Una bastida es una ciudad fortificada y planificada. Se construyeron principalmente en el sur de Francia en la Edad Media. La mayoría de las bastidas se construyeron entre 1229 y 1373, entre la Cruzada Albigense y la Guerra de los Cien Años. En la actualidad, existen unas 400 bastidas. Casi todas tienen una plaza central y un trazado de calles rectangulares u ortogonales. En la plaza del mercado, las casas suelen tener arcadas. Suelen construirse en lugares fáciles de defender, como la cima de una colina, aunque muchas se fundaron también en una llanura para favorecer la agricultura y el comercio.

No todas las ciudades amuralladas que hoy son famosas encajan exactamente en la tipología de bastida; en ocasiones se confunden con otras formas de ciudad fortificada, como Carcasona o Andorra la Vella.

Origen y propósito

  • Motivaciones: crear nuevas poblaciones para explotar económicamente el territorio, controlar fronteras, aumentar la recaudación fiscal y atraer pobladores tras guerras o epidemias.
  • Fundadores: reyes, señores feudales, obispos o comunidades locales promovían la fundación y ofrecían cartas de privilegios (franquicias) que garantizaban libertades, exenciones fiscales temporales y organización municipal.

Características urbanísticas

  • Plano regular: la mayoría presentan un trazado ortogonal con calles rectas que se disponen en manzanas regulares.
  • Plaza central: espacio público rectangular o cuadrado destinado al mercado; alrededor de ella se situaban las casas con arcadas y las principales instituciones (ayuntamiento, lonja).
  • Parcelas iguales: las viviendas se dividían en lotes uniformes que facilitaban la venta y la concesión a colonos.
  • Iglesia y servicios: la iglesia, hornos comunales, molinos y pozos formaban parte de la infraestructura del pueblo.

Defensa y arquitectura

  • Algunas bastidas se construyeron ya con murallas, torres y puertas; otras incorporaron fortificaciones más tarde según las necesidades militares.
  • Las fachadas de la plaza solían tener arcadas que protegían a comerciantes y transeúntes del sol y la lluvia, y favorecían la vida comercial.
  • Materiales: piedra, entramado de madera y, en zonas más ricas, sillería trabajada.

Organización social y jurídica

  • Los nuevos habitantes (colonos) recibían un estatuto que regulaba obligaciones y derechos; en muchas bastidas se elegían representantes municipales (consules o jurados).
  • Las cartas de bastida establecían normas sobre la propiedad de la tierra, la justicia local y los impuestos.

Ejemplos y conservación

  • Entre las bastidas mejor conservadas figuran Monpazier, Villeneuve-sur-Lot, Monflanquin, Domme o Libourne, entre otras, que hoy atraen turismo por su trazado y su arquitectura.
  • Muchas bastidas han crecido adaptándose al tiempo, pero conservan el núcleo original con la plaza central y el reticulado de calles.

Influencia

Las bastidas representan uno de los primeros ejemplos de urbanismo planificado en Europa occidental. Su concepción —plazas públicas, parcelación regular y regulación jurídica— influyó en desarrollos urbanos posteriores y constituye un testimonio importante de la organización social y económica de la Edad Media.