El Triásico es el primer periodo geológico de la era Mesozoica y el séptimo del eón Fanerozoico. Duró 50,6 millones de años. El periodo comenzó hace 251,9 millones de años y terminó hace 201,3 millones de años.
El periodo anterior al Triásico fue el Pérmico, el último periodo de la era paleozoica. El período Jurásico vino después del Triásico.
Durante el Triásico surgieron muchos grupos nuevos, como los primeros dinosaurios, los primeros mamíferos, los primeros pterodáctilos, los primeros ictiosaurios y los primeros plesiosaurios.
Subdivisión y cronología
El Triásico se divide, desde el más antiguo al más joven, en tres series principales: Triásico Inferior, Triásico Medio y Triásico Superior. A nivel más fino se reconocen las edades (de más antiguas a más jóvenes): Induano y Olenekiano (Triásico Inferior); Anisiano y Ladiniano (Triásico Medio); Carniano, Noriano y Rhaetiano (Triásico Superior). Estas subdivisiones sirven para correlacionar estratos y faunas en distintos continentes.
Paleogeografía y clima
Durante el Triásico la mayor parte de las tierras emergidas estaban agrupadas en el supercontinente Pangea, con un único océano global (la Panthalassa) y el protoocéano Tethys en el este. Esa configuración favoreció climas extremos: amplias zonas interiores áridas y desérticas alternadas con regiones costeras más húmedas y con estaciones monzónicas locales. Hubo fluctuaciones del nivel del mar y episodios de intensa actividad volcánica a lo largo del periodo; al final del Triásico están relacionadas grandes erupciones (por ejemplo el paquete magmático central atlántico) que contribuyeron a cambios ambientales y a la extinción del límite Triásico-Jurásico.
Biota y evolución
Tras la gran extinción del Pérmico-Triásico, la vida se recuperó y diversificó notablemente en el Triásico. Entre los desarrollos más importantes figuran:
- Vertebrados terrestres: radiación de los arcosaurios (grupo que incluye a los ancestros de cocodrilos y dinosaurios), así como la aparición y diversificación de herbívoros como los rinchosaurios y fitosaurios. Los primeros dinosaurios aparecen a mediados del Triásico y, aunque inicialmente eran pequeños y relativamente raros, terminaron dominando los ecosistemas terrestres hacia el final del periodo. Ejemplos bien conocidos de dinosaurios triásicos son formas sudamericanas como Eoraptor y Herrerasaurus.
- Mamíferos y sus parientes: surgieron pequeños mamaliaformes y los primeros mamíferos verdaderos a partir de sinápsidos arcaicos; eran en su mayoría animales pequeños, nocturnos e insectívoros.
- Reptiles voladores y marinos: aparecen los primeros pterosaurios (a veces llamados pterodáctilos en la literatura antigua) y se diversifican los reptiles marinos: ictiosaurios, notosaurios y los primeros plesiosaurios.
- Fauna marina: los ammonoideos vuelven a diversificarse rápidamente tras la extinción del Pérmico; bivalvos, gastropodos y otros invertebrados marinos se expanden, mientras que muchos braquiópodos declinan.
- Vegetación: la flora se reconforma dominada por gimnospermas (coníferas), cícadas y ginkgos, además de helechos que ocupan ambientes húmedos; los paisajes terrestres van recuperando bosques y matorrales en las zonas costeras y de mayor humedad.
Eventos clave
- Recuperación biológica tras la extinción masiva del Pérmico-Triásico, la mayor extinción conocida en la historia de la Tierra.
- Origen y primeras radiaciones de los dinosaurios y pterosaurios.
- Comienzo de la fragmentación de Pangea en el Triásico Superior con rifteos y actividad ígnea asociada.
- Extinción del límite Triásico-Jurásico (~201,3 Ma) que provocó la desaparición de numerosos grupos y allanó el camino a la dominancia jurásica de los dinosaurios; entre las causas propuestas están episodios volcánicos masivos y cambios ambientales asociados.
Importancia para la paleontología
El Triásico es crucial para entender la historia evolutiva moderna porque en él aparecen muchos clados que dominarán los ecosistemas mesozoicos y posteriores (dinosaurios, mamíferos, pterosaurios, reptiles marinos). Los yacimientos triásicos de Sudamérica, Europa, África y Norteamérica han proporcionado fósiles clave para reconstruir los orígenes y las primeras adaptaciones de estos grupos.


.png)