El agua (H
2O) es una sustancia química transparente, insípida, inodora y casi incolora y cubre más del 70% de la superficie de la Tierra. Ninguna vida conocida puede vivir sin ella.
Los lagos, océanos, mares y ríos están hechos de agua. La precipitación es el agua que cae de las nubes en el cielo. Puede ser lluvia (líquida) si está caliente, o puede estar congelada si está fría. Si el agua se enfría mucho (por debajo de 0 °C), se congela y se convierte en hielo, la variante congelada del agua. Si el agua se calienta mucho (por encima de los 100 °C (212 °F)), hierve y se convierte en vapor o vapor de agua. Se desplaza en el ciclo del agua. El agua es esencial para la vida.
Propiedades físicas y químicas
- Puntos de cambio de fase: el agua líquida se congela cerca de 0 °C y hierve alrededor de 100 °C a la presión atmosférica normal.
- Polaridad y enlaces de hidrógeno: la molécula H2O es polar; las fuerzas de enlace de hidrógeno conferen al agua muchas propiedades singulares (alta tensión superficial, elevada capacidad calorífica, y buen comportamiento como disolvente).
- Solvente universal: disuelve muchas sustancias iónicas y polares, por eso participa en reacciones químicas y transporta nutrientes y desechos en los seres vivos.
- Elevada capacidad calorífica: el agua absorbe y libera calor lentamente, lo que ayuda a estabilizar climas y temperaturas corporales.
- Anomalía del hielo: el hielo es menos denso que el agua líquida, por eso flota; esto protege los ecosistemas acuáticos en climas fríos.
- Autoionización: el agua se ioniza ligeramente en H+ y OH-, lo que define su pH neutro aproximadamente en 7.
Estados y cambios de fase
El agua existe en tres estados: sólido (hielo), líquido y gaseoso (vapor/vapor de agua). Los procesos principales son:
- Fusión: sólido → líquido (deshielo).
- Congelación: líquido → sólido; cuando el agua se enfría por debajo de 0 °C se congela.
- Evaporación/ebullición: líquido → gas; al hervir o evaporarse forma vapor.
- Condensación: gas → líquido, formación de gotas en las nubes.
- Sublimación y deposición: cambios directo entre sólido y gas en condiciones especiales.
El ciclo del agua
El ciclo del agua es el movimiento continuo del agua entre la atmósfera, la superficie y el interior de la Tierra. Incluye:
- Evaporación de océanos, océanos, mares, lagos y suelos.
- Transpiración de plantas, que aporta vapor de agua a la atmósfera.
- Condensación y formación de nubes.
- Precipitación como lluvia, nieve o granizo que devuelve el agua a la superficie.
- Escorrentía e infiltración: el agua corre por la superficie hacia ríos, lagos y océanos, o se infiltra al subsuelo alimentando acuíferos.
Este ciclo regula el clima, reabastece fuentes de agua dulce y mantiene los ecosistemas.
Importancia para la vida y usos
- Funciones biológicas: medio para reacciones metabólicas, transporte de sustancias en organismos, regulación térmica y participación en procesos como la fotosíntesis y la digestión.
- Agricultura e industria: indispensable para riego, producción de alimentos, procesos industriales y generación de energía.
- Consumo humano y saneamiento: el agua potable y el saneamiento son fundamentales para la salud pública.
Distribución del agua en la Tierra
La mayor parte del agua de la Tierra se encuentra en los océanos y mares (agua salada). Solo una pequeña fracción es agua dulce accesible: glaciares, capas de hielo, agua subterránea, lagos y ríos. Esta distribución condiciona el acceso humano y la gestión de recursos.
Amenazas y conservación
La disponibilidad de agua potable está amenazada por:
- Contaminación por vertidos industriales, agrícolas y domésticos.
- Sobreexplotación de acuíferos y recursos superficiales.
- Impactos del cambio climático: sequías más frecuentes, variabilidad de precipitaciones y retroceso de glaciares.
Medidas de conservación y gestión sostenible incluyen tratamiento y reutilización de aguas, mejora en eficiencia de riego, protección de cuencas y educación sobre uso responsable.




