Lesión cerebral: definición, causas, síntomas y tipos
Lesión cerebral: descubre definición, causas, síntomas y tipos. Síntomas clave, tratamientos y prevención explicados con claridad para entender, actuar y buscar ayuda a tiempo.
Las lesiones cerebrales son daños en el cerebro debidos a enfermedades o lesiones. Las células cerebrales resultan dañadas, lo que suele afectar al cerebro de una manera que impide que el cerebro piense o reaccione de la misma manera que lo hacía antes de ser dañado.
Lesión cerebral traumática (TBI) es el término que se emplea cuando el daño es consecuencia de un golpe, sacudida o penetración en la cabeza. Aunque la lesión cerebral traumática se ha producido desde la antigüedad y aparece en registros médicos históricos, hoy disponemos de mejores herramientas para su diagnóstico, tratamiento y rehabilitación.
Definición y clasificación
Una lesión cerebral es cualquier alteración estructural o funcional del cerebro causada por factores externos (traumáticos) o internos (no traumáticos). Se distinguen dos grandes grupos:
- Lesión cerebral traumática (TBI): producida por fuerzas externas —por ejemplo, caídas, accidentes de tráfico, golpes o heridas por arma blanca/arma de fuego—. Puede ser leve (conmoción), moderada o grave.
- Lesión cerebral adquirida no traumática (ABI): causada por procesos internos como accidentes cerebrovasculares (ictus), anoxia (falta de oxígeno), tumores, infecciones (meningitis, encefalitis) o intoxicaciones.
Causas más frecuentes
- Traumatismos: caídas, colisiones de vehículos, lesiones deportivas, agresiones.
- Accidentes cerebrovasculares (isquémicos o hemorrágicos).
- Anoxia o hipoxia (ahogamiento, paro cardiorrespiratorio, intoxicación por monóxido de carbono).
- Infecciones del sistema nervioso central (p. ej., meningitis, encefalitis).
- Tumores cerebrales o procedimientos quirúrgicos intracraneales.
- Intoxicaciones y alteraciones metabólicas (hipoglucemia, encefalopatías).
Síntomas y signos
Los síntomas varían según la localización y la gravedad de la lesión. Pueden ser:
- Físicos: dolor de cabeza, mareo, náuseas o vómitos, visión borrosa, pérdida del equilibrio, convulsiones, debilidad o parálisis en un lado del cuerpo.
- Cognitivos: confusión, desorientación, problemas de memoria, dificultad para concentrarse, lenguaje alterado o pensamiento más lento.
- Emocionales y conductuales: irritabilidad, ansiedad, depresión, cambios de personalidad, insomnio o apatía.
- Signos de alarma (requieren atención médica inmediata): pérdida prolongada de la conciencia, somnolencia intensa o dificultad para despertarse, vómitos repetidos, pupilas de distinto tamaño, pérdida progresiva de fuerza o habla, convulsiones.
Tipos específicos de lesión
- Contusión cerebral: hematoma y daño localizado al tejido cerebral tras un impacto.
- Hematomas intracraneales: epidural, subdural o intracerebral, que pueden requerir cirugía urgente.
- Lesión axonal difusa: daño generalizado a las fibras nerviosas por fuerzas de aceleración-desaceleración.
- Isquemia e infarto cerebral: por obstrucción del flujo sanguíneo (ictus isquémico).
Diagnóstico
El diagnóstico combina la historia clínica y la exploración neurológica con pruebas complementarias:
- Escalas clínicas (p. ej., Glasgow Coma Scale) para valorar el nivel de conciencia.
- Neuroimagen: tomografía computarizada (TC) en urgencias; resonancia magnética (RM) para evaluar lesiones más sutiles o de seguimiento.
- Pruebas neuropsicológicas para evaluar memoria, atención y funciones ejecutivas.
- Electroencefalograma (EEG) si hay sospecha de actividad epiléptica.
- Análisis de sangre para descartar causas metabólicas o infecciosas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y la gravedad:
- Atención de urgencia: estabilización (vía aérea, respiración y circulación), control de hemorragias y monitorización neurológica.
- Intervención quirúrgica: evacuación de hematomas, descompresión craneal cuando existe hipertensión intracraneal importante.
- Tratamiento médico: control del edema cerebral, anticonvulsivantes, antibióticos o antivirales si hay infección, manejo de factores de riesgo (hipertensión, glucemia).
- Rehabilitación: enfoque multidisciplinario con fisioterapia, terapia ocupacional, logopedia y rehabilitación neuropsicológica para recuperar funciones y habilidades.
- Apoyo psicológico y social: manejo de cambios emocionales, apoyo a la familia y adaptación del entorno.
Pronóstico y recuperación
El pronóstico varía mucho. Las lesiones leves suelen recuperarse en días o semanas, aunque algunos síntomas (como dolor de cabeza o dificultad de concentración) pueden persistir. Las lesiones moderadas o graves pueden provocar déficits permanentes y requieren rehabilitación prolongada. Factores que influyen en la recuperación incluyen la edad, la rapidez del tratamiento, la localización y la extensión del daño y la presencia de otras enfermedades.
Prevención
- Usar cinturón de seguridad y sistemas de retención infantil en vehículos.
- Usar casco en actividades de riesgo (ciclismo, deportes de contacto, trabajos en altura).
- Medidas para evitar caídas en personas mayores (barras, iluminación, calzado adecuado).
- Evitar consumo excesivo de alcohol y drogas que aumenten el riesgo de accidentes.
- Control de factores cardiovasculares para prevenir ictus (hipertensión, diabetes, colesterol elevado).
Cuándo buscar ayuda
- Si tras un golpe en la cabeza aparece pérdida de conciencia, vómitos repetidos, somnolencia intensa, confusión progresiva, pérdida de fuerza o convulsiones.
- Si existe empeoramiento de síntomas neurológicos después de un episodio de pérdida de conciencia o de una infección sistémica.
- Consulta con el equipo de salud para síntomas persistentes como dolores de cabeza, problemas de memoria, cambios de humor o dificultades para realizar las actividades diarias.
Acompañamiento y calidad de vida
La rehabilitación no solo actúa sobre el déficit físico o cognitivo: también aborda la reinserción social y laboral, la adaptación del hogar y el apoyo a cuidadores. Grupos de apoyo, asistencia social y recursos comunitarios pueden mejorar la calidad de vida tanto de la persona afectada como de su familia.
Si sospecha una lesión cerebral, acuda a un servicio de urgencias o consulte con un profesional de la salud para una evaluación completa y un plan de tratamiento individualizado.

El papiro de Edwin Smith

Phineas Gage llevando la vara que le causó el TBI
Historia
Los traumatismos craneales y sus efectos ya se conocían en la antigüedad.
Los antiguos mesopotámicos conocían las lesiones en la cabeza y algunos de sus efectos, como convulsiones, parálisis y pérdida de la vista, el oído o el habla. El Papiro de Edwin Smith, escrito alrededor de 1650-1550 a.C., describe varias lesiones y síntomas de la cabeza y los clasifica en función de su presentación y trazabilidad. Los antiguos médicos griegos, incluido Hipócrates, entendían que el cerebro era el centro del pensamiento, probablemente debido a su experiencia con los traumatismos craneales.
Tal vez el primer caso registrado de cambio de personalidad tras una lesión cerebral sea el de Phineas Gage. Sobrevivió a un accidente en 1848, cuando una gran barra de hierro le atravesó la cabeza, destruyendo al menos su lóbulo frontal izquierdo.
Se recuperó sin aparentes daños sensoriales, motrices o cognitivos importantes. Sin embargo, su comportamiento se alteró tanto que sus amigos lo describieron como "que ya no era Gage". Esto sugirió que las áreas dañadas están implicadas en "funciones superiores" como la personalidad. Desde entonces se han registrado muchos casos de cambio de personalidad tras una lesión cerebral.
En la década de los setenta, creció la concienciación sobre las LCT como problema de salud pública. Desde entonces se han hecho muchos progresos en la investigación de los traumatismos cerebrales, como el descubrimiento de las lesiones cerebrales primarias y secundarias. En la década de 1990 se desarrollaron y difundieron directrices estandarizadas para el tratamiento de las LCT, con protocolos para una serie de cuestiones como los fármacos y el manejo de la presión intracraneal. La investigación realizada desde principios de los años 90 ha mejorado la supervivencia de las LCT. Esa década fue llamada la "Década del Cerebro" por los avances realizados en la investigación cerebral.

El accidente de Phineas Gage
Preguntas y respuestas
P: ¿Qué es el daño cerebral?
R: El daño cerebral se produce cuando el cerebro se ve perjudicado por enfermedades o lesiones que dañan las células cerebrales.
P: ¿Cuáles son las causas del daño cerebral?
R: El daño cerebral puede deberse a enfermedades o lesiones.
P: ¿Cómo afecta el daño cerebral al cerebro?
R: Las lesiones cerebrales suelen afectar al cerebro de forma que éste deja de pensar o reaccionar de la misma manera que lo hacía antes de sufrirlas.
P: ¿Qué es una lesión cerebral traumática (LCT)?
R: La lesión cerebral traumática es un tipo de daño físico al cerebro que se produce debido a lesiones.
P: ¿Se conocen las lesiones cerebrales desde la antigüedad?
R: Sí, el daño cerebral se conoce desde la antigüedad, ya que existen registros médicos antiguos.
P: ¿Existen distintos tipos de daño cerebral?
R: Sí, la lesión cerebral traumática es un tipo de daño cerebral que resulta de lesiones físicas, mientras que otros tipos de daño cerebral pueden resultar de enfermedades.
P: ¿Se pueden tratar las lesiones cerebrales?
R: El tratamiento de las lesiones cerebrales depende de la causa y la gravedad del daño. Existen diversos tratamientos, como medicación, terapia y cirugía.
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