La homosexualidad es una orientación sexual en la que una persona siente atracción romántica o sexual principalmente hacia personas de su mismo sexo. En términos generales, la palabra describe la dirección de la atracción afectiva y erótica, y puede referirse a la identidad personal, al comportamiento o a la orientación duradera. Para una explicación introductoria sobre el concepto se puede consultar la definición.

Características y términos relacionados

Las experiencias de las personas homosexuales son diversas y no se reducen únicamente a la orientación. Es habitual distinguir entre atracción romántica y sexual; ambas dimensiones se abordan en recursos sobre atracción romántica y atracción sexual. El término «mismo sexo» se usa para referirse a dicha orientación en contextos descriptivos (mismo sexo).

Algunas etiquetas comunes incluyen:

  • Gay o «homosexual» para hombres atraídos por hombres.
  • Lesbiana, término habitual para mujeres atraídas por mujeres (lesbianas).
  • Bisexual, para quienes se sienten atraídos por más de un sexo o género (bisexuales).
  • Transexual o personas transgénero, que se refieren a la identidad de género y no a la orientación sexual; históricamente se agrupan en las mismas alianzas políticas (transexuales).

Estos y otros colectivos forman la comunidad más amplia conocida como LGBT o LGBTIQ+; puede consultarse material introductorio sobre la comunidad LGBT para ampliar información.

Historia y contextos culturales

Las prácticas y los códigos sociales relacionados con la homosexualidad han variado notablemente según la época y la cultura. En algunas civilizaciones antiguas existieron normas y roles que toleraban o institucionalizaban relaciones entre personas del mismo sexo, mientras que en otras se aplicaron sanciones sociales o legales. A partir del siglo XX comenzaron movimientos organizados por los derechos civiles y la visibilidad, y desde la segunda mitad del siglo XX los principales organismos médicos dejaron de considerar la homosexualidad como una enfermedad, lo que influyó en el reconocimiento social y legal.

Importancia social y avances

La visibilidad y la demanda de igualdad han llevado al reconocimiento legal de parejas del mismo sexo, protección contra la discriminación en algunos países y políticas públicas de inclusión. Sin embargo, la situación varía globalmente: en varias regiones persiste la estigmatización, la criminalización o la discriminación laboral y social. Procesos como «salir del armario» («coming out») son experiencias personales relevantes que influyen en la salud mental y el apoyo comunitario.

Aspectos científicos y sociales

La investigación contemporánea sugiere que la orientación sexual resulta de una mezcla de factores biológicos, psicológicos y sociales; no existe una única causa identificada. Las asociaciones profesionales de salud recomiendan enfoques de respeto y no patologización, y rechazan tratamientos que pretendan cambiar la orientación de una persona. Además, temas de salud pública, como el acceso a servicios sanitarios sensibles y la prevención de VIH/sida, han tenido un papel central en la organización comunitaria y en políticas específicas.

Distinciones y puntos relevantes

Es importante distinguir entre orientación sexual (a quién se siente atraída una persona), identidad de género (cómo se identifica internamente) y comportamiento sexual (las prácticas efectivamente realizadas). También conviene reconocer la diversidad interna: no todas las personas homosexuales adoptan la misma identidad, etiqueta o experiencia cultural. El respeto, la no discriminación y la protección legal son consideraciones clave para garantizar la dignidad y el bienestar de las personas homosexuales en cualquier sociedad.