El águila calva (nombre latino: Haliaeetus leucocephalus) es un ave de presa que vive en Norteamérica. Es el ave nacional de los Estados Unidos de América. El águila calva es una especie de águila marina. Se puede encontrar en la mayor parte de Canadá, en todos los Estados Unidos y en la parte norte de México. Vive cerca de grandes zonas de agua, donde hay árboles para anidar y hay mucha comida para comer. Se llama calva por su cabeza y cuello blancos. (Hay más información sobre el nombre del águila calva en la sección "Nombre").
La especie estuvo a punto de morir en Estados Unidos (mientras su número aumentaba en Alaska y Canadá) a finales del siglo XX. Ahora tiene una población más estable.
Descripción
El águila calva es un ave grande y fácilmente reconocible por su cabeza y cola blancas en los adultos y su cuerpo y alas de color oscuro. Medidas aproximadas: longitud 70–102 cm, envergadura 1,8–2,3 m. El peso varía según el sexo: los machos suelen pesar entre 3 y 4,5 kg y las hembras entre 4,5 y 6,3 kg; las hembras son generalmente más grandes que los machos.
Los juveniles no presentan la cabeza blanca hasta los 4–5 años de edad y muestran un plumaje moteado marrón y blanco, lo que puede dificultar su identificación frente a otras rapaces jóvenes.
Hábitat y distribución
Prefiere zonas cercanas a cuerpos de agua como ríos, lagos, humedales y costas, donde la disponibilidad de peces y otras presas es alta. Se encuentra ampliamente distribuida por Canadá, en todos los estados de los Estados Unidos y en el norte de México. Poblaciones del norte tienden a realizar migraciones estacionales hacia el sur en invierno, mientras que las poblaciones de climas templados y costeros pueden ser residentes todo el año.
Alimentación
Su dieta se basa principalmente en peces, que captura con sus garras fuertes. También consume aves acuáticas, pequeños mamíferos, y carroña cuando la oportunidad lo permite. Es una especie oportunista: puede robar presas a otras aves o aprovechar restos alimentarios cerca de asentamientos humanos.
Reproducción y anidamiento
Las águilas calvas suelen formar parejas monógamas que pueden permanecer juntas varios años o de por vida. Construyen nidos grandes (llamados aerias) en árboles altos o, en zonas costeras, en acantilados. Los nidos se usan y amplían año tras año; pueden medir más de un metro de diámetro y varias decenas de centímetros de profundidad, y los ejemplares muy antiguos han llegado a alcanzar tamaños impresionantes.
La puesta consta normalmente de 1 a 3 huevos. La incubación dura alrededor de 34–36 días y los pollos tardan unas 10–12 semanas en emplumar; sin embargo, pueden seguir dependientes de sus padres durante algún tiempo después del vuelo.
Amenazas y conservación
A mediados del siglo XX las poblaciones de águila calva declinaron drásticamente, sobre todo en Estados Unidos continental, por el uso del insecticida DDT (que debilitaba las cáscaras de los huevos), la caza y la pérdida de hábitat. Desde la prohibición del DDT y con esfuerzos de conservación (protección legal, programas de crianza y reintroducción, y protección de hábitats), la especie se ha recuperado significativamente.
Aunque la situación mejoró, persisten amenazas actuales:
- Envenenamiento por plomo (disparo con munición de plomo o cebos con perdigones).
- Electrocución y colisiones con infraestructuras humanas (líneas eléctricas, molinos).
- Pérdida y degradación de hábitats de anidamiento y alimentación.
- Contaminantes y disturbios humanos en zonas de reproducción.
En Estados Unidos el águila calva fue retirada de la lista federal de especies en peligro en 2007 tras una recuperación sostenida, pero sigue protegida por leyes como la Bald and Golden Eagle Protection Act y la Migratory Bird Treaty Act. A nivel global, la especie se considera de preocupación menor (Least Concern) según la IUCN, gracias a sus amplias poblaciones actuales.
Importancia cultural
El águila calva es un símbolo nacional de los Estados Unidos de América y aparece en el Gran Sello, monedas y emblemas oficiales. Además, tiene gran valor cultural y espiritual para numerosos pueblos indígenas de Norteamérica, que la veneran y utilizan plumas en ceremonias tradicionales.
Cómo ayudar
- Evitar el uso de munición de plomo en áreas de caza y optar por alternativas sin plomo.
- Respetar zonas de anidamiento: mantener distancia y reducir el ruido durante la temporada reproductora.
- Reportar ejemplares heridos a autoridades locales o centros de recuperación de fauna.
- Apoyar la conservación y restauración de humedales y riberas que mantienen poblaciones saludables de presas.
Datos breves
- Longevidad: en libertad suelen vivir varias décadas; en cautiverio pueden superar los 30–40 años.
- Nombre científico: Haliaeetus leucocephalus, que refleja su afinidad por hábitats marinos y su cabeza blanca.
- Estado de conservación: recuperación notable gracias a medidas de protección ambiental y regulaciones.







