de su embarazo, la varicela puede causar defectos de nacimiento
  • Sarampión
  • Rubéola (sarampión alemán)
    • Especialmente si la madre contrae la rubéola al principio de su embarazo, ésta puede causar sordera, problemas cardíacos, discapacidad intelectual y muchos otros problemas en su bebé
  • Listeriosis
  • Dengue
  • Fiebre del Zika
    • Los científicos creen que la fiebre del Zika provoca microcefalia (una cabeza más pequeña de lo habitual) en los recién nacidos
 

Cómo se propagan estas infecciones

Hay dos formas principales de contagio de las infecciones durante el embarazo o el parto.

A través de la placenta

La placenta rodea y protege al feto durante el embarazo. Impide que la sangre de la madre se mezcle con la del feto. Sin embargo, algunas infecciones pueden atravesar la placenta e infectar al feto. Esto se llama infección perinatal.

Estas infecciones son especialmente peligrosas porque afectan al feto mientras se está desarrollando. Por eso, muchas infecciones de transmisión vertical son más peligrosas para el feto al principio del embarazo. Todos los órganos importantes del feto empiezan a crecer cuando éste tiene nueve semanas, y son los que más crecen al principio del embarazo. Si el feto contrae una infección mientras se están desarrollando partes importantes de su cuerpo, la infección puede causar problemas en la forma en que esas partes del cuerpo crecen.

Estas infecciones también son peligrosas porque el feto no tiene un sistema inmunitario propio. Depende del sistema inmunitario de su madre. Si la madre tiene una infección que no ha sido tratada y su sistema inmunitario no puede combatir la infección, el feto tampoco podrá combatirla.

Durante el parto

Durante el embarazo, la placenta protege al feto de la sangre de su madre. Sin embargo, durante el parto, la placenta permanece en el útero mientras el bebé recorre el canal de parto. Mientras nace, la sangre de la madre y otros fluidos corporales entran en contacto con el bebé, y éste también toca los genitales de su madre. Por ello, las infecciones que se transmiten en la sangre, en los fluidos corporales o en las llagas de los genitales de la madre pueden infectar al bebé.

Las infecciones suelen ser más peligrosas para los recién nacidos y los bebés que para los adultos. Esto se debe a que el sistema inmunitario de un bebé tarda unos seis meses en desarrollarse completamente. Hasta que el sistema inmunitario del bebé no esté completamente desarrollado, no podrá combatir las infecciones tan bien como lo haría un adulto.

A veces, el tratamiento médico, como los antibióticos, puede evitar que el bebé contraiga infecciones que se propagan durante el parto.

 

Prevención

Algunas infecciones de transmisión vertical pueden prevenirse si la madre se vacuna antes de quedarse embarazada. Estas infecciones incluyen el VPH, la varicela, el sarampión y la rubeola. Sin embargo, aunque estas vacunas son comunes en los países desarrollados, muchas personas de los países en desarrollo no tienen una buena atención médica y no pueden vacunarse.

Otras infecciones de transmisión vertical, como la sífilis, pueden curarse con antibióticos antes de que la madre se quede embarazada.

Las infecciones de transmisión sexual pueden prevenirse a menudo manteniendo relaciones sexuales seguras.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos sugieren estas formas de prevenir las infecciones de transmisión vertical:

  • Antes de quedarse embarazada, la mujer debe hacerse la prueba de clamidia, gonorrea, VIH y otras infecciones de transmisión sexual
  • El médico de la mujer debe enseñarle a comer de forma segura para evitar contraer listeriosis o toxoplasmosis
  • Para evitar el contagio de la toxoplasmosis, las mujeres embarazadas no deben limpiar las cajas de arena de los gatos y deben usar guantes cuando trabajen en el jardín (el parásito que causa la toxoplasmosis puede propagarse a través de las heces de los gatos)

La Organización Mundial de la Salud afirma que las madres seropositivas pueden reducir el riesgo de que su bebé contraiga el VIH por transmisión vertical al 2% si:

  • La madre toma medicamentos para el VIH durante el embarazo
  • El bebé recibe medicamentos para el VIH durante 4-6 semanas después de nacer
  • La madre no amamanta a su bebé (el VIH puede propagarse a través de la leche materna)
 

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Autor

AlegsaOnline.com Transmisión vertical (madre a hijo): causas, vías y prevención

URL: https://es.alegsaonline.com/art/104760

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