Eduardo III: biografía del rey de Inglaterra y la Guerra de los Cien Años

Biografía de Eduardo III: rey de Inglaterra, artífice de la victoria en Crécy y Poitiers, fundador de la Orden de la Jarretera y protagonista de la Guerra de los Cien Años.

Autor: Leandro Alegsa

Eduardo III (13 de noviembre de 1312–21 de junio de 1377) fue rey de Inglaterra durante cincuenta años y una de las figuras monárquicas más influyentes de la Edad Media europea. Bajo su reinado Inglaterra se convirtió en la potencia militar dominante en Europa occidental y experimentó importantes cambios políticos, administrativos y militares, aunque también sufrió catástrofes como la peste negra.

Juventud, acceso al trono y consolidación del poder

Hijo de Eduardo II, fue coronado a los catorce años tras la abdicación forzada de su padre —que había sido manipulada por su madre, la reina Isabel, y su amante Roger Mortimer— y asumió de forma nominal el trono en 1327. Inicialmente el poder efectivo estuvo en manos de la regencia de Mortimer y de su madre, pero en 1330 Eduardo dio un golpe de autoridad, hizo ejecutar a Mortimer y empezó a gobernar personalmente. Así inició una etapa de mayor intervención directa en los asuntos de Estado y de reordenación de la corte y la administración real.

Campañas militares y la Guerra de los Cien Años

Tras consolidar su poder interno, Eduardo obtuvo tempranos éxitos contra los escoceses, afianzando la posición inglesa en la frontera norte. En 1337 reclamó para sí la sucesión al trono francés a través de su madre y se declaró heredero, lo que dio pie al largo conflicto conocido como la Guerra de los Cien Años.

Las fuerzas inglesas, bien organizadas y apoyadas en nuevas tácticas —entre ellas el uso masivo del arco largo—, lograron importantes victorias en tierra y mar. Entre las batallas decisivas destacan la de Crécy (1346) y la de Poitiers condujeron (1356), en la que fue capturado el rey francés Juan II. Otras operaciones relevantes fueron la victoria naval en Sluys (1340) y el asedio y toma de Calais (1347), que se convirtió en base estratégica inglesa en el continente.

Estas campañas llevaron al tratado de Brétigny (1360), que en su momento supuso ganancias territoriales y concesiones económicas favorables para Inglaterra, aunque la ocupación y control efectivos variaron con el tiempo.

Administración, reformas y vida institucional

Durante su reinado Eduardo fortaleció la institucionalidad real: impulsó la organización del ejército (introduciendo sistemas de contratación y pago de soldados profesionales), mejoró la recaudación fiscal necesaria para sostener la guerra y promovió la figura real como centro de autoridad en la Europa feudal. Fundó la Orden de la Jarretera, alrededor de 1348, como símbolo de honor y cohesión caballeresca entre la nobleza.

La relación entre la corona y las cortes representativas (Parlamento) se fue desarrollando: la necesidad de obtener recursos para conflictos militares reforzó el papel del Parlamento en la concesión de impuestos y, con ello, su influencia en el gobierno. También se promulgaron normas y estatutos para paliar los efectos sociales y económicos de crisis como la peste, entre ellas medidas para controlar salarios y movilidad laboral tras la peste negra.

Familia y sucesión

Eduardo se casó con Philippa de Hainault, con quien tuvo numerosos hijos. La pareja y sus descendientes viajaron con frecuencia, por lo que a menudo los hijos eran identificados por el lugar de nacimiento. El hijo mayor, Eduardo de Woodstock —conocido por la posteridad como Eduardo, el Príncipe Negro— destacó en campañas militares, pero murió antes que su padre. El nieto mayor de Eduardo III, Eduardo "de Angulema", había fallecido de niño, y por ello el nieto menor, Ricardo "de Burdeos", heredó el trono como Ricardo II de Inglaterra en 1377, siendo todavía joven. Ricardo sería más tarde depuesto por su primo Enrique IV de Inglaterra, cuyo padre, Juan "de Gaunt", pertenecía a la rama de Lancaster.

La descendencia de Eduardo III dio lugar a importantes líneas dinásticas. La Casa de Lancaster, a partir de Juan de Gaunt, y la Casa de York, que descendía de la hija del hijo de Eduardo III, Lionel "de Amberes" (que era mayor que Juan), disputarían más adelante la corona en la larga serie de conflictos conocida como la Guerra de las Rosas, alegando reclamaciones distintas sobre la legítima sucesión.

Últimos años, muerte y valoración histórica

En su madurez Eduardo redujo su actividad militar y política, en parte por problemas de salud. Murió el 21 de junio de 1377, a los 64 años, a consecuencia de una apoplejía. Tras su muerte la Corona pasó a su nieto Ricardo II y el reino entró en una fase de tensiones internas y externas que acabarían transformando el panorama político inglés.

En su época y durante largo tiempo Eduardo III fue muy elogiado por su gloria militar y la restauración del prestigio real. Los historiadores de la tradición whig lo calificaron en ocasiones de aventurero y proclive a políticas arriesgadas, pero las valoraciones modernas tienden a reconocer su capacidad como organizador del Estado, su iniciativa en la conducción de la guerra y su papel en la consolidación de instituciones que influirían en el desarrollo político inglés posterior.

Legado: Eduardo III dejó una Inglaterra militarmente poderosa, con nuevas prácticas administrativas y militares y una dinastía amplia que marcaría la política inglesa durante generaciones. Su activismo internacional, la fundación de la Orden de la Jarretera, y las transformaciones internas que promovió continúan siendo objeto de estudio para comprender la transición de la alta a la baja Edad Media en Inglaterra y en Europa.

Preguntas y respuestas

P: ¿Quién fue Eduardo III?


R: Eduardo III fue un rey de Inglaterra que gobernó durante 50 años, desde el 13 de noviembre de 1312 hasta el 21 de junio de 1377.

P: ¿Qué edad tenía Eduardo cuando se convirtió en rey?


R: Eduardo fue coronado rey cuando tenía catorce años.

P: ¿Qué hizo Eduardo que convirtió a Inglaterra en la potencia militar más fuerte durante su reinado?


R: Durante su reinado, Eduardo se declaró heredero del trono francés en 1337 e inició la Guerra de los Cien Años. También consiguió victorias en Crécy y Poitiers que desembocaron en el Tratado de Brétigny, por el que ganó mucho territorio. Estas acciones contribuyeron a hacer de Inglaterra la potencia militar más fuerte durante su reinado.

P: ¿Qué otros logros tuvo Eduardo mientras gobernó?


R: Además de hacer de Inglaterra una potencia militar fuerte, Eduardo estableció la Orden de la Jarretera y desarrolló la legislatura y el gobierno.

P: ¿Cómo se referían las generaciones posteriores a uno de los hijos de Eduardo?


R: Las generaciones posteriores se referían a uno de los hijos de Eduardo, Eduardo "de Woodstock", simplemente como "Eduardo, el Príncipe Negro".

P: ¿Quién sucedió al rey Eduardo III tras su muerte?


R: Tras la muerte del rey Eduardo en 1377 a la edad de 64 años, su hijo menor Ricardo "de Burdeos" le sucedió como Ricardo II de Inglaterra antes de ser depuesto por Enrique IV de Inglaterra, cuyo padre Juan "de Gante" se había casado con la heredera de Lancaster.

P: ¿De qué trataron las Guerras de las Rosas?


R: Las Guerras de las Rosas se libraron entre dos ramas descendientes de dos hijos diferentes de la familia Edwards; la Casa Lancaster descendiente del hijo de Edwards, Lionel "de Amberes" y la Casa York descendiente de la hija de Edwards sobre quién debía ser el rey legítimo.


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