La Orden del Mérito (en francés: Ordre du Mérite) es una condecoración que premia la labor notable en las fuerzas armadas, la ciencia, el arte, la literatura o la promoción de la cultura. La orden fue creada en 1902, por Eduardo VII. La pertenencia a la orden es un regalo personal de su soberano (el monarca no acepta consejos de los políticos sobre quién debe ser miembro). El soberano de la orden es el monarca reinante de los reinos de la Commonwealth. La condecoración está limitada a 24 beneficiarios vivos en cualquier momento de estos países, más un pequeño número de miembros honorarios.
La Orden del Mérito es un reconocimiento excepcional por su número reducido y su naturaleza personal: las designaciones se realizan a discreción del monarca y suelen distinguir trayectorias de vida o contribuciones sobresalientes en campos muy diversos. A diferencia de otras distinciones, la Orden del Mérito tiene una sola clase (no hay grados ni jerarquías internas) y, en general, no confiere títulos nobiliarios ni el tratamiento de sir o dame.
Características principales:
- Límite de miembros: máxima de 24 miembros vivos procedentes de los reinos de la Commonwealth, con la posibilidad de nombrar miembros honorarios extranjeros.
- Donación personal: las plazas son concedidas por el monarca sin necesidad de recomendación formal del gobierno.
- Letras postnominales: todos los miembros pueden usar las letras OM tras su nombre.
- Insignia: los recipientes reciben un medallón o insignia que conservan de por vida y que pueden portar en actos oficiales y ceremonias.
La precedencia y la forma en que se exhibe la insignia pueden variar entre los distintos reinos de la Commonwealth, ya que cada reino mantiene protocolos propios de honores y precedencia. Asimismo, la Orden del Mérito admite un número limitado de miembros honorarios, que suelen ser extranjeros cuyo trabajo merece reconocimiento internacional.
Por su exclusividad y su carácter eminentemente honorífico, la Orden del Mérito sigue siendo una de las distinciones más prestigiosas que puede conceder el monarca a personas que han hecho contribuciones excepcionales al servicio público, la cultura, las artes, la ciencia o las fuerzas armadas.








