Betelgeuse (del árabe:إبط الجوزاء Ibṭ al-Jauzā', que significa "la axila de Orión") es una gran estrella supergigante roja de la constelación de Orión. Suele ser la novena estrella más brillante del cielo nocturno y la segunda más brillante de Orión.

Betelgeuse es una estrella variable semiregular cuya magnitud aparente varía entre 0,2 y 1,2. Este es el rango más amplio de cualquier estrella de primera magnitud. Presenta pulsaciones principales con un periodo cercano a los ~400 días y otras variaciones a más larga escala (años), características de las gigantes y supergigantes rojas.

Propiedades físicas

También es una de las estrellas observables más grandes y luminosas. Tiene un radio entre 950 y 1.000 veces mayor que el del Sol. Esto significa que tiene entre 1.322 y 1.392 millones de kilómetros de diámetro. Betelgeuse fue la primera estrella distinta del Sol cuyo tamaño se conoció mediante medidas de interferometría (experimentos pioneros como los de Michelson y Pease en 1920). Su temperatura superficial es relativamente baja para una estrella (~3.300–3.700 K), lo que le da su color rojizo y su clasificación espectral aproximada M1–M2 Iab.

Las estimaciones de masa sitúan a Betelgeuse en torno a 10–20 veces la masa del Sol, aunque hay incertidumbre en los modelos; por eso su masa exacta y su evolución precisa siguen siendo objeto de investigación. La distancia de la estrella a la Tierra es de unos 640 años luz (valor aproximado, sujeto a revisiones debido a las dificultades para medir paralajes en astros tan grandes y variables). Su magnitud absoluta media es de -6,02 y su luminosidad bolométrica típica se estima en decenas de miles a más de 100.000 veces la del Sol.

Actividad superficial y pérdida de masa

Imágenes de alta resolución (tanto en óptico como en radio y submilimétrico) muestran una superficie inestable con grandes celdas convectivas y regiones más frías o más calientes que cambian con el tiempo. Betelgeuse expulsa material al espacio a través de vientos estelares fuertes; las tasas de pérdida de masa estimadas son de orden 10⁻⁶ a 10⁻⁵ masas solares por año, lo que ha creado envolturas de gas y polvo alrededor de la estrella.

Movimiento y entorno interestelar

Betelgeuse tiene menos de 10 millones de años. Evoluciona rápidamente debido a su gran masa. Se desplaza por el medio interestelar a una velocidad de 30 km/s, creando una onda de choque de más de 4 años luz de ancho. Una observación realizada por el Observatorio Espacial Herschel en enero de 2013 mostró que los vientos de la estrella chocan contra el medio interestelar circundante. Betelgeuse es una de las estrellas supergigantes rojas que presentan un choque de arco: otras son Mu Cephei e IRC-10414. Betelgeuse puede verse en la parte superior izquierda de Orión.

Variaciones notables recientes

En 2019–2020 Betelgeuse sufrió un episodio de oscurecimiento inusitado (el llamado "Great Dimming") que atrajo gran atención pública y científica. Observaciones combinadas indicaron que la causa fue probablemente una mezcla de enfriamiento superficial temporal (células convectivas y manchas frías) y la expulsión de polvo que bloqueó parte de la luz. Ese evento permitió estudiar con detalle la dinámica de su atmósfera y los procesos de pérdida de masa en estas estrellas.

Futuro: ¿supernova?

Betelgeuse se encuentra ahora en una fase avanzada de la evolución estelar. Atravesará rápidamente su ciclo vital antes de explotar como supernova de tipo II en algún momento del próximo millón de años (posiblemente en las próximas decenas de miles a cientos de miles de años, según modelos). Cuando explote, la supernova sería muy brillante en el cielo nocturno —suficientemente intensa como para ser visible a plena luz del día durante un tiempo— pero no representaría peligro para la vida en la Tierra dada su distancia. El estallido dejará como remanente una estrella de neutrones o, dependiendo de la masa final del núcleo, quizá un agujero negro.

Observación e importancia cultural

Betelgeuse es fácil de localizar por su posición en la constelación de Orión y ha sido conocida desde la antigüedad. Su nombre árabe refleja esa larga historia de observación. Por su tamaño, variabilidad y cercanía relativa, es una estrella clave para estudiar los procesos finales de la vida de estrellas masivas, la física de la convección y la pérdida de masa en las supergigantes rojas.

Resumen: Betelgeuse es una supergigante roja cercana, muy brillante y variable, con un radio enorme, una atmósfera dinámica y pérdida de masa significativa. Se encuentra en las etapas finales de su evolución y en algún momento (científicamente probable en un futuro astronómico no inmediato) explotará como supernova, ofreciendo una oportunidad única para la astronomía moderna.