El sudor, o transpiración, es un líquido producido por la piel cuando el cuerpo está caliente. El sudor se forma en las glándulas sudoríparas situadas bajo la superficie de la piel y sale al exterior por unos pequeños orificios llamados poros. Está compuesto principalmente por agua, pero también contiene pequeñas cantidades de sales (como cloruro de sodio), además de sustancias como urea, lactato y otras moléculas disueltas.
Para qué sirve el sudor
La principal función del sudor es ayudar a la termorregulación del cuerpo. Cuando el sudor se evapora de la piel (se convierte en gas), extrae calor del organismo y lo enfría. También tiene otras funciones secundarias:
- Eliminar pequeñas cantidades de productos de desecho (electrolitos, urea).
- Contribuir a la hidratación y a la barrera protectora de la piel cuando interactúa con el manto lipídico.
- Participar en respuestas emocionales: la transpiración emocional (por estrés o nervios) cambia el tipo y la cantidad de sudor producido.
Tipos de glándulas sudoríparas
La piel contiene distintos tipos de glándulas sudoríparas. En términos generales se distinguen dos grupos importantes:
- Glándulas merocrinas (o eccrinas): son las más numerosas y están distribuidas por casi toda la superficie corporal. Producen un sudor claro y acuoso que ayuda principalmente a enfriar el cuerpo. Se activan por el aumento de la temperatura y por la actividad física, y vierten su secreción directamente sobre la superficie de la piel.
- Glándulas apocrinas: se encuentran en zonas concretas como las axilas, la areola, la región perianal y la piel alrededor de los folículos pilosos. Su secreción es más viscosa y contiene proteínas y lípidos que las bacterias cutáneas descomponen, lo que puede producir olor corporal. Su actividad aumenta en la pubertad y suele relacionarse con estímulos emocionales y hormonales.
Distribución y cantidad
Una persona media tiene más de 4 millones de glándulas sudoríparas en la piel. La densidad varía: hay concentraciones mayores en las palmas de las manos, las plantas de los pies y la frente. Según se indica habitualmente, las glándulas sudoríparas no están presentes en los labios, los pezones ni en ciertos sectores de los órganos genitales externos.
Sudor y olor corporal
No es el sudor en sí (que es casi inodoro) lo que causa el mal olor, sino la acción de las bacterias de la piel sobre las sustancias presentes en la secreción, especialmente la procedente de las glándulas apocrinas. Por eso muchas personas usan productos para controlar el olor y la sudoración:
- Los desodorantes ayudan a ocultar o reducir el olor corporal mediante fragancias y sustancias antimicrobianas.
- Los antitranspirantes actúan cerrando temporalmente los poros por medio de sales (por ejemplo, sales de aluminio), lo que reduce la producción de sudor en zonas específicas, como las axilas.
Factores que influyen en la sudoración
La cantidad y el tipo de sudor varían con:
- Temperatura ambiente y humedad.
- Actividad física.
- Estado emocional (estrés, ansiedad).
- Edad, genética y sexo.
- Medicamentos, enfermedades (fiebre, hiperhidrosis, hormonas) y consumo de alcohol o drogas.
- Hidratación y dieta (ingesta de sodio, picantes).
Alteraciones y cuándo consultar
- Hiperhidrosis: sudoración excesiva que puede afectar la calidad de vida; existen tratamientos desde antitranspirantes de prescripción, medicamentos, toxina botulínica (Botox) hasta procedimientos quirúrgicos en casos graves.
- Anhidrosis o hipohidrosis: falta o reducción marcada de sudoración, que puede ser peligrosa porque impide la termorregulación y requiere valoración médica.
- Si la sudoración aparece de forma repentina, se acompaña de fiebre inexplicada, pérdida de peso, dolor u otros síntomas preocupantes, conviene consultar al profesional sanitario.
Cuidado y consejos prácticos
- Mantener buena higiene para reducir la proliferación bacteriana que causa olor.
- Usar prendas transpirables y adecuadas al clima y a la actividad física.
- Probar antitranspirantes o desodorantes según necesidad y seguir las instrucciones del producto.
- Mantener una hidratación adecuada, sobre todo cuando se suda mucho.
En resumen, el sudor es una respuesta fisiológica esencial para mantener la temperatura corporal y eliminar pequeñas cantidades de desechos. Aunque puede incomodar por la humedad o el olor, en la mayoría de los casos se controla con medidas higiénicas y productos específicos; cuando es excesivo o ausente, es recomendable la evaluación médica.

