La temperatura es lo caliente o frío que está algo. Nuestro cuerpo puede sentir la diferencia entre algo que está caliente y algo que está frío. Para medir la temperatura con mayor precisión, se puede utilizar un termómetro. Los termómetros utilizan una escala de temperatura para registrar lo caliente o frío que está algo. La escala utilizada en la mayor parte del mundo es en grados Celsius, a veces llamados "centígrados". En EE.UU. y algunos otros países se utilizan más a menudo los grados Fahrenheit, mientras que los científicos utilizan sobre todo los kelvins para medir la temperatura porque nunca baja de cero.
Científicamente, la temperatura es una magnitud física que describe la rapidez con la que se mueven las moléculas dentro de un material. En los sólidos y los líquidos las moléculas están vibrando alrededor de un punto fijo de la sustancia, pero en los gases están en vuelo libre y rebotan unas contra otras mientras se desplazan. En un gas, la temperatura, la presión y el volumen del gas están estrechamente relacionados por una ley física.
Definición física y significado
En física, la temperatura no es solo una sensación; es una magnitud que cuantifica el grado medio de agitación térmica de las partículas (átomos o moléculas) de una sustancia. A mayor temperatura, mayor es la energía cinética media de esas partículas. Esta idea está en la base de la teoría cinética de los gases y de la termodinámica.
Escalas de temperatura más usadas
- Celsius (°C): escala basada en los puntos de congelación (0 °C) y ebullición (100 °C) del agua, a presión atmosférica normal.
- Fahrenheit (°F): utilizada sobre todo en EE.UU.; la relación con Celsius es F = C × 9/5 + 32.
- Kelvin (K): escala absoluta usada en ciencia. 0 K corresponde al cero absoluto (la temperatura más baja posible). La relación con Celsius es K = C + 273.15.
Cero absoluto y equilibrio térmico
El cero absoluto es la temperatura teórica más baja y equivale a −273,15 °C o 0 K. A esa temperatura, la agitación térmica clásica de las partículas sería mínima. Cuando dos cuerpos en contacto térmico alcanzan la misma temperatura, se dice que están en equilibrio térmico, y no hay flujo neto de energía térmica entre ellos.
CÓMO SE MIDE LA TEMPERATURA
Existen distintos tipos de termómetros, adecuados según la aplicación:
- Termómetros de líquido en vidrio: usan mercurio o alcohol coloreado; el líquido se expande con la temperatura y sube en un capilar graduado.
- Termómetros eléctricos/digitales: emplean sensores como termistores, termopares o detectores de resistencia (RTD) que cambian su resistencia o generan una pequeña tensión con la temperatura.
- Termómetros infrarrojos: miden la radiación térmica emitida por un objeto sin contacto directo; útiles para superficies calientes, medición rápida o situaciones sanitarias.
- Bulbo clínico: diseñados para medir la temperatura corporal con precisión, calibrados y con rangos adaptados al uso humano.
Todos los sensores requieren calibración periódica y deben emplearse según sus límites de uso para obtener medidas fiables.
Relación con otras magnitudes físicas
En los gases ideales, la temperatura, la presión y el volumen están relacionados por la ecuación de estado PV = nRT, donde T debe estar en kelvins. Esta relación explica, por ejemplo, por qué al calentar un gas a volumen constante aumenta su presión.
A nivel microscópico, la temperatura está relacionada con la energía cinética media de las partículas; en un gas monoatómico ideal, la energía cinética media por partícula es proporcional a la temperatura absoluta.
Valores habituales y aplicaciones prácticas
- Temperatura ambiente típica: 18–25 °C.
- Temperatura corporal humana: alrededor de 36,5–37,5 °C (varía según persona y método de medida).
- Temperatura de congelación del agua: 0 °C (32 °F); ebullición: 100 °C (212 °F) a 1 atm.
La medición de la temperatura es esencial en medicina, meteorología, procesos industriales, investigación científica, climatización y muchas otras áreas.
Consejos para medir correctamente
- Elegir el tipo de termómetro adecuado para la aplicación (contacto vs. sin contacto, rango de temperatura, precisión).
- Evitar fuentes de error: corrientes de aire, radiación solar directa, objetos que no estén en equilibrio térmico con el sensor.
- Calibrar los instrumentos según normas o procedimientos del fabricante.

