La bisexualidad es una orientación sexual. Las personas bisexuales (a menudo abreviadas como bi) se sienten atraídas sexual y/o románticamente por más de un género. Tradicionalmente se explica como atracción hacia hombres y mujeres, pero en la práctica la bisexualidad incluye también la atracción hacia personas no binarias, trans y otras identidades de género. Algunas personas bisexuales sienten atracciones similares hacia distintos géneros; otras tienen preferencias claras por uno u otro. En todos los casos, la bisexualidad es una orientación válida y real dentro del espectro de la orientación sexual.
Matices: orientación, comportamiento y romanticismo
Es importante distinguir entre:
- Orientación sexual: a quién se siente atraída una persona (por ejemplo, bisexualidad).
- Comportamiento sexual: con quién mantiene relaciones sexuales (no siempre coincide con la orientación).
- Orientación romántica: a quién se ama o con quién se desea una relación afectiva (puede diferir de la atracción sexual).
Esto significa que una persona puede identificarse como bisexual aunque actualmente esté en una relación con alguien de un solo género, o si nunca ha tenido relaciones sexuales.
Tipos y términos relacionados
Dentro de lo que se entiende por bisexualidad existe diversidad terminológica y experiencias personales. Algunos términos usados por distintas personas incluyen:
- Bisexual: atracción hacia más de un género.
- Plurisexual / Multisexual: etiquetas paraguas para quien se siente atraído por varios géneros.
- Pansexual: atracción hacia personas independientemente de su género; algunas personas lo usan indistintamente con bisexual, otras lo distinguen.
- Biromántico / bi-sexualidad romántica: cuando la atracción romántica abarca más de un género.
Los matices son personales: lo importante es respetar la forma en que cada quien se define.
Mitos comunes y realidades
Existen numerosos mitos sobre la bisexualidad; entre los más frecuentes:
- "La bisexualidad no existe": Este mito (a veces llamado bi-erasure) borra la identidad bisexual. La bisexualidad sí existe y está reconocida por la comunidad científica y las propias personas que la viven.
- "Los bisexuales son promiscuos o infieles": La orientación no determina la ética ni el comportamiento relacional. Las personas bisexuales pueden ser monógamas o no, como cualquier otra persona.
- "Solo se sienten atraídos por personas cisgénero y por hombres y mujeres": Esto es incorrecto. La atracción bisexual puede incluir a personas trans y no binarias; la experiencia varía entre individuos.
- "Es una fase o confusión": Para muchas personas es una identidad estable y duradera. Si cambia con el tiempo, también es válida: la sexualidad puede ser fluida.
Todos estos mitos contribuyen a la estigmatización y a mayores tasas de estrés, ansiedad y discriminación entre personas bisexuales.
La escala Kinsey y otras formas de entender la sexualidad
En 1948 Alfred Kinsey propuso la escala de Kinsey para describir la sexualidad como un continuo. La escala va de 0 a 6: un 0 representa a alguien exclusivamente heterosexual y un 6 a alguien exclusivamente homosexual; un 3 indica atracción aproximadamente igual por ambos extremos. La idea central es que la sexualidad no siempre es binaria ni fija.
La escala de Kinsey fue pionera pero tiene limitaciones: se centra en el comportamiento sexual y en la atracción hacia hombres y mujeres, sin recoger otras dimensiones como la atracción romántica, la identidad de género de las parejas o la fluidez temporal. Por eso han surgido otros modelos (por ejemplo la escala Klein u otros marcos más contemporáneos) que intentan captar la complejidad de la orientación sexual y romántica.
Visibilidad, discriminación y salud
Las personas bisexuales a menudo enfrentan doble estigma: por parte de la sociedad heterosexual y, a veces, por parte de la comunidad LGBTQ+. Esto puede traducirse en invisibilización, suposiciones erróneas o falta de apoyo específico. Como resultado, estudios han mostrado que, en promedio, las personas bisexuales reportan mayores niveles de estrés mental y problemas de salud mental que personas heterosexuales u homosexuales, aunque las experiencias varían mucho.
Algunas recomendaciones para apoyar a personas bisexuales:
- Respetar cómo se identifican y usar los pronombres y nombres que indiquen.
- No asumir la orientación por la pareja actual.
- Evitar estereotipos sobre promiscuidad o confusión.
- Ofrecer espacios inclusivos dentro de la comunidad LGBT, con recursos específicos para bisexualidad.
Bisexualidad en biología
En biología, el término bisexual puede tener otros significados. Por ejemplo, en botánica se habla de flores o plantas bisexuales (también llamadas hermafroditas en ciertos contextos) cuando una flor o un individuo posee estructuras reproductivas masculinas y femeninas, es decir, órganos para producir polen y para recibirlo. Esto se da con frecuencia en las plantas y en algunos animales. La palabra en este contexto describe características reproductivas, no orientación sexual humana.
En resumen: la bisexualidad es una orientación válida y diversa que abarca atracciones por más de un género. Entenderla requiere reconocer su variedad, desmontar mitos y crear espacios de apoyo donde las personas puedan definirse libremente.


