La hipotermia ocurre cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede producirlo y la temperatura central desciende por debajo de los 35,0 °C (95,0 °F). Es una condición grave que afecta al funcionamiento del sistema nervioso, cardiovascular y respiratorio. Puede aparecer tras la exposición al frío ambiental, inmersión en agua fría, ropa mojada o en personas con mala regulación térmica.
Causas y factores de riesgo
- Exposición prolongada al frío (aire frío, viento, lluvia o nieve).
- Inmersión en agua fría (hipotermia por inmersión).
- Ropa inadecuada o mojada que favorece la pérdida de calor.
- Consumo de alcohol y algunas drogas (disminuyen la capacidad de conservar calor y la percepción del frío).
- Edad extrema: bebés y personas mayores tienen mayor riesgo.
- Enfermedades crónicas (p. ej., problemas cardiovasculares, diabetes, trastornos tiroideos) o situaciones que reducen la capacidad de movimiento o conciencia.
Síntomas según la gravedad
- Hipotermia leve (aprox. 32–35 °C): temblor intenso, piel fría, dificultad para hablar, torpeza, pensamiento lento, sensación de cansancio.
- Hipotermia moderada (aprox. 28–32 °C): temblor que puede disminuir, confusión marcada, somnolencia, respiración lenta o irregular, pulso débil.
- Hipotermia severa (< 28 °C): temblor ausente, pérdida de conciencia, pulso y respiración muy débiles o inexistentes; riesgo de paro cardíaco.
Importante: cuando la persona deja de temblar, la situación suele empeorar y requiere atención urgente.
Primeros auxilios: qué hacer
- Traslada a la persona a un lugar cálido y resguardado del viento y la humedad.
- Quita la ropa mojada y seca la piel si está húmeda; cubre con mantas, ropa seca o una bolsa de supervivencia.
Si la persona está consciente y puede beber, ofrécele una bebida tibia, no alcohólica ni con cafeína. - Coloca fuentes de calor en el tronco (pecho, cuello, axilas, ingle) usando mantas cálidas o compresas tibias; evita aplicar calor directo e intenso en extremidades (no usar agua muy caliente ni bolsas calientes sobre manos o pies) para no provocar arritmias o choque por redistribución del frío.
- Si la persona no respira o no tiene pulso, inicia RCP y solicita ayuda médica de emergencia inmediatamente.
- Permanece con la persona, controla respiración y pulso hasta que llegue ayuda profesional.
- Si es posible, envuélvelo en mantas y llévalo al hospital. Si eso es imposible, calienta a la persona lentamente y dale una bebida caliente si está consciente y puede tragar.
Qué no hacer
- No frotes ni masajees las extremidades frías: esto puede provocar daño tisular o arritmias.
- No uses calor directo muy intenso (baños calientes, calentadores eléctricos directos sobre la piel) porque puede causar quemaduras o cambios bruscos en la circulación.
- No le des alcohol ni bebidas muy frías.
- No dejes sola a una persona inconsciente o con respiración débil; puede empeorar rápidamente.
Cuándo buscar atención médica
- Si la persona presenta confusión, somnolencia, pérdida de conciencia, respiración lenta o irregular, pulso débil o ausente.
- Si la persona tiene hipotermia por inmersión en agua fría o si hay signos de hipotermia moderada o severa.
- Si la temperatura corporal no mejora con medidas de abrigo, o si hay lesiones asociadas (hipotensión, arritmias, congelación).
Prevención
- Vestirse por capas y usar ropa impermeable en climas fríos o húmedos.
- Mantener a los niños y a las personas mayores protegidos del frío y secos.
- Evitar el consumo de alcohol cuando se va a estar expuesto al frío.
- Prepararse adecuadamente antes de actividades al aire libre: llevar ropa de repuesto, mantas y un plan de emergencia.
Complicaciones posibles
- Paro cardíaco por arritmias.
- Daño tisular y riesgo de congelación en manos y pies.
- Infecciones y problemas circulatorios.
La hipotermia puede ser mortal si no se trata adecuadamente y a tiempo. Ante cualquier duda o signo de alarma, busca ayuda médica urgente o traslada a la persona al hospital.