El parto pretérmino, también llamado nacimiento prematuro, ocurre cuando un feto nace antes de completar las 37 semanas de gestación. La duración habitual de un embarazo humano a término es de unas 40 semanas contadas desde el primer día de la última regla; la cifra de 266 días desde la concepción suele emplearse en estudios clínicos. Para una definición práctica consulte definición y referencias sobre el cálculo de la gestación en duración del embarazo.
Clasificación y características
Los partos pretérmino se clasifican de forma habitual por edad gestacional en:
- Extremadamente pretérmino: menos de 28 semanas.
- Muy pretérmino: 28–32 semanas.
- Pretérmino moderado o tardío: 32–36 semanas.
La prematuridad se evalúa a partir del cálculo de semanas de gestación, frecuentemente estimadas desde la última menstruación o mediante ecografía precoz. Para información general sobre la duración media del embarazo vea datos promedio.
Causas y factores de riesgo
El parto pretérmino tiene causas múltiples y a menudo multifactoriales. Entre los factores de riesgo reconocidos se encuentran embarazos múltiples, infecciones maternas, anomalías uterinas, hipertensión inducida por el embarazo, diabetes mal controlada, tabaquismo, abuso de sustancias, edad materna muy joven o avanzada y antecedentes de partos pretérmino. Asimismo, ciertos procedimientos reproductivos y factores sóciales o económicos pueden aumentar la probabilidad. Para revisiones epidemiológicas consulte fuentes clínicas.
Diagnóstico y atención neonatal
Cuando se anticipa un parto pretérmino, el manejo obstétrico puede incluir hospitalización, medicamentos para madurar los pulmones fetales (corticosteroides), tocolíticos para retrasar el parto en determinados casos y profilaxis antibiótica si procede. Tras el nacimiento, los neonatos pretérmino pueden requerir cuidados en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN) con soporte respiratorio, termorregulación y nutrición especializada. La severidad de las complicaciones suele correlacionarse con la edad gestacional al nacer.
Prevención y manejo en el embarazo
La prevención combina medidas clínicas y públicas: control prenatal temprano y continuado, detección y tratamiento de infecciones, cesión del tabaquismo, control de enfermedades crónicas y programas de salud pública que reduzcan la desnutrición y mejoren el acceso a la atención. En mujeres con antecedente de parto pretérmino se usan estrategias específicas como progesterona vaginal o cerclaje del cuello uterino cuando están indicados.
Importancia, epidemiología y hechos notables
La prematuridad es una de las principales causas de morbimortalidad perinatal y representa un reto importante en salud pública. Las tasas varían entre países y dentro de regiones: por ejemplo, en ciertos informes de Estados Unidos la incidencia ha alcanzado alrededor del 12% en algunas años, con cifras absolutas que cambian con el tiempo y la metodología de cálculo; para cifras históricas y comparativas vea estadísticas nacionales. En países con recursos limitados, la falta de registración obstétrica y acceso a cuidados dificulta conocer la magnitud real; por ello organizaciones internacionales siguen indicadores alternativos, como la proporción de bajo peso al nacer, que están vinculados a la prematuridad y a la desnutrición materna (datos de países en desarrollo). Para revisiones y recomendaciones de organismos internacionales consulte guías y reportes.
En resumen, el parto pretérmino incluye un amplio espectro de situaciones clínicas con diferentes consecuencias a corto y largo plazo. La colaboración entre cuidados prenatales, intervenciones sanitarias basadas en evidencia y políticas públicas mejora los resultados neonatales y reduce el impacto de la prematuridad en poblaciones vulnerables.

